Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Rev. Padre Francisco Angel Verar Hernández
(Asesor del Movimiento María Reina de la Paz en Hispanoamérica - Panamá)

Marzo 2006

"¡Queridos hijos! ¡Animo hijitos! He decidido conducirlos por el camino de la santidad. Renuncien al pecado y emprendan el camino de la salvación, camino que mi Hijo ha elegido. A través de cada una de vuestras tribulaciones y padecimientos, Dios les mostrará el camino de la alegría. Por eso, hijitos, oren. Estamos cerca de ustedes con nuestro amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

Nos estamos preparando para el gran jubileo de las apariciones de la santísima Virgen María en Medjugorie y Ella misma con sus mensajes, quiere llevar a sus hijos a una viviencia más íntima de su espiritualidad. El primer mensaje que nos vino, después del 25 del mes pasado, fue en ocasión de la aparición anual a Mirjana. Mirjana, Jakov e Ivanka, tienen una aparición anual y la Virgen les prometió (a los tres) que continuarán con este don hasta el fin de sus vidas en la tierra. Ivanka recibe su aparición anual el 25 de junio, aniversario de la primera aparición. Jakov el 25 de diciembre, en ocasión de la Navidad, y Mirjana, el día de su cumpleaños: 18 de marzo. Mirjana, ha aclarado, sin embargo, que la Virgen escogío tal fecha para la aparición anual, no porque sea el día de su nacimiento, si no porque esa fecha guarda relación a los secretos que la Virgen les ha confiado a los videntes y que en su momento serán anunciados al mundo. Mirjana asegura además, que desde 1987 tiene un encuentro especial con la Virgen para orar por los no creyentes, a quienes la Virgen llama: "aquellos que no experimentan el amor de Dios en sus corazones". Ese encuentro se da siempre el día dos de cada mes y, ocasionalmente, también ese día, la Virgen da algún mensaje. Por otra parte: Iván, Vicka y Marija siguen teniendo sus apariciones diarias. Cuando Iván está en Medjugorie tiene la aparición con los peregrinos en la Colina de las Apariciones los lunes y los viernes. Los demás días, como Vicka, en forma privada en su casa. Marija, que reside en Milán, continúa teniendo la aparicón diaria y através de ella el 25 de cada mes nos viene el mensaje. Ahora veamos los últimos mensajes.

El mensaje que recibió Mirjana el 18 de marzo fue:

"Queridos Hijos: En este tiempo cuaresmal, los invito a la renuncia interior. El camino que los conduce (a esta renuncia) pasa a través del amor, el ayuno, la oración y las buenas obras. Sólo con una total renuncia interior, reconocerán el amor de Dios y los signos del tiempo en que viven. Con la renuncia interior serán testigos de estos signos y comenzarán hablar de ellos. A esto deseo conducirlos. Gracias por responderme".

Como vemos, el mensaje fue una preparación espiritual para la Cuaresma, pero además, está en relación a la visita de María a la tierra. Esta visita, es uno de los signos de los tiempos presentes. Es un gran don. Las aparicions de la Virgen en Medjugorie iniciaron dos años después del inicio del pontificado de Juan Pablo II, el Papa de la tercera parte del secreto de Fátima. El Papa mariano por excelencia ya nos dejó, pero la Virgen continua apareciéndose. Hasta la fecha, ninguno de los videntes sabe por cuanto tiempo más continuará esta gracia. A nosotros nos toca recibirla y responder a los mensajes. Recordemos, por otra parte, que la Virgen ha dicho que "éstas son sus últimas apariciones para la humanidad". Ella quiere llevarnos a la santidad y sabe, que para alcanzar la perfección evangélica, la renuncia interior es la clave. No se puede desapegar el corazón físicamente de las cosas y de las personas, si primero el hombre no renuncia interiormente a lo que está apegado. Este mensaje va en paralelo con el evangelio, cuando Jesús dice: " no es lo que entra en el hombre lo que lo hace impuro si no lo que sale de él, y del corazón del hombre salen las malas intenciones ", etc. Las renuncias hay que hacerlas primero, en el corazón. Los mensajes de la Virgen son un pequeño examen de conciencia hacia la santidad. Y en esta ocasión claramente, nos invita a la renuncia interior. Por que de seguro que es la mejor manera para lograr la santidad plena.Y nos da una fórmula sencilla para lograrla: el amor, el ayuno, la oración y las buenas obras. Estas cuatro prácticas de piedad van siempre unidas y el evagelio siempre las presenta relacionadas. Cuando está por terminar la Cuaresma muchos pueden pensar que ya no habrá que ayunar tanto, que las buenas obras terminan y que tomamos un descanso en las oraciones. Sin embargo, si repasamos los mensajes de la Virgen de los años precedentes nos daremos cuenta, que también en tiempo pascual, ha pedido el ayuno y siempre ha invitado a la oración frecuente como también a las buenas obras. La Virgen sabe que la oración y el ayuno pueden detener las guerras y cualquier mal que amenaza la humanidad. También las guerras de nuestra incredulidad y de nuestras tribulaciones.

La Virgen dice: "Sólo con una total renuncia interior, reconocerán el amor de Dios y los signos del tiempo". Pareciera que el mensaje fuera demasiado exigente, pero la Virgen conoce mejor el corazón de cada uno y Ella sabe que sin la renuncia interior el corazón del hombre no puede experimentar el amor de Dios como debe. Por consiguiente, el mensaje no es sólo para la cuaresma. Cada uno debe reconocer la renuncia interior que puede ofrecer para ayudarse a si mismo y luego para interceder por los demás. Para María, la mayor urgencia es siempre trabajar en el propio corazón. El mensaje a través de Mirljana es un nuevo llamado a la conversión para experimentar la belleza del amor de Dios. Paraciera que la Virgen nos dijese que si no experimentamos el amor de Dios, es porque el corazón está apegado a muchas cosas que nos son elementales en la vida y que lo que realmente vale para Dios, lo dejamos a un lado: Su amor. Por lo tanto, la Virgen nos dice: si ustedes se preocupan en amar, orar, ayunar y apracticar las buenas obras...liberarán el corazón de las ataduras y les será fácil experiemntar el amor de Dios y comprenderán los signos del tiempo en el que viven.

Luego el 25 de marzo mencionó:

"¡Ánimo hijitos!": He decidido guiarlos por el camino de la santidad. Renuncien al pecado y colóquense en el camino de la salvación, el que ha escogido mi Hijo. Por medio de sus tribulaciones y sufrimientos Dios encontrará en ustedes el camino del gozo. Por lo tanto hijitos: ¡Oren!. Nosotros les estamos cerca con nuestro amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!".

A diferencia de los mensajes del 25, en este mes, la Virgen inicia esta vez invitándonos al entusiamo. Nos dice "¡Ánimo hijitos!", como si dijera: "no se dejen llevar por las tribulaciones, los problemas porque yo estoy con ustedes". Antes de solicitarnos algo en particular, nos incita al optimismo. Nos motiva a continuar por el camino que conduce a la salvación y luego nos recuerda el propósito de su venida y del porqué tantos mensajes: nos quiere conducir a la santidad. Todos los mensajes de la Virgen se pueden resumir en uno solo: ser santos. Todos los mensajes tienen como meta la santidad de los fieles. Acoger a María como Madre en Medjugorie es decidirse por la santidad. Esa es la razón del porqué tantos mensajes y del porqué aun aparece: quiere que cada uno de sus hijos sea santo. La Madre sabe, que, pese a las dificultades que todos confrontamos en la tierra, la santidad es posible, y Ella vine para ayudarnos. De poco valdría que se ore, que se practique la confesión, el ayuno, la meditación diaria de la Biblia y que se vaya a la Iglesia... si el hombre pierde el deseo de la santidad. Recordemos que todas las obras que hacemos como cristianos están encausadas a la santificación de los fieles. La Virgen sabe que la santidad de sus hijos es posible, y como Madre, con una bella pedagogía materna, nos hace continuar el camino.

Luego nos dice: "Renuncien al pecado y colóquense en el camino de la salvación, el que ha escogido mi Hijo". La santidad pasa a través de las renuncias, sobre todo, a través de la peor de todas que es la del pecado. Para ser santo hay que vencer al pecado. Sin embargo, lo que vemos en la realidad es lo contrario. La mayoría se deja vencer por el pecado sabiendo que destruye el alma y que, de hecho, puede ser causa de condenación enterna. Recordemos que María como Madre, está preocupada por la salvación de todos sus hijos y como tal, nos recuerda que para la salvación del alma es necesario renunciar al pecado, renunciar a todo lo que ofende a Dios. Uno de los grandes problemas que confronta la Iglesia hoy, es la pérdida del sentido del pecado y la pérdida del temor de Dios. El hombre vive como si Dios no existiera. Decía la Virgen al inicio de las apariciones: "He venido al mundo a decirles que Dios existe: que en Él está la plenitud de la vida". Satanás le ha hecho pensar a la gente que la felicidad está en el dinero, el prestigio, la fama, el poder, la familia, las relaciones sentimentales, las diversiones, etc. Estamos viviendo, de seguro, los tiempos del Anticristo, cuando vemos que el demonio arrastra por la vía del error, del engaño —quizá como nunca antes— a un inmeso número de almas. No por caso, cuando la Virgen comenzó a aparecer en Medjugorie, dijo: "que este siglo estaba en manos de satanás". Y nosotros somo hijos de la luz no de las tinieblas. Pertenecemos al Reino que Cristo rescató con el precio de su Sangre preciosa. María a venido a poner fin al reino de satanás y por eso, como nunca, necesita de nuestras oraciones, sacrificios y ayunos; y sobre todo, de nuestra vida virtuosa: la santidad.


En el mensaje también dice: "Por medio de sus tribulaciones y sufrimientos Dios encontrará en ustedes el camino del gozo". Esta parte del mensaje es muy importante porque de las tribulaciones y sufrimientos muchos tienen una imagen muy negativa y la Virgen nos recuerda el poder que tiene Dios de hacer de ellas una virtud esencial de la vida humana y del testimonio cristiano: el gozo. Quien se decide por el camino de la santidad y de lucha por el pecado, debe saber que ello no lo exime de las tribulaciones y de los sufrimientos. Más aun, a veces se pueden hasta multiplicar y eso no significaría, en manera alguna, que Dios a dejado de estar presente en sus hijos. Las tribulaciones y sufrimientos tienen un propósito en la vida espiritual que debemos recordar en este mensaje. Ellas nos purifican, nos acercan más a Dios. Disponen el alma a la fe, a la búsqueda de Dios. Nos hacen ser más humildes, sencillos y más abiertos a la gracia de Dios. Por otra parte, las tribulaciones y sufrimientos Dios las permite para asociar algo de nuestra débil humanidad a los sufrimientos y tribulaciones que experimentó el Hijo de Dios. Dios quiere que de alguna manera, algo vivamos de lo que ya vivió Su Hijo y que con Él ayudemos a salvar las almas. Recordemos como la Virgen les pregiuntó desde el inicio de sus apariciones en Fátima a los pastorcitos: si estaban "dispuestos a aceptar todas las tribulaciones y sufrimientos que Dios quisiera enviarles, para que por ese medio se salvarán muchas almas". Y los niños respondieron afirmativamente. Entonces, los sufrimientos y las tribulaciones para un cristiano no son trágicos, no son negativos, hay que subrayarlo: son un Apostolado. El apostolado de la cruz, tan abandonado y menospreciado en el mundo moderno.

También en el mensaje la Virgen dice que "Dios encontrará por medio de las tribulaciones y sufrimientos, el camino del gozo". En que sentido debemos entender esto. No en el sentido que Dios producirá placer por medio del dolor. Ya que de tal forma estaría hablando de masoquismo. Cuando la Virgen habla que Dios "encontrará por medio de las tribulaciones y sufrimientos, el camino del gozo" nos quiere hacer entender dos cosas. Por una parte, que en medio de las tribulaciones y sufrimientos hay que tener paciencia y esperar que Dios encuentre las soluciones pertinentes. Y por otra, que luego de ellas, por medio de la perseverancia en le fe, del mismo modo Dios sabrá retribuir en gozo, mucho más de lo que el alma a sufrido. Recordemos la historia de Job. Entonces hay que esperar y dar por hecho que la recompensa de los que sufren será inmensa. Dice san Pablo —y hay que dar crédico a sus palabras si somos cristianos: "Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman" (1ª a los Corintios 2:9). Entonces, nadie debe rechazar la cruz si sabe esto. La cruz de Cristo tiene la peculiaridad de transformarse en gozo. Dios busca el medio que sea para ello sea así. No produciendo gozo a través del dolor, sino que el dolor, prepara el alma para la verdadera felicidad que no tiene comparación con nada de lo que el mundo ofrece. Y por lo mismo, la Virgen continua en el mensaje, llamándonos una vez más a la oración. Es la oración en único medio por el cual entendemos estas cosas. La persona que no ora con un pequeño problema siente que se ahoga. Quien ora, por el contrario, en medio de un gran nubarrón, sabe que detrás se esconde un sol radiante.

Al final, la Virgen termina con una bello mensaje que nos hace una vez más tomar cociencia de su intercesión continua: "Nosotros les estamos cerca con nuestro amor". Se refiere a la presencia de la Santísima Trinidad y suya en nuestras almas. La persona que no ora como debe, no se da cuenta de ello. Piensa que Dios y María están lejos de su vida. Al igual quien vive en el pecado y no hace nada para reconciliarse con Dios. Se siente sólo, vacío y luego busca lo que el mundo le ofrece para sentirse mejor. Por consiguiente, el camino para experimentar siempre la presecia de Dios es la oarción.

Para terminar, quisiera mencionar otros dos mensajes de la Virgen del dos de abril pasado. En Milán se tuvo un gran encuentro de oración de más de 10 horas, con la participación de más de 20,000 personas. A él asistieron el P. Jozo y el vidente Iván. Al final del mismo, coincidiendo con la hora habitual de la aparición, la Virgen apareció a Iván y le dió este mensaje:

"Queridos hijos: También hoy la Madre intercederá delante de su Hijo por todos ustedes y también hoy los invito, queridos hijos, a que vivan mis mensajes. Oren, oren, oren, queridos hijos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!".

Luego, —mencionó Iván— la Virgen oró de una manera especial por los sacerdotes que estaban presentes. La Madre no desaprovechó la ocasión para recordar tres cosas: siempre está disponible para interceder por nosotros, la urgencia de vivir los mensajes que está dando al mundo desde Medjugorie y reitera el llamado a la oración. Aunque María pueda aparecer en otros lugares, hay que reconocer que Medjugorie es algo especial para María, para la Iglesia y el mundo. La mejor respuesta que podamos darle a la Virgen, en estos tiempos, es perseverar en la oración continua, la penitencia, la vida sacramental, las buenas obras y la santidad. La Virgen nos quiere a los pies de su Hijo. No es que no podamos hacer otras cosas sino que lo primero, frente a los tiempos que vivimos es la oración. Por eso, una vez más a repetido su tradicional: Oren, Oren, Oren. Por lo tanto, son días de oración contiua.

También el dos de abril, en ocasión del encuentro que en Medjugorie tiene Mirjana con la Virgen para orar por los no creyentes, nos dio el siguiente mensaje:

"Queridos hijos: vengo a ustedes porque deseo con mi ejemplo, mostrarles la importancia de la oración por quienes no han conocido el amor de Dios. Ustedes pregúntense: ¿Me siguen?. Hijos mios: ¿Porqué no reconocen los signos del tiempo? ¿Porqué no hablan de ellos? Vengan conmigo que como Madre los llamo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

Através de Mirjana la Virgen nos invita a orar siempre "por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones" y quiere que de una manera especial, oremos por ellos el día dos de cada mes. ¿Porqué el dos de cada mes? Mirjana ha dicho que también eso pertenece a los secretos que la Virgen les ha confiado. No obstante, lo importante es obedecer las recomendaciones que la Virgen da, a tal punto que sería óptimo que se organizaran grupos de oración y se ofrecieran Misas por esa intención el día dos de cada mes. Quienes practicamos la fe y seguimos de cerca las apariciones de la Virgen tenemos una gran responsabilidad frente a los signos del tiempo presente. Nos encontramos —como mencionó Juan Pablo II el 8 de octubre de 2000 en el acto de consagración del nuevo Milenio al Corazón Inmaculado de María—: "frente una encrucijada: o hacemos del futuro un jardín, o el futuro perecerá en un cúmulo de escombros". Antes que dejarnos llevar por la curiosidad sobre los acontecimientos que están por ocurrir, debemos considerar que el Mensaje de Medjugorie es siempre una esperanza: el destino no está escrito, el destino depende de nosotros. Si la Virgen continua apareciéndose es para ayudarnos a construir un futuro esperanzador y no trágico. Todo depende de la respuesta del hombre.

En el mensaje dado a Mirjana la Virgen quiere que se ore siempre por los no creyentes porque de ellos depende, en gran parte, el futuro de la humanidad; y con nuestras oraciones y penitencias, podemos cambiar sus corazones. No olvidemos que detrás de los males que hoy laceran la humanidad, como: el aborto, la drogadicción, alcoholismo, el divorcio, el homosexsualismo desenfrenado, la eutanasia, las leyes que van en contra de la moral cristiana, los ataques a la Iglesia católica, etc, lo que hay, es una clara perdida del sentido de la fe en Dios. Decía la Virgen al inicio de sus aparicones que "el mayor pecado del hombre moderno consiste en la indiferencia a Dios. El hombre vive como si Dios no existiera". Entonces, los no creyentes, quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones, pertenecen a los signos de los tiempos. La Virgen nos pide que hablemos de ellos, pero que también les ayudemos con nuestras oraciones. Nuestras oraciones y penitencias pueden transformar su vidas. Es obvio que para la Virgen, el apostolado más urgenta, de cara a los tiempos que vivimos, es la oración por sus intenciones.

"Señor llena nuestro corazón de fe. También muchas veces nos comportamos como no creyentes porque muchas veces dejamos de experimentar tu amor en nuestros corazones. Nos abrimos ahora a Tu amor: Quiero que tu Espíritu Santo inunde mi alma. Quiero interceder por quienes no te conoces. Ven primero a mi corazón y luego acepta mis oraciones y sacrificios por quienes no te aman. Son ellos en realidad quienes ponen en peligro el destino de las naciones y en general, el mundo en el que vivimos. Acepta el ofrecimiento de mi vida por quienes no te aman y dejan las iglesias vacias. María Reina de la Paz, gracias por tu visita, no solamente a Medjugorie, sino también a mi corazón. Te recibo a ti una vez más como mi Madre y la Reina de mi corazón".

 
 
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