Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Rev. Padre Francisco Verar
(Asesor del Movimiento María Reina de la Paz en Hispanoamérica - Panamá)

Junio 2005

“¡Queridos hijos! Hoy les agradezco por cada sacrificio que han ofrecido por mis intenciones. Hijitos, los invito a ser mis apóstoles de paz y de amor en sus familias y en el mundo. Oren para que el Espíritu Santo los ilumine y los guíe por el camino de la santidad. Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Cuando celebramos 24 años de la presencia de la santísima Virgen en Medjugorie, la “Gospa” nos regala este bello mensaje. Cabe señalar, que días antes, la Virgen estaba hablando a los peregrinos durante la Novena a través del vidente Iván. Cuando él está en Medjugorie, la Virgen lo invita a subir a la Colina con su grupo de oración, para que los peregrinos también participen de la aparición. Así el día 17 de junio, la Virgen apareció en la Colina con todos los peregrinos presentes y dio el siguiente mensaje: “Queridos hijos: Con alegría, también esta noche, los invito a acoger mis mensajes. En modo particular, los invito, hijitos, en este tiempo de gracia, a orar en familia y a orar por la santidad de la familia”. También el 24 de junio, víspera de su fiesta, habló a los peregrinos a través de Iván diciendo: “Queridos hijos: Con alegría esta noche los invito a aceptar y renovar mis mensajes. En modo especial, invito a esta parroquia que desde el inicio me ha acogido con tanta alegría. Deseo que esta parroquia viva mis mensajes y que continúe siguiéndome”. Por otra parte, debemos recordar, que también este año, la Virgen le apareció a Ivanka como se lo prometió cuando recibió el 10º secreto en el ’85 y no tuvo más apariciones diarias. Ese día la Virgen le mencionó que la vería una vez al año, hasta el fin de su vida en la tierra. El mensaje a través de Ivanka este año fue: “Queridos hijos: Ámense los unos a los otros con el amor de mi Hijo. Paz, paz, paz”. También Ivanka asegura que la Virgen en su aparición anual le habló del 6º secreto.

Todo esto nos dice, que el mensaje más bello que nuestra Madre nos da desde Medjugorie es su presencia prolongada. María está allí apareciéndose todos los días por la paz del mundo y la conversión de los hombres.

En el mensaje de este mes, nos dice a todos: “¡Queridos hijos! Hoy les agradezco por cada sacrificio que han ofrecido por mis intenciones”. La “Gospa” sabe agradecer, aunque de hecho, sabe que no todos los que escuchan sus mensajes, los ponen en práctica. Como buena madre, agradece lo que cada uno pueda hacer por sus intenciones. Esto es bello. Ella sabe que todo esfuerzo no es en vano, sino que sirve al “bien y la paz”; como en otra ocasión mencionó. Ahora, con esta nueva invitación, debemos continuar ofreciendo más sacrificios por sus intenciones. Yo veo este agradecimiento, como otra manera de decirnos: “sigan sacrificándose por mis intenciones”. Al agradecer lo que hacemos por Ella, nos invita a la vez, a continuar; con el mismo programa emprendido. Y lo vemos en los mensajes que estaba dando en la Colina de las Apariciones; donde dejará el signo visible al concluir sus manifestaciones diarias.

María espera, que ahora que iniciamos, la preparación para el XXV aniversario, no dejemos a un lado el programa que ya conocemos: rezar cada día tres partes del rosario, acudir a Misa, si es posible todos los días; el ayuno a pan y agua los miércoles y viernes; la confesión mensual; el grupo de oración, etc. El programa de la Virgen lleva al bien y la paz. Todo lo que hacemos por Ella nos lo recompensará en el cielo y desde ahora lo comenzamos a pregustar.

También ha dicho: “Hijitos, los invito a ser mis apóstoles de paz y de amor en sus familias y en el mundo”. Al cumplirse un aniversario más de su primera aparición, la Virgen resume con pocas palabras lo que espera de todos: Ser apóstoles de paz y de amor. Quien se esfuerza en vivir sus mensajes, ha debido experimentar en carne propia lo que significa ser apóstol de “paz y de amor”. Quien no toma en serio sus mensajes, lo verá como un imposible. Las palabras de la Virgen no son filosofía, ideales, abstracción… la Virgen sabe que todos podemos ser apóstoles de paz y de amor a través de la vivencia de sus mensajes. Para ser apóstoles de paz y de amor no basta la firme voluntad de serlo, sino la transformación del corazón. Y quien vive de cerca los mensajes de la Virgen, su corazón, poco a poco, se transforma. Por eso quien no ayuna, no ora como debe, no se confiesa, no acude regularmente a la eucaristía… no podrá ser, como espera María, apóstol de paz y de amor. Los santos lo lograron y la Madre de Dios sabe que todos lo podemos lograr. Si nos hacemos, como los santos lo hicieron: “violencia” interior. La “violencia” interior que Jesús predicó y vivió es la opción por el Reino. En un corazón dividido Cristo no puede reinar. No hay apostolado de paz y de amor. Aun para vivir los mensajes de la Virgen, lo primero es la conversión. Más aun, el mensaje más urgente de Ella es la transformación del corazón. Si el corazón no cambia no puede haber apostolado por el bien y la paz del mundo. Todo comienza en el corazón.

La Virgen quiere que seamos apóstoles de paz y de amor en la familia y en el mundo, pero si el corazón no cambia, es imposible. Por eso nos dice: “Oren para que el Espíritu Santo los ilumine y los guíe por el camino de la santidad”. La Virgen nos trae un nuevo Pentecostés a la Iglesia con sus apariciones diarias. Pero puede ocurrir lo mismo que ocurrió en el primer Pentecostés: Muchos se quedaron como curiosos y no llegaron a entrar al Cenáculo donde el Espíritu Santo se estaba manifestando. El Espíritu Santo se está manifestando por María en Medjugorie y muchos no entran al Cenáculo. No dejan que María con sus mensajes les trasforme sus corazones. Por ello la Madre insiste: “Oren para que el Espíritu Santo los ilumine y los guíe por el camino de la santidad”. Ahora, cuando un alma se decide por la oración, entonces su vida se comienza a transformar. Ese es el secreto de Pentecostés. Los apóstoles estaban orando, llenando su corazón de Dios, de amor, de las cosas santas…y el Espíritu Santo vino a coronar un proceso de búsqueda, de entrega, de sanación…Si el hombre de hoy no ora, no llena su corazón de Dios y de las cosas santas, jamás podrá convertirse, tampoco llenará su corazón del Espíritu Santo y jamás podrá ser apóstol de paz y amor en la familia y en el mundo.

La Virgen viene a traer “fuego a la tierra y cuanto no desea que esté ya ardiendo”. Pero, ¿Quién la escucha? ¿Quién se deja enamorar de Ella? ¿Quién la sigue como lo espera? Y fijémonos que una vez más nos llama a la oración y a la santidad. Ella quiere que todos seamos santos. Y por eso continúa apareciéndose. Hay que recordarlo de nuevo: Medjugorie más que una devoción o una nueva advocación de la Virgen es un llamado a la santidad. María espera que respondamos a su invitación para que adquiramos la santidad y la ayudemos a Ella en la transformación del mundo.

Medjugorie es una gran oportunidad para el futuro de la humanidad si respondemos a su invitación.

Al final del mensaje la Virgen nuevamente nos da su bendición como para hacernos ver que no estamos solos. Que Ella camina con nosotros.

Sea alabado Jesucristo!

 
 
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