Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Rev. Padre Jacinto Ladino
(Director Centro María Reina de la Paz - Cúcuta - Colombia)

Junio 2009

“¡Queridos hijos! Alégrense conmigo,(1) conviértanse en alegría y agradezcan (2) a Dios por el don de mi presencia entre ustedes. Oren para que en sus corazones Dios esté en el centro de su vida (3) y con su propia vida, hijitos, testimonien para que cada criatura pueda sentir el amor de Dios (4). Sean mis manos extendidas (5) para que cada criatura pueda acercarse al amor de Dios. Yo los bendigo con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

(1) Alégrense conmigo: Filp 4, 4;
(2) agradezcan a Dios: Col. 3, 15;
(3) Dios esté en el centro de su vida: Mat. 22, 37; Marc. 12, 30; Luc. 10, 27;
(4) Con su propia vida testimonien: Mat. 5, 14-16; Luc. 8, 16; 11, 13;
(5) Manos extendidas: Mt. 10, 40-42; Mat. 14, 15-21; Mac. 6, 30-44; Luc. 9, 48; Luc. 9, 12-17; Jn. 13, 20.

 
 

Generosidad y Egoísmo

Dice una antigua leyenda china, que un discípulo preguntó al Maestro: "¿Cuál es la diferencia entre el cielo y el infierno?".
El Maestro le respondió: "Es muy pequeña, sin embargo tiene grandes consecuencias. Ven, te mostraré una imagen de cómo es el infierno".
Entraron en una habitación donde un grupo de personas estaba sentado alrededor de un gran recipiente con arroz, todos estaban hambrientos y desesperados, cada uno tenía una cuchara tomada fijamente desde su extremo, que llegaba hasta la olla. Pero cada cuchara tenía un mango tan largo que no podían llevársela a la boca. La desesperación y el sufrimiento eran terribles.

Ven, dijo el Maestro después de un rato, ahora te mostraré una imagen de cómo es el cielo. Entraron en otra habitación, también con una olla de arroz, otro grupo de gente, las mismas cucharas largas... pero, allí, todos estaban felices y alimentados, porque nadie comía de su propia cuchara sino que mutuamente se alimentaban unos a otros. En una de las habitaciones están todos desesperados en su egoísmo, y en la otra han aprendido a ayudarse unos a otros.

 
 

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