Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Rev. Padre Jacinto Ladino
(Director Centro María Reina de la Paz - Cúcuta - Colombia)

Enero 2008

"¡Queridos hijos! Con el tiempo cuaresmal, ustedes se acercan a un tiempo de gracia. Su corazón es como una tierra labrada (1) y está pronto a recibir el fruto que germinará en bien. Ustedes, hijitos, son libres (2) de elegir el bien o el mal. Por eso los invito: oren y ayunen (3). Siembren alegría (4), y en sus corazones el fruto de la alegría crecerá por vuestro bien, y otros lo verán y lo recibirán a través de su vida (5). Renuncien al pecado y elijan la vida eterna (6). Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante mi Hijo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

(1) Tierra labrada: Mat. 13, 8, 23; Marc. 4, 8, 20; Luc. 8, 8, 15;
(2) Son Libres: Josué 24, 15; Deut. 30, 15; Ezeq. 33, 11-20; Amós 5, 14; I Pe. 3, 10-13;
(3) Oren y ayunen: Mat. 17, 21;
(4) Siembren alegría: Filp. 4, 4; I Tesal. 5, 16;
(5) A través de su vida: Mat. 5, 16;
(6) Renuncien al pecado: Ezeq. 18, 32;

 
 

Nuestra bendita Madre con su ejemplo y sus palabras nos está enseñando lo que tenemos que ser para con todos:

Un buen amigo

Recibí una llamada telefónica de un muy buen amigo.
Me dio mucho gusto su llamada y lo primero que me preguntó fue:
¿Cómo estás?
Y sin saber por qué le contesté:
Muy solo.
¿Quieres que hablemos?- me dijo
Le respondí que sí y me dijo: -¿Quieres que vaya a tu casa?
Y respondí que sí.
Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando a mi puerta. Yo hablé por horas de todo, de mi trabajo, de mi familia, de mi novia, de mis deudas, y él, atento siempre, me escuchó.
Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado mentalmente, me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara, que me apoyara y me hiciera ver mis errores.
Me sentía muy a gusto y cuando él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo:
Bueno, me voy, tengo que ir a trabajar.
Yo me sorprendí y le dije :
¿Por qué no me habías dicho que tenías que ir a trabajar? Mira la hora que es, no dormiste nada, te quité tu tiempo toda la noche.
El sonrió y me dijo:
No hay problema, para eso estamos los amigos.
Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así. Lo acompañé a la puerta de mi casa... y cuando él caminaba hacia su automóvil le grité desde lejos:
Y a todo esto, ¿por qué llamaste anoche tan tarde?
El regresó y me dijo en voz baja:
Es que te quería dar una noticia...
Y le pregunté: ¿Qué pasó?
Y me dijo:-Fui al doctor y me dijo que estoy muy enfermo.
Yo me quedé mudo... él me sonrió y me dijo:
Ya hablaremos de eso. Que tengas un buen día...
Se dio la vuelta y se fue.
Pasó un buen rato para cuando asimilé la situación y me pregunté una y otra vez, por qué cuando él me preguntó cómo estaba me olvidé de él y solo hablé de mí.
¿Cómo tuvo la fuerza de sonreírme, de darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación?...
Esto es increíble...
Desde entonces mi vida ha cambiado.
Suelo ser menos dramático con mis problemas y disfrutar más de las cosas buenas de la vida.
Ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero...
En resumen, es bueno recordar que:
"El que no vive para servir... no sirve para vivir..."

 
 
Imprimir esta pagina