Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Rev. Padre Jacinto Ladino
(Director Centro María Reina de la Paz - Cúcuta - Colombia)

Mayo 2007

“¡Queridos hijos! También hoy los invito a tener más confianza (1) en mí y en mi Hijo. El ha vencido con su muerte y resurrección (2) y los llama, para que a través de mí, ustedes sean parte de su alegría (3). Hijitos, ustedes no ven a Dios (4), pero si oran sentirán su cercanía (5). Yo estoy con vosotros (6) e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes (7). ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

(1) Confianza en mí y en mi Hijo: Salm 4, 5; Salm 62 ,2; Salm. 115, 11; Mt 6, 7-15; Mat. 11, 28; 2 Cor. 1,9;
(2) Con su muerte: Rom. 5, 10; Rom. 6, 9; 1 Cor. 15, 55;
(3) Su alegría: Mat 22: 2-4; Apoc. 19, 9; 19, 7-9;
(4) No ven a Dios: Juan 1, 18;
(5) Cercanía: Exodo 33, 11;
(6) Estoy con vosotros: Mat. 28, 20; Deut. 31, 23; Jos. 1,5; Jueces 6,16; I Reyes 11,38; Salm. 91, 14-15; Mat. 28,20;
(7) Intercedo: Gén.18, 23-31 Exodo 32, 11-14; 30-32; Núm. 21, 7; Juan 2, 3; Juan 19, 26; Hech. 1, 14; Rom. 8, 26, 34; Juan 2,3;

 
 

El milagro de Teófilo

Buscamos en la enciclopedia Encarta la palabra VEROSIMILITUD y nos la define: “cualidad que atañe a toda expresión creíble, referida principalmente a relatos y noticias”.

Navegando en Internet encontramos una pequeña página de Encuentra.com que viene a complementar el contenido del anterior mensaje de nuestra Madre. La citamos aquí por vía de ilustración

“Oraciones litúrgicas o privadas, actos de devoción, leyendas, conversaciones con María, apariciones o palabras de esta Madre que es amada con un corazón de niño, componen la atmósfera mariana en los últimos siglos de la Edad Media. Por todo esto, los textos abundan, unos más bellos y conmovedores que otros. Aquí nos limitaremos, en cuanto a los milagros, al más célebre, el que el arte ha representado sobre los tímpanos de las catedrales. La leyenda se remonta, según parece, al siglo VI, que es también el tiempo del hecho que expone.
“El tesorero de una iglesia de Cilicia, Teófilo, no habiendo sido llamado al episcopado, como él esperaba, vendió su alma al diablo por despecho y ambición, e hizo un contrato escrito que el demonio se llevó. Atormentado por los remordimientos, recurrió a María. Su oración fue atendida. La Madre compasiva arrancó al demonio el pergamino y lo depositó sobre el pecho del penitente durante su sueño.”

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