Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Rev. Padre Jacinto Ladino
(Director Centro María Reina de la Paz - Cúcuta - Colombia)

Junio 2010

! Con alegría los invito a todos a vivir mis mensajes (1) alegremente; sólo así, hijitos, podrán estar más cerca de mi Hijo (2). Deseo conducirlos a todos únicamente a Él (3), y en Él encontrarán la verdadera paz y la verdadera alegría del corazón (4). A todos los bendigo y los amo con inmenso amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

 

(1)Vivir mis mensajes  Prov.1,8 ; Prov.6,20 ; Juan,2,5 ;

(2)Cerca de mi hijo : Mat.20 21;

(3)Conducirlos a El : Juan 8,12 ; Juan 14,6 ;

(4) Alegría del corazón : Mat.11,28-30

HACED LO QUE EL OS DIGA

Escuchemos una palabra de Juan Pablo II : “María estuvo de verdad unida a Jesús. No se han conservado en el Evangelio muchas palabras suyas; pero las que han quedado nos llevan de nuevo a su Hijo y a su palabra. En Caná de Galilea se dirigió a los sirvientes con estas palabras: “Hagan lo que él os diga”. Este mismo mensaje sigue diciéndonos hoy.”

“Estas son las últimas palabras de la Virgen conservadas en el Evangelio. Son, por eso, como el testamento de Ella. Y más que a los sirvientes de la boda, son palabras dirigidas a los hombres de todos los tiempos. Contienen todo el anhelo, la vivencia y la misión de María: conducirnos a la identificación con Cristo.

María no es el centro de nuestra fe, no es la razón única de nuestra confianza, no es el último fin de nuestro amor – sino Jesucristo y con Él, el Dios Trino. Pero sentimos que Ella forma parte de los misterios centrales de nuestra fe. María, sin ser el centro, está en el centro.

Podemos decir, por eso, que María es para nosotros el camino normal hacia Jesucristo. Ya los Padres de la Iglesia dijeron: El camino por el que Cristo llegó al hombre, debe ser también el camino por el que nosotros lleguemos a Cristo. Y Cristo vino a nosotros por medio de la Virgen.

Por eso cuando  le damos a María un lugar privilegiado en nuestros corazones, y nos confiamos a su educación, entonces estamos en el camino hacia su Hijo, entonces Ella nos conduce hacia Cristo y al Dios Trino.

Conclusión. Queridos hermanos, María es la tierra de encuentro con Cristo. Todo el amor que le reglamos a la Sma. Virgen, Ella lo lleva hacia el Señor. Y así nuestro amor encuentra, por medio de María, el camino más fácil, más corto, más seguro y más fecundo hacia Jesucristo y Dios.

Padre Nicolás Schwizer .-Instituto de los Padres de Schoenstatt

 

 
 
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