Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Rev. Padre Jacinto Ladino
(Director Centro María Reina de la Paz - Cúcuta - Colombia)

Abril 2005

"¡Queridos hijos! También hoy los invito a renovar la oración en sus familias (1). Que el Espíritu Santo renovador (2), entre en sus familias por la oración y la lectura de la Sagrada Escritura (3). Así ustedes llegarán a ser educadores de la fe en su familia (4). Con la oración y el amor el mundo marchará por un camino mejor y el amor comenzará a gobernarlo (5). ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

(1) Renovar la oración: Hech. 4, 24-30; 12, 12-17; Mat. 18, 19-20; Mat. 11, 20-26; Luc. 18, 1-5; Mat. 7, 7-11; Luc. 11, 9-13;
(2) Renovador: Hechos 2, 1-47; 4, 27-31;
(3) Lectura de la Sagrada Escritura: Jos. 8, 34-35; Nehem. 8, 1-8;
(4) Familia: Hech. 16, 29-34;
(5) Gobernarlo: Salm. 119, 165 ; Salm. 34,16;

 
 

Más sobre la Oración

“Es preciso aprender a orar, como aprendiendo de nuevo este arte de los labios mismos del divino Maestro, como los primeros discípulos: « Señor, enséñanos a orar » (Lc 11,1). En la plegaria se desarrolla ese diálogo con Cristo que nos convierte en sus íntimos: « Permaneced en mí, como yo en vosotros » (Jn 15,4).

Sí, queridos hermanos y hermanas, nuestras comunidades cristianas tienen que llegar a ser auténticas « escuelas de oración », donde el encuentro con Cristo no se exprese solamente en petición de ayuda, sino también en acción de gracias, alabanza, adoración, contemplación, escucha y viveza de afecto hasta el « arrebato del corazón. Una oración intensa, pues, que sin embargo no aparta del compromiso en la historia: abriendo el corazón al amor de Dios, lo abre también al amor de los hermanos, y nos hace capaces de construir la historia según el designio de Dios.

Hace falta, pues, que la educación en la oración se convierta de alguna manera en un punto determinante de toda programación pastoral.” (S.S.Juan P.II Nuevo Milenio Nos 32-34

"No hay duda que después de la celebración de la Liturgia de las Horas, el punto culmen que la oración en familia debe de alcanzar es el Rosario, que deberá ser considerado como una de las mejores y más eficaces oraciones en común que la familia Cristiana está invitada a recitar" (Pablo VI Marialis Cultus, 54).

“Es Nuestro deseo especial que sea en el seno de las familias donde la práctica del santo Rosario, poco a poco y doquier, vuelva a florecer, se observe religiosamente y cada día alcance mayor desarrollo. Pues vano será, ciertamente, empeñarse en buscar remedios a la continua decadencia de la vida pública, si la sociedad doméstica -principio y fundamento de toda la humana sociedad- no se ajusta diligentemente a la norma del Evangelio. Afirmamos que el rezo del santo Rosario en familia es un medio muy apto para conseguir un fin tan arduo.(Pío XII Sobre el Rosario en familia,5. Sept 15 del 51)

 
 
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