Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Fr. Jozo Zovko

Diciembre 2006

"¡Queridos hijos! También hoy les traigo en brazos a Jesús recién nacido. El, que es el Rey del cielo y de la tierra, es su paz. Nadie, hijitos, les puede dar la paz como El, que es el Rey de la Paz. Por eso, adórenlo en sus corazones, elíjanlo y tendrán la alegría en El. El los bendecirá con su bendición de paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

 
 

¡Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos!

¡Queridos hermanos y hermanas, estimados seguidores de los mensajes de la Reina de la Paz!
Me atrevo a meditar contigo estas palabras que hoy nos han sido dirigidas.

Se han cumplido veinticinco años y seis meses desde la primera aparición de la Reina de la Paz en Medjugorje. Sin duda es uno de los más grandes acontecimientos de este milenio.
Nuestro pequeño pueblo croata fiel y devoto de Dios, junto con Croacia, tierra natal empapada con la sangre de los mártires, inspiró a la Virgen para detenerse en nuestra tierra y pronunciar en nuestra lengua materna su amado nombre: “Yo soy su Madre, la Reina de la Paz”.

Esa gracia ha recorrido toda la Tierra y en un cuarto de siglo con seis jóvenes videntes ha representado la más grande tarea pastoral y misionera en la historia. Disolviendo todas las estructuras ideológicas y políticas y desviaciones humanas, la Reina de la Paz, continúa a través de sus peregrinos su marcha por una Tierra que ha perdido su encanto y belleza por causa de tantos males, conflictos y guerras. Al transformar el corazón y la vida de los peregrinos y de sus devotos, la Virgen está cambiando maravillosamente la faz de la Tierra. Hoy vemos a tantos millones de personas, de numerosos pueblos y países, lenguas y culturas que han ofrecido su corazón, han sacrificado su tiempo, su vida, y muchos, hasta el último centavo para testimoniar su fe, encontrar la paz y empezar a construir un mundo mejor.

En contra de las ideologías humanas y de las políticas brutales, la Reina de la Paz, a través de sus peregrinos, reúne a todos los pueblos en una sola familia, a la Iglesia que ora y canta, agradece y magnifica a Dios. Desde el comienzo mismo, la comunidad de aquellos que creen en Jesús se ha llamado Iglesia Católica. Y precisamente esa catolicidad, hoy en día no se reconoce ni manifiesta en ninguna parte, como bajo el manto de la Reina de la Paz, y eso en Medjugorje. Entre tantos millones de peregrinos y simpatizantes de Medjugorje, tú has sido elegido de una manera especial. Asimismo, existen muchos montes en la faz de la Tierra, pero uno es el Podbrdo – el Monte de las Apariciones. Es un monte elegido. Asimismo, existen muchas cruces erigidas en montes y cruces de caminos, pero sólo hay un Krizevac. El fue elegido. También en el mundo hay miles y miles de parroquias, pero una fue elegida especialmente – Medjugorje. Al ser elegida se convierte en el centro del movimiento y del mundo.

¡Así sucedió con cada uno de nosotros! Existe una multitud de peregrinos que han traído su vida, sus cruces, sus promesas a la Virgen. Después de las promesas, ellos retornan felices a sus hogares, a sus familias. Y tú, tú has sido llamado y elegido especialmente para que vivas los mensajes. No solamente que los escuches, sino que los pongas en práctica en tu vida. De tal manera que, a través de tu vida, la gracia pueda fluir al corazón de todos. Sé consciente de que hemos sido elegidos y que es tarea nuestra hacer todo lo que se nos pida. Las apariciones, los mensajes y los llamados de la Reina de la Paz no se repiten. Cada mensaje es una nueva gracia y una nueva semilla, que ha sido sembrada en los corazones de aquellos que han sido llamados y elegidos para traer el maravilloso fruto de la conversión y de una nueva vida.

Nuestra familia de oración es diferente de todas las demás comunidades que se han organizado y han recibido un llamado diverso. Nuestra fraternidad, “La Visitación”, ha sido creada por inspiración de la Virgen María, según su deseo. Aprender a aceptar al prójimo como un don y orar por él y con él, es el primer paso en este camino. Posteriormente, unidos con miles de ellos, hemos sido llamados a vivir los mensajes en oración y con sacrificios, y con humilde perseverancia. Por consiguiente, Medjugorje es escuchar, aceptar los mensajes con el corazón y vivirlos en humildad, dando frutos de esa forma. La Virgen acompaña nuestro apostolado con signos, grandes conversiones y curaciones milagrosas del alma y del cuerpo. Ustedes pueden leer también acerca de esos signos y frutos en la publicación más reciente de nuestra revista “Llamados a amar”.

El más reciente mensaje también nos llama a vivir nuestro apostolado. Mediante la oración perseverante, luchar para apartar todos los obstáculos que nos alejan del Señor. Allanar sus senderos, como el profeta y el precursor de Jesús nos lo transmite. Hablar más y hacer más por Jesús. Queridos míos, hemos hecho tan poco por El. Empecemos hoy, en este tiempo santo, a prepararle el camino que lo conduzca a cada familia y a cada corazón. Hay tantos que están esperando ver, encontrar y escuchar a los testigos de la fe, del amor y de la paz. Pues, eso somos nosotros y procuramos serlo. Por tanto, hagamos todo lo posible para que puedan regresar los que se han extraviados, y que puedan ser encontrados los que se han perdido. La Navidad es un encuentro gozoso con Jesús y María. Hagamos que nuestra Navidad, nuestras vidas y la vida de los demás sea feliz. Volvámonos a la Madre y a nuestro Señor que espera y llama. Quien le abra recibirá su visita y cenará con él. Que esta gran festividad nuestra de la Navidad se convierta en una cena llena de gozo con El y con la Madre.

Oro por cada uno de ustedes y los encomiendo diariamente ante el Señor y la Reina de la Paz. Con todo mi corazón les deseo una Feliz y Bendita Navidad y Año Nuevo 2007.

Los saluda afectuosamente,
Fr. Jozo Zovko O.F.M

 
 
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