Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Rev. Padre Jacinto Ladino
(Director Centro María Reina de la Paz - Cúcuta - Colombia)

Julio 25, 2011

¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración y de silencio. Hagan descansar su cuerpo y su espíritu(1); que permanezcan en el amor (2) de Dios. Permítanme hijitos que los conduzca (3). (4)Abran sus corazones al Espíritu Santo para que todo el bien que hay en ustedes, florezca y produzca frutos al céntuplo(5). Comiencen y finalicen el día con la oración con el corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"


(1) Descansar…Mrc 6,31
(2) Permanezcan…Juan 15,9
(3) Conduzca…Éxodo 23,20
(4) Abran…Apoc,3,20
(5) Céntuplo…Mat.13,23

ARTISTA O SACERDOTE

"Al final de una cena en un castillo inglés, un famoso actor de teatro entretenía a los huéspedes declamando textos de Shakespeare. Después se ofreció a que le pidieran alguna pieza extra.

Un tímido sacerdote preguntó al actor si conocía el salmo 23. El actor respondió: ‘Sí, lo conozco, pero estoy dispuesto a recitarlo con una condición; que después lo recite usted’. El sacerdote se sintió incómodo, pero accedió.

El actor hizo una bellísima interpretación, con una pronunciación perfecta: ‘El Señor es mi Pastor, nada me falta...’ Al final, los huéspedes aplaudieron vivamente.

Llegó el turno al sacerdote, que se levantó y recitó las mismas palabras del salmo. Esta vez, cuando terminó, no hubo aplausos, solo un profundo silencio y el inicio de lágrimas en algún rostro.

El actor se mantuvo en silencio unos instantes, después se levantó y dijo: ‘Señoras y señores, espero que se hayan dado cuenta de lo que ha sucedido esta noche: yo conocía el salmo, pero este hombre conoce a Dios”.

Una cosa es saberse de memoria un texto de la Palabra, hablar con énfasis de lo que se tiene guardado en la memoria, y otra muy diferente, hablar de lo que se tiene guardado en el corazón, hablar con el corazón.

Una cosa es leer en un libro o recitar de memoria algunas frases o fórmulas escritas por otros y otra muy diferente hablar con Dios de lo que se tiene guardado en el corazón.

SALMO 23
1 El Señor es mi pastor,
Nada me puede faltar.
2 Él me hace descansar en verdes praderas,
Me conduce a las aguas tranquilas
3 y repara mis fuerzas;
Me guía por el recto sendero,
Por amor de su Nombre.
4 Aunque cruce por oscuras quebradas,
No temeré ningún mal,
Porque tú estás conmigo:
Tu vara y tu bastón me infunden confianza.
5 Tú preparas ante mí una mesa,
Frente a mis enemigos;
Unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa.
6 Tu bondad y tu gracia me acompañan
A lo largo de mi vida;
Y habitaré en la Casa del Señor,
Por muy largo tiempo.

 
 

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