Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Rev. Padre Francisco Verar
(Asesor del Movimiento María Reina de la Paz en Hispanoamérica - Panamá)

Junio 2006

"¡Queridos hijos! Con inmensa alegría en mi corazón, les agradezco todas las oraciones que en estos días han ofrecido por mis intenciones. Sepan, hijitos, que no se arrepentirán ni ustedes ni sus hijos. Dios les recompensará con grandes gracias y merecerán la vida eterna. Yo estoy cerca de ustedes y agradezco a todos aquellos que, a través de estos años, han aceptado mis mensajes, los han transformado en vida y se han decidido por la santidad y por la paz.¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

Medjugorie es el mayor prodigio que en estos momentos se está verificando en la Iglesia Católica y en el mundo. No es el Códico da Vinci, ni el falso evangelio de Judas, ni el mundial del Fútbol, ni los planes terroristas de Al Qaeda, ni las amenazas de Irán, Israel o de Bush. Es la aparición prolongada de María la mayor bendición que el Cielo nos da en estos momentos. Y ante ello, ningún cristiano católico puede permanecer indiferente. La Madre de Dios aparece en este sitio todos los días, y aun los jóvenes que continuan teniendo la aparición diaria, no saben por cuanto tiempo más continuarán con esta gracia. Recordamos que la mayor bendición de Medjugorie no son los mensajes, sino el Don de la presencia de María en este lugar. Aunque no hayan mensajes diariamente, la Virgen sigue aquí todos los días y tres jóvnes la ven. Este es el Don más bello y más importante de Medjugorie. Y cuando María aparece delante de los peregrinos en la Colina ora por todos con sus manos extendidas, bendice y ora de manera especial por los enfermos. También bendice los objetos religiosos que se le presentan y acoge las intenciones de los presentes. Es importamte considerar esto. María está en este lugar todos los días en forma extraordinaria. Los videntes la ven como ven a todas la demás personas: en tres dimensiones. La pueden tocar.

Después de 25 años la Virgen continúa igual: exactamente como la vieron el primer día: entre 18 y 20 años. No más. Ojos azules, cabellos negros (algo ondulados) hasta la cintura. Un velo blanco que le llega hasta los pies. Un vestido gris plata. Tez blanca, pómulos y lábios (delgados) rosados. Rostro algo ovalado, estatura alta. Nunca se le han visto los pies porque aparece siempre sobre una pequeña nube y lleva alrededor de su cabeza una corona de 12 estrellas. Este es el don más hermoso de Medjugorie: María entre nosotros. Exactamente gloriosa como está en el cielo. Y para ayudarnos a la fe, y para que se realice un especial plan que Dios ha puesto en sus manos, en este época particular de la historia, nos da eventualmente algunos mensajes.

El primero en orden al tiempo de la Novena jubilar fue: "Queridos Hijos: También hoy la Madre los invita con alegría. Hoy les traigo la paz; lleven esta paz a los demás. Sean, queridos hijos, portadores de paz. Les traigo el amor: lleven este amor a los demás. También hoy los invito, queridos hijos, durante este tiempo a que renueven mis mensajes, vivan mis mensajes. ¡Gracias, queridos hijos, por haber respondido a mi llamado!"

Iniciando la Novena la Virgen habló de la Paz. Dijo concretamente: “Les traigo la paz, lleven esta paz a los demás, sean portadores de paz”. Y lo mismo del amor. Pareciera que esas dos palabras condensan todo lo que la Virgen espera de sus “queridos hijos” después de estos 25 años. La Virgen quiere que seamos para los demás paz y amor. Porque es eso, precisamente, lo que Ella nos nos trae, Medjugorie, a la Iglesia y al mundo: Paz y amor. Un verdadero hijo de María se debe caracterizar por la viviencia de esas dos principales virtudes. Recordemos que la Virgen, desde que comenzó aparecer en Medjugorie, habló de la paz, y en 25 años, no ha dejado de hacerlo. También nos ha dado el “secreto” para la paz: todo comienza en el corazón. Para que la paz sea una realidad en el mundo, primero debe ser una realidad en el corazón. Y lo mismo el amor. El verdadero hijo de María no es el que más viene a Medjugorie, ni el que más rosarios reza, etc. sino quien tiene más paz y amor en su corazón para ofrecerle a Dios y al prójimo. La Virgen quiere que todos sus “queridos hijos” se identifiquen con su Madre por la paz y el amor del corazón. Es ese el verdadero signo del discípulo de la Reina de la Paz.

Luego, en este primer mensaje de la Novena, la Virgen pidió que se renovara la vivencia de sus mensajes. De todos. No de algunos, o los más fáciles de poner en práctica. Y dijo: “durante este tiempo”. Refiriéndose al tiempo de su Novena. Esto es importante destacarlo, porque para María la Novena es un tiempo de renovación de la vivencia de sus mensajes. Por eso el viernes 23 volvió a decir: “Renueven mis mensajes y vivan mis mensajes”. Y en el mensaje del 25 mencionó: “Yo les estoy cerca y agradezco a todos los que durante estos años han aceptado mis mensajes, los han transformado en vida y han decidido por la santidad y la paz.” Es significativo el hecho que en tres mensajes la Virgen a hecho referencia a la viviencia de sus mensajes. O sea, que debemos ver la ocasión de la celebración de los 25 años de apariciones diarias, como un nuevo llamado, un nuevo compromiso a vivir de corazón cuanto la Madre de Dios nos está pidiendo a lo largo de este tiempo, desde que aparece aquí. Esto es muy importante evidenciarlo, porque muchos se han quedado en una mera “devoción” a la Virgen de Medjugorie y no están viviendo los mensajes como la Madre quiere. A la Virgen lo que más le interesa es la conversión del corazón y que todas las fuerzas interiores sean encausadas a ello. Por eso hay que rezar con el corazón (no con lo labios), al menos tres partes de rosario cada día, el ayuno a pan y agua los miércoles y viernes, la adoración silenciosa a Jesús Sacramentado, la lectura diaria de la Biblia, el grupo de oración semanal, la Misa diaria y la Confesión mensual. Quizá el más práctico de todos estos mensajes —porque ha sido el más descuidado en la Iglesia católica— es el del ayuno.

Luego la Virgen habló de nuevo el viernes 23 y dijo: «Queridos hijos, la Madre se alegra con ustedes. He venido aquí y me he presentado como la "Reina de la Paz", por eso los invito: oren por la paz. Renueven mis mensajes y vivan mis mensajes; queridos hijos. Oren, oren, oren. ¡Gracias porque han respondido!». Este mensaje recuerda una de las razones del porqué aparece tanto la Virgen en estos tiempos en Medjugorie: la paz mundial está siendo amenazada. Ella se ha presentado como embajadora de la Paz y quiere que la paz triunfe en el mundo lo más pronto posible. Y sabemos también, cómo está siendo amenazada: el aborto (la mayor amenaza a la paz), el terrorismo, la eutanasia, el suicidio y el homicidio, la carrera del armamentismo nuclear de Corea, Irán, Paquistán, Estados Unidos, etc. , el conflicto en medio oriente, en Israel... tenemos que ayudar a la Virgen. No podemos quedarnos de brazos cruzados. Cuando comiencen los “secretos” que la Virgen les ha confiado a los videntes, será demasiado tarde. Por esos María se ha quedado en Medjugorie: para ayudarnos a construir la paz, pero si desantendemos su llamado la tragedia será lamentable para todos.

Juan Pablo II el día de la Consagración del Nuevo Milenio al Corazón Inmaculado de María (8 de octubre de 2000) en el marco de la celebración del gran Jubileo, decía de rodillas frente a la imagen de la Virgen de Fátima: “Ahora nos encontramos en una encrucijada: o hacemos del futuro un jardín o el futuro perecerá en un cúmulo de escombros”. Recordemos que las aparciones de María se dan durante el tiempo de la “encrucijada”. Todo depende de la respuesta que le demos a la Gospa ahora. Todos somos responsables del futuro, pero más, quienes siguen de cerca los acontecimientos de Medjugorie. Porque saben la gravedad de la situación y la importancia de la visita de María en estos tiempos.

La Virgen 25 años después de la primera aparición ha repetido las mismas palabras en el mismo lugar: “Paz, paz , paz”. Sólo con con cuatro horas de diferencia. Convendría preguntarnos si ¿con todos estos años de apariciones diarias y tantos mensajes se ha logrado algo? Yo creo que sí, porque de lo contrario la Virgen hubiese dejado de aparecerse. Sin embargo, la respuesta, no ha sido como la Madre esperaba, ya que sólo una mínima parte ha respondido a su invitación. Así le ha dicho a los videntes. Y en atención a esa mínima parte, que ha respondido, sigue dando sus mensajes frecuentemente. Porque son quienes la están ayudando como Ella espera. Por eso en el mensaje del 25 de junio dijo: “Yo les estoy cerca y agradezco a todos los que durante estos años han aceptado mis mensajes, los han transformado en vida y han decidido por la santidad y la paz.”

A diferencia de todos los demás mensajes, el de este mes es distinto. Este mes la Virgen no pidió algo concreto. Sólo se limitó a agradecer a aquellos que han puesto en práctrica sus mensajes y los han hecho vida. Eso quiere decir, que también, a diferencia de los demás mensajes, en este sólo habla a quienes han aceptado sus mensajes para hacerlos vida. María agradece a quienes se comprometen con Ella. No a quienes la oyen o le rezan. Si no a quienes hacen vida sus mensajes y optan por la santidad y la paz.

Estas dos últimas palabras resumen el llamado de María y la razón de su venida a la tierra: la santidad de sus hijos y la paz del mundo. Quien no ha tomado en serio la santidad y quien no trabaja con el corazón por la paz aun no ha comprendido Medjugorie.

Con frecuencia los peregrinos me preguntan: ¿Qué se le puede decir a la gnete cuando nos dicen que en nuestras parroquias y comunidades están todas las gracias que necesitamos, que también está María y que, por lo mismo, no es necesario ir a Medjugorie? La respuesta es sencilla y corta: aquí Dios le permite a María aparecer por más de 25 años todos los días y en otros lugares no. Esto es una gracia especial que sólo ocurre en este lugar. La Reina de la Paz aparece aquí para el mundo y para la Iglesia. Los ojos de los videntes son los ojos de la Iglesia, y sus oídos son los oídos de la Iglesia. Como en su tiempo lo fueron los pastorcitos de Fátima.

La Virgen aparareció en Fátima no para los niños, ni para Portugal. Ni siquiera para Europa, sino para la Iglesia y el mundo. Y Medjugorie es la cotinuación de Fátima y la últimas apariciones para la humanidad. La Virgen ha dicho que es la “última vez que viene a la tierra”. Que “hay que tomar en serio sus mensajes”, “Que el mayor pecado actual en el mundo es la indiferencia a Dios”. Que: “el hombre vive como si Dios no existiera”. Dios en lugar de castigar al hombre por sus crímenes e infidelidades nos ha enviado a María para ayudarnos. Si desatendemos su llamado las consecuencias serán funestas y dolorosas. Cuando la Virgen comenzó ha aparecerse 25 años atrás dijo: “Queda poco tiempo para convertirse”. Imaginémonos lo que falta ahora, antes de que comiencen los “secretos” que la Virgen les ha confiado a los videntes.

El llamado de la Gospa es, pues, decidirse por la santidad y trabajar unidos a Ella por la paz. Por el triunfo de su Corazón Inmaculado. Y esto sólo se puede lograr por medio de la oración continua. Por eso la Virgen en el mensaje anual por medio de Ivanka, mencionó lo mismo que dijo el viernes 23: “Oren, oren, oren.” Medjugorie es, entonces, un llamado a la oración.

¡ Feliz aniversario! Y de inmediato comencemos la preparación para el XXVI aniversario de las apariciones de la “Gospa”.
¡ Sea alabado Jesucristo!

 
 
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