Comentario del Mensaje del 25 de Abril de 2013
desde Medjugorje, Bosnia-Herzegovina y reflexión del P. Padre Manuel Hernández Morales

Medjugorje Gospa
 

“¡QUERIDOS HIJOS! OREN, OREN Y SÓLO OREN, HASTA QUE SU CORAZON SE ABRA A LA FE, COMO UNA FLOR SE ABRE A LOS CÁLIDOS RAYOS DEL SOL. ESTE ES UN TIEMPO DE GRACIA QUE DIOS LES DA A TRAVÉS DE MI PRESENCIA, SIN EMBARGO, USTEDES ESTAN LEJOS DE MI CORAZÓN, POR ESO LOS INVITO A LA CONVERSION PERSONAL Y A LA ORACION FAMILIAR. QUE LA SAGRADA ESCRITURA SEA SIEMPRE UN ESTÍMULO PARA USTEDES. LOS BENDIGO A TODOS CON MI BENDICION MATERNAL. GRACIAS POR HABER RESPONDIDO A MI LLAMADA.”

 
 

1.- La Santísima Virgen siempre nos recuerda, que nos ama, y que sus mensajes no tienen otra finalidad, sino el ayudarnos a cumplir con nuestros deberes de cristianos, a vivir como hijos de Dios ¡Qué consolador! resulta hoy día, escuchar la palabra: “ Querido, amado”, cuando la palabra “amor” está tan desvirtuada, tan profanada, que es sinónimo de interés, de egoísmo de amor propio, de concupiscencia. Es gratificante siempre, pero sobre todo, en el dolor, en el desengaño, en la enfermedad, en la soledad, el escuchar: ¡”Te quiero mucho, te amo mucho”!. A veces esa frase en labios de algunas personas, sabemos que es falsa, que es pura hipocresía; pero en labios de la Madre del cielo, sabemos que es real, pues no es otra cosa, que el cumplimiento del testamento que le dejó su Hijo en el Calvario: ¡ Mujer ¡ ahí tienes a tu hijo”! (cuídalo, ámalo, como me has cuidado y amado a Mí).

2.-En este mes, la Madre del cielo vuelve a insistir en la necesidad de la oración, una vez más vuelve a triplicar esa necesidad. Ella sabe que la oración es el único medio para cambiar los corazones de los hombres. Nos dice, que a base de orar, podremos abrir el corazón a la fe. Y es que el hombre ha perdido la fe. El proceso de la pérdida de la fe es el mismo siempre: No se cree en la iglesia, luego se niega a Cristo, para finalizar, negando a Dios. En la medida en que hagamos oración tendremos en nuestras manos la llave para abrir el corazón. María al igual que Jesús, se hacen entender con ejemplos, analogías, etc. De la “misma manera que apenas sale el sol, se abren las flores para alimentarse de sus rayos solares”….. La fe con el alimento de la oración, crece, se solidifica, se fortalece. Ella es la mujer de fe, porque ante todo es la “mujer orante,” como la denominaba Pablo VI en su Encíclica “Culto Mariano”. Su prima Isabel la felicita el día de la Visitación con estas palabras: “ Bienaventurada tú que es has creído, porque se cumplirán en ti, las promesas que Dios te ha hecho”.


3.- Una vez más,-pues lo ha dicho en distintas ocasiones -, la Madre en su visita a nosotros, sus hijos, nos recuerda de que este tiempo de sus Apariciones, es un “tiempo de gracia”, es un privilegio, es una ocasión que no podemos olvidar. Tenemos que aprovechar este paso de Jesús que por medio de Ella, nos invita a la “Conversión,” al cambio de vida. Aquí podríamos recordar aquellas palabras de San Agustín, cuando refiriéndose al cieguecito de Jericó, que al paso de Jesús, comenzó a gritar: “ ¡ Jesús, hijo de David, ten compasión de mí”!; y no se callaba a pesar de que le mandaban que guardara silencio; él siguió gritando:“ ¡Jesús hijo de David, ten compasión de mi.!” El Santo de Hipona comentaba: “Temo a Jesús que pasa”. Y es que no sabemos cuanto tiempo seguirá pasando. San Agustín decía: “ Si el cieguecito se llega a callar, Jesús hubiera pasado de largo, y él se hubiera quedado ciego para siempre”. San Pablo nos dice: “ Que de Dios no se ríe nadie”. ¿Cuánto tiempo va a seguir la Madre diciéndonos que cambiemos de conducta? Tal vez tengamos que decir con el hijo de Santa Mónica: “ Timeo Jesum transeuntem,” temo a Jesús que pasa, ya que puede ser la última oportunidad, la decisiva…

4.- La Reina de la Paz, se lamenta de nuestra falta de correspondencia, ya que después de más de 32 años de mensajes, de consejos, de ruegos,
de invitaciones, seguimos insensibles a su llamada a la CONVERSION personal. Como medios e instrumentos para esa conversión nos presenta: La oración en familia y la Sagrada Escritura. Si Jesús dijo, “que donde dos o tres se ponen de acuerdo, para pedir algo al Padre, les será concedido”, con mayor razón, si esas personas son miembros de una misma familia. Pero esa oración como ha pedido muchas veces la Virgen, ha de ser con el corazón, es decir, con amor. Y es que donde dos o tres están en nombre de Jesús, allí está El de una manera especial. Y si oramos con Jesús y como Jesús, tenemos garantizada la eficacia de la misma, ya que el Padre no le puede negar nada a su Hijo: “Te doy gracias, Padre, porque se que siempre me escuchas”. La Sagrada Escritura, la Biblia, es otro de los medios para obtener esa conversión, una de esas “piedritas,” que desde el principio de sus apariciones, nuestra Madre recomienda, como instrumento para lograr esa transformación. Con la oración dialogamos con Dios, con Jesús, con María….. Por la Sagrada Escritura, Dios nos responde e ilumina nuestras mentes, para que sepamos cómo proceder. El siempre escucha y nos ofrece los medios, para conseguir aquello que contribuya a nuestra santidad.

Que cada mensaje de la Virgen nos lleve a irnos convirtiendo cada día un poco más, hasta que lleguemos a ese cambio radical y absoluto, del que nos habla San Pablo que él consiguió : “ Vivo yo, más no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí”.


Paz, gozo y amor.

Padre Manuel Hernández Morales

 
 
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