Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Rev. Padre Francisco Verar
(Asesor del Movimiento María Reina de la Paz en Hispanoamérica - Panamá)

Abril, 2005

“¡Queridos hijos! También hoy los invito a renovar la oración en sus familias. Que el Espíritu Santo renovador, entre en sus familias por la oración y la lectura de la Sagrada Escritura . Así ustedes llegarán a ser educadores de la fe en su familia. Con la oración y el amor el mundo marchará por un camino mejor y el amor comenzará a gobernarlo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

Mientras nos preparamos para la solemnidad de PENTECOSTÉS, y despedimos al PAPA de María que regresa al Padre, la Santísima Virgen María nos da un hermoso mensaje sobre la vida de oración en familia. Y este mensaje también nos prepara para el aniversario número 24º de las apariciones de la Gosientpa en Medjugorie.

La Virgen dijo: “¡Queridos hijos! También hoy los invito a renovar la oración en sus familias”. Como sabemos, la oración es siempre el mensaje más insistente de Nuestra Señora. Nos pide que oremos, no sólo para ayudarla a Ella, sino para ayudarnos a nosotros mismos. La oración es siempre nuestra gran “ayuda” espiritual. Más que cualquier terapia humana, descanso, diversión, etc. lo que más necesita el alma es oración. También el Nuevo hijo de María, el Papa Benedicto XVI, ha hecho suyo este pensamiento en su primera Catequesis de los miércoles en Audiencia pública. El Papa mencionó el miércoles 27 del mes presente (dos días después del mensaje de la Gospa), citando a Juan Pablo II, que “nuestras comunidades cristianas deben trasformarse en auténticas escuelas de oración, donde el encuentro con Cristo, no se exprese solamente implorando auxilio, sino también en acción de gracias, de alabanza, de adoración, de contemplación, de escucha, de ardor de afectos, hasta el arrebato del corazón”. Entonces, vemos como el Espíritu Santo nos dice lo mismo por medio de las dos fuentes más autorizadas en la Iglesia: la de María y la del Papa. Lo que falta ahora es la respuesta.

La Virgen habla de RENOVAR la oración. Esta palabra es clave. Es para quienes han orado ya en familia y quizá, por alguna circunstancia, abandonaron la oración familiar. No se trata de iniciar la vida de oración, sino de “volver a tomar el camino” emprendido; el camino que en algún momento se tuvo. De “volver a comenzar”. De “reiniciar” la labor que antes se ejercitaba. Es decir, en este mensaje la Virgen no le habla a todo el mundo, sino a quienes tenían oración en familia, y luego la abandonaron. Entonces, se trata de “comenzar de nuevo”, de “retomar” el camino de la oración familiar. Recordemos que no es lo mismo, que en una familia cada uno ore por su lado, que como familia oren juntos. La oración comunitaria es siempre la más poderosa. Si la Virgen habla de “renovar” la oración, es porque se da cuenta que muchos abandonan fácilmente este camino.

También dice: “Que el Espíritu Santo entre en sus familias a través de la oración y la lectura de la Sagrada Escritura”. El Espíritu Santo es la Tercera Persona de la Santísima Trinidad y muchas familias no le conocen. La Virgen espera que como su familia en la tierra, también todos los hogares cristianos, rebosen de la presencia del Espíritu Santo para ser testigos de Jesucristo en el mundo. La Virgen con su presencia y sus mensajes, viene a llenar nuestros corazones del Espíritu Santo. Ella, como su Hijo, viene a traer fuego a la tierra ¡y cuanto no desea que esté ya ardiendo! Pero sin nuestra respuesta, ese milagro no se da.

La Virgen nos da la fórmula para que los corazones ardan de amor por Jesucristo: la oración y la lectura de la Biblia en familia. Ese es el binomio. “Los padres -ha dicho la Virgen-, deben orar juntos con sus hijos y enseñarles la Sagrada Escritura”. También ha mencionado: “que todo hogar debe tener expuesta la Sagrada Escritura para estimular a todos su lectura y para estimular la oración”. La Virgen ha dicho “que si los padres no oran con sus hijos y no meditan con ellos la Palabra de Dios, fácilmente se encaminarán hacia el ateísmo”. Entonces, quien no quiera hijos ateos, debe saber que debe orar con ellos y con ellos leer la Biblia. Eso no es difícil cuando hay buena voluntad y los padres tienen vida de oración. Hay niños que desde pequeños aprender a manejar un computador, juegos de videos y sus padres se sienten orgullosos. También se sienten orgullosos cuando tienen buenas notas en el colegio. Pero no sienten el vacío cuando pasan los años y no han aprendido a orar. ¡¿Cómo un niño podrá triunfar en la vida si primero no aprende, por la oración, a manejar su propio corazón?!. La Virgen como buena Madre quiere ayudar a sus hijos y por eso con frecuencia nos habla de la oración: por que Ella sabe que la oración es el indicador de dirección y a través de ella el hombre encuentra la felicidad.

La Virgen ha dicho: “Con la oración y su amor, el mundo marchará por un camino mejor y el amor comenzará a reinar en el mundo”, porque quien ora ama. Quien poco ora, más le costará amar. Esto es muy sencillo. El mundo cambia a través del amor. Pero no puede haber amor sin la oración. La fuente del amor es la oración. Jesús amaba mucho porque mucho oraba. Al igual, el mismo amor le llevaba a la oración. Cuando hay amor en el corazón es fácil estar con Dios. Los minutos no pasan ante el Sagrario. Las cuentas del rosario no pesan. La Biblia se trasforma en la boca directa de Dios al corazón del hombre. Etc. Sin embargo, debemos recordar, que para que haya amor, hay que permanecer de rodillas delante de Dios. Fue San Agustín quien dijo que “nunca el hombre es tan grande como cuando está de rodillas delante de Dios”. Y yo agregaría, que “nunca el amor de Dios se manifestó tan majestuoso cuando Dios, por Jesucristo, se arrodilló, ante los hombres en el Cenáculo y en Calvario”.

El amor de Dios se experimenta en la oración y en la oración se transmite a los demás. Por que orar es amar. Teresa de Ávila escribió que “orar no es otra cosa que tratar de amistad, estando muchas veces a solas, con quien sabemos nos ama”. Cuando la Virgen nos pide vida de oración en familia, nos está invitando a orar. Luego el mensaje de este mes, es un mensaje familiar para vivir el próximo mes de mayo dedicado en la Iglesia a la María. ¡Que la Paz de Cristo resucitado brille en sus corazones!

 
 
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