Comentario del Mensaje del 25 de Abril de 2013
desde Medjugorje, Bosnia-Herzegovina y reflexión del P. Francisco Ángel Verar Hernández

Medjugorje Gospa
 

““¡Queridos hijos! Oren, oren, y sólo oren, hasta que su corazón se abra a la fe, como una flor se abre a los cálidos rayos del sol. Este es un tiempo de gracia que Dios les da a través de mi presencia, sin embargo, ustedes están lejos de mi Corazón, por eso los invito a la conversión personal y a la oración familiar. Que la Sagrada Escritura sea siempre un estímulo para ustedes. Los bendigo a todos con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado”

 
 

Al faltar sólo dos meses para que se cumplan 32 años de la primera aparición de la Virgen María en Medjugorje, la Madre ofrece a todos sus hijos este hermoso mensaje. Por lo tanto, se puede ver en él, una especie de preparación de 60 días para el nuevo aniversario.

Hay que destacar que en el mensaje de este mes, la Madre resalta dos prioridades que estuvieron presentes en el mensaje precedente: la oración continua y el hecho que las apariciones cotidianas representan un “tiempo de gracia” para la humanidad, porque en el mensaje del mes pasado la Virgen dijo: “En este tiempo de gracia, los invito a tomar en sus manos la cruz de mi amado Hijo Jesús y a meditar acerca de Su Pasión y Muerte”, y acotó también: “Queridos hijos... oren, oren oren, hasta que el amor y la paz reinen en sus corazones”, por lo que se reflexionará primero sobre lo que representa la expresión “tiempo de gracia” para luego meditar al respecto de la oración continua.

1. Medjugorje representa para la Iglesia un “tiempo de gracia”. Esta expresión la ha hecho sentir inumerables veces la Virgen María. Se entiende como un “espacio” oportuno y determinado en la historia de la Iglesia, donde Dios interviene extraordinariamente, en orden a la gracia operante Suya: para dispone al hombre a la conversión a través de María. Dicho de otra manera, Dios se acerca a la humanidad en forma excepcional por medio de Su Madre, y del mismo modo, espera que la humanidad también se acerque a Él.

La Virgen ha dicho: “Queridos hijos, este tiempo mientras estoy con ustedes, es un tiempo de gracia”. Por lo tanto, nos corresponde asimilar este signo extraodinario de María y acoger cuanto la Madre dice. Nadie sabe cuando terminará este “espacio” sagrado de conversión que Dios concede al hombre por medio de María, y es probable que los “secretos” que los videntes han recibido estén vinculados a eso. Sin embargo, se precisa, que lo más importante no son los “secretos” sino el “tiempo de gracia” que Dios concede a la humanidad por medio de estas apariciones. Por tanto, cuando la Madre repite en sus dos últimos mensajes del 25 que se vive “un tiempo de gracia” es para despertar las conciencias y que se tome responsablemente sus llamadas. Al principio de las apariciones dijo la Virgen: “Dios no juega con el hombre, tomen en serio mis mensajes”.

2. “Orar, orar y sólo orar". La Virgen ha vuelto a repetir esta expresión, que en sus mensajes de Medjugorje es muy conocida. Se recuerda que el mes pasado dijo: “Queridos hijos... oren, oren oren, hasta que el amor y la paz reinen en sus corazones”. Obsérvese, que no se trata tanto de orar, ininterrumpidamente, sin detenerse, sino de orar “hasta que...”, es decir, “hasta que...” algo ocurra, “hasta que...” se suscite cierta transformación operativa en unos afectos específicos, que son los del amor y la paz. Entonces, estos afectos son elementos concretos de discernimiento para saber si se ha orado como se debe. Por lo que se concluye, que no se ora por orar, ni tampoco se ora mecánicamente durante la jornada, sino “hasta...” conseguir amor y paz en el corazón, es decir, hasta que la acción inicial que se buscaba logra ser conquistada. Por lo tanto, también se podría deducir, que si el corazón posee amor y paz suficientes, no sería necesario orar. Pero, piénsese: ¿quién puede afirmar que encontró en plenitud el amor y la paz en su corazón, al extremo de no necesitarlas más? Y por otro lado, ¿quién puede conservar en su corazón permanentemente el amor y la paz frente a todas las pruebas de cada día, sin que humanamente no tenga que recurrir a Dios en busca de la consolación? Y por estas razones la Madre exhorta siempre a orar “hasta que...”: toda vez que quiere que sus hijos, frente a las pruebas de cada día, vuelvan a recuperar los afectos estables del amor y de la paz en el corazón. Pero adviértase, que en el mensaje de este mes coloca un nuevo acento en la preposición “hasta que...”, que denota que la acción que se inicia continúa hasta el término. Textualmente dice: “Queridos hijos: oren, oren, y sólo oren, hasta que su corazón se abra a la fe, como una flor se abre a los cálidos rayos del sol.” Entonces, como se puede perder el amor y la paz en el corazón, también se puede perder la fe, o bien, puede esta puede disminuir. Quien fija la atención en los mensajes de la Madre, podrá discernir si su fe es firme o vacilante. Como del mismo modo, evaluar si su fe, con el paso del tiempo, aumenta o disminuye. Entonces, téngase en consideración, que en el mensaje de este mes la Virgen pide orar “hasta que...” el corazón se abra a la fe. Es decir, orar para reconquistar el don de la fe, para que ella renazca, resucite, se fortalezca... Para que la fe cristiana, frente a las pruebas de cada día, domine en el corazón. Por lo que es probable que el mensaje esté relacionado con el Año que estamos viviendo.

3. “Están lejos de mi Corazón”. Quien se esfuerza cada día en rezar con el corazón el santo rosario y toma con seriedad la conversión, no estará lejos del Corazón de la Virgen, y por consiguiente, la Virgen lo le hablará en esta parte del mensaje cuando dice: “Están lejos de mi Corazón”. Pero adviértase, que la “Gospa” habla también en forma genérica, y como Madre sabe, genéricamente, que una inmesa mayoría de sus hijos permanece lejos de Su Corazón toda vez que no toman en serio la conversión y la oración. Entonces, cada cual sabrá si está cerca o lejos del Corazón de María: todo depende de su conversión y de la oración. Pero acótese, que la razón por la que la Madre aparece todos los días, es para acercar a Dios el mayor número de almas.

4. “Los invito a la oración familiar”. La Virgen en Medjugorje ha pedido que se organicen grupos de oración en las parroquias, y ha dicho: “el primer grupo de oración es el de la propia familia, por lo que también este mes lo vuelve a recordar. Ha expresado: “los invito a la conversión personal y a la oración familiar” o bien, “a la oración en familia” (como podría también traducirs la expresión croata “obiteljsku molitvu”). Entonces, la Virgen espera que marido y mujer, junto a sus hijos, oren frecuentemente. No debe ser una escusa para comenzar hacerlo, el hecho que nunca lo hayan concretado, porque como reza un adagio: “nunca es tarde cuando la dicha es buena”, y nunca es tarde para reunirse en familia a orar. Bastaría conque juntos comiencen rezando 5 misterios del santo rosario para luego leer y comentar la Biblia. Recuérdese que este grupo familiar de oración debe ser diario, pero las familias que nunca lo han hecho, tendrán dificultad para rezar todos los días, por lo que podrían empezar con un sólo día a la semana y poco a poco seguir aumentando hasta que llegue a ser diario. Y si alguno no quiere participar no se le debe obligar, y colocar esa intención en el rosario. Pero la participación de los niños sí debe ser obligatoria, porque deben aprender a rezar; del mismo modo que aprenden a comer, estudiar, etc.

5. “Que la Sagrada Escritura sea un estímulo para ustedes”. Por último, la Madre en el mensaje de este mes ha pedido nuevamente que se lea y se medite la Biblia. Y esto indica, que tanto en la oración personal como en el grupo de oración familiar, la Biblia debe estar presente. Recuérdese que la Virgen pidió que en cada familia tenga un altar familiar con la Biblia abierta, un crucifijo, agua bendita y una imagen suya. El altar familiar es el ángulo de referencia de la familia cristiana para hablar con Dios. Pero se debe reconocer que hoy ese ángulo, en muchas familias, lo ocupa el televisor, el ordenador (computador) o quizá el bar. Por lo que cabría preguntarse: ¿porqué existe en tantas familias una cierta crisis de oración donde rezar el rosario y leer la Bilbia pesa tanto? Quizá en el fondo, no es otra cosa que un rechazo irracional de Dios, donde, inconcientemente se repite el error de la primera familia humana: en lugar de vivir aliados a Dios Adán y Eva, prefirieron comer de la fruta prohibida. Y esa fruta hoy son los intereses materialistas y egoístas que se reflejan en horas y horas frente al televisor, el internet, el trabajo, los estudios, el deporte, las diversiones...Por lo que la Madre dice: “Basta, van por un camino equivocado, vuelvan a su querido Padre. Todo lo que el mundo de hoy les ofrece es pasajero.”

P. Francisco A. Verar

 
 
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