Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Fr. Jozo Zovko

Agosto 2007

"¡Queridos hijos! También hoy los invito a la conversión. Hijitos, que su vida sea un reflejo de la bondad de Dios y no del odio ni de la infidelidad. Oren, hijitos, para que la oración se convierta en vida para ustedes. Así podrán descubrir en su vida la paz y la alegría que Dios da a aquellos que tienen el corazón abierto a Su amor. Y ustedes, que están lejos de la misericordia de Dios, conviértanse para que Dios no desatienda sus oraciones y no sea tarde para ustedes. Por eso, en este tiempo de gracia, conviértanse y pongan a Dios en el primer lugar en su vida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

 
 

Queridos hermanos y hermanas:

En este mensaje, la Reina de la Paz, menciona la conversión tres veces. Recordaremos también que éste fue el primer mensaje de la Reina de la Paz. En el mismo comienzo de Sus apariciones y del gran plan de salvación y renovación del mundo, está presente este mensaje. Así mismo, luego de 26 años y 2 meses la Reina de la Paz nos señala y nos exhorta a ir hacia ese camino de conversión. Sí, este es el único camino que nos lleva de la oscuridad a la luz, de los ídolos a Dios, de la maldición a la gracia y a la salvación. Finalmente, sabemos que no existe otro camino. Estamos lejos de Dios, que nos muestra diariamente Su Misericordia. Distanciarnos de Dios, de la Iglesia y de los Sacramentos significa distanciarnos de Jesús. Una persona que ha excluido de su vida el Sacramento de la Reconciliación, ha excluido la Misericordia de Dios y el perdón de su vida.

Por tercera vez en este mensaje, la Madre ilumina nuestros corazones afirmando que éste es un tiempo de gracia, en el cual podemos convertirnos y regresar a Dios dejando los ídolos y errores, poniéndolo a Él en el primer lugar. Hasta ahora en la historia de la Iglesia, no ha habido situaciones tan críticas y difíciles en la familia, entre los jóvenes o en su educación y crianza. Yo siento que el Papa Benedicto, recientemente, se detuvo frente a la Cruz, en Asís, en nombre de todos nosotros para escuchar las palabras del Señor: “Francisco, mi Iglesia se está desmoronando”. Al tomar el timón de la Iglesia, espontáneamente e iluminado por el Espíritu Santo, él pudo comprobar que el barco de la Iglesia estaba haciendo agua por todos lados. Esto no es una imagen divertida, ni una expresión literaria de un gran teólogo, sino es una toma de conciencia de que la Iglesia no está funcionando o viviendo su misión en el mundo.

En este mundo, necesitamos ver un reflejo de la bondad de Dios, del rostro de Dios y de la misericordia de Dios. Observando la desunión en las familias y la juventud sin Dios y sin una meta, hundidos en la droga y la inmoralidad, la Virgen nos llama a mostrar un reflejo de la bondad de Dios en nuestras vidas. El mundo no debe quedar sin ese reflejo, así como el cosmos no debe quedar sin el sol, porque la oscuridad no es la verdadera faz de la tierra. El mundo no debe quedar sin la santidad de los cristianos. Esta santidad siempre es la levadura de la masa del mundo, la sal y la luz en todo tiempo. Hoy en día, el odio y la violencia están creciendo ayudados por los medios de comunicación y la violencia que ellos muestran. En la Iglesia, muchos muestran la cara del odio y de la infidelidad, de la venganza y de la violencia. ¿Cómo cambiar la imagen de la Iglesia en una familia destruida? ¿Cómo mostrar la bondad de Dios en un ambiente pagano? Solamente mediante la conversión radical.

El 5 de agosto, el Arzobispo de Budapest vino a Medjugorje, debido a los frutos mostrados por los peregrinos de su diócesis, y especialmente por los recientemente bautizados y convertidos en Medjugorje. El pidió que urgentemente se viniera a predicar a su diócesis sobre los mensajes y las apariciones de la Reina de la Paz.

Un obispo de Ucrania también vino a orar personalmente, para que se viniera a predicar a su diócesis sobre los mensajes y las apariciones de la Reina de la Paz.

La fuerza de Medjugorje radica en el vivir los mensajes y responder al llamado de la Reina de la Paz. Nosotros estamos muy familiarizados con el pedido de poner a Dios en el primer lugar en nuestras vidas. En la vida práctica esto exige mucho. Una persona para la que el día del Señor no es sagrado y que puede estar sin la Santa Misa, no puede decir que Dios ocupa el primer lugar en su vida. No puede decir esto si no escucha la Palabra de Dios. Dios no está en el primer lugar para alguien que maldice o es inmoral. Medjugorje no permite ningún compromiso entre el bien y el mal.

La Madre y Sus mensajes son siempre claros para nosotros. Debo llevar de regreso la oración con el corazón a mi familia, para que la oración se transforme en vida para mí. En dicha familia y vida cristiana encontraré la felicidad y la paz. Dios da esa paz sólo a aquellos que se han abierto completamente a Él.

Convertirse no significa inventar un nuevo camino sino aceptar el camino, el camino que es Jesús. En su penúltimo mensaje, la Virgen nos pide que contemplemos e imitemos a los Santos. Un Santo es una persona que se ha convertido, que ha hecho que su vida sea rica y fecunda mediante la oración y los Sacramentos. Lo mismo se aplica hoy en día.

Estamos llamados a la conversión. Esto significa que no estamos llamados a una vida superficial o estéril, sino a la santidad. La conversión es un proceso diario en el cual Dios está en el primer lugar. La fuerza que se necesita para perseverar en el camino de la conversión es una gracia especial. La Reina de la Paz llama a ese don una “gracia especial”. Su Presencia entre nosotros y Su intercesión por cada uno de nosotros es un tiempo de gracia. Ninguno está excluido y todos somos llamados. Nuestra tarea es orar y llevar a cabo el Apostolado para que la mayor cantidad de personas responda al llamado de conversión.

Una persona que no ora, nunca puede irradiar un reflejo de la bondad de Dios. La oración revela la belleza y el esplendor del rostro de Dios, del corazón de Dios y del nombre de Dios. Una persona que ora es muy rica y está llena de la cercanía de Dios. Ella es un signo visible de ese don lleno de gracia. La huella del camino de Dios, a través de la vida de una persona o una familia, es una huella que permanece profundamente en la conciencia de la Iglesia. Aprender a orar es la plenitud de la sabiduría y el lenguaje de la gracia, mediante cual el hombre dialoga con Dios. Ese es el poder y la fuerza de alguien que todo lo puede hacer en el Señor y con el Señor. Esa persona es el portador y el propagador de la paz y de la felicidad entre los hombres.

Debido a que la faz negativa del odio está aumentando junto con los portadores de la infidelidad, la Virgen nos exhorta decididamente: “Oren, hijitos, para que la oración se convierta en vida para ustedes.” Junto a nosotros, existen aquellos para los que el pecado es vida: el odio está en su mensaje y la infidelidad es su distinción. La Virgen no nos enseña a juzgar o a despreciar a esos individuos. Al contrario, Ella nos llama a la oración poderosa, que realiza milagros – la oración que convierte.

Sí, queridos hermanos y hermanas, este mensaje que nos llama tres veces a la conversión, es serio y exigente. Es el camino reconocido por la Iglesia y al cual ella nos llama. Por eso, la Iglesia no está en contra de Medjugorje. Si lo estuviera, entonces estaría en contra de Ella misma y de Su propia misión. Los invito a decidirse a vivir fervientemente los mensajes – con toda su alma y todas sus fuerzas. Pensemos en todos aquellos que están lejos de Dios y de Su Amor. El Festival de la Juventud y los ejercicios espirituales para los sacerdotes fueron gracias poderosas para Medjugorje. Gracias por haber orado.

Actualmente, casi todos los días aparece un obispo con los peregrinos, acompañándolos solícitamente con el deseo de ayudar a que se vivan los mensajes de la Reina de la Paz – especialmente el llamado a vivir de acuerdo a los Sacramentos. Nunca antes ha habido tantos peregrinos durante el mes de agosto, la mayoría de ellos viniendo por primera vez. Siempre trato de explicarles que los veo a ellos como el fruto de la oración – como un regalo para la Iglesia que ora y ayuna. De esta manera, veo aún más fuertemente la necesidad de nuestro Apostolado comprometido, junto con nuestra unión en oración por todos los peregrinos.

Este mes oraremos por las siguientes intenciones:

  1. Por las familias que han perdido la santidad Cristiana y la unidad en el matrimonio, así evidenciando el odio y la infidelidad en sus vidas. Oraremos por su conversión y por su regreso a Dios y a los Sacramentos.
  2. Por toda la juventud manipulada por los medios de comunicación y por los falsos líderes. Por todos los que se muestran desilusionados y vacíos en su juventud. Por todos los jóvenes perseguidos por la idea del suicidio. Por su nuevo nacimiento y su regreso a Cristo y a la Iglesia.
  3. Por todos los enfermos y los peregrinos que han partido hacia la Cruz y el monte de la Cruz en Medjugorje – que ellos puedan encontrar la plenitud de la paz y del Amor. Por todos los peregrinos, para que se conviertan en apóstoles y testigos en sus parroquias.

Mis queridos hermanos y hermanas, pienso tanto en ustedes y siento tanto sus oraciones en todos mis encuentros con los peregrinos. A diario, doy testimonio decididamente a todos que hay 10.000 de nosotros que nos hemos comprometido a vivir los mensajes de la Reina de la Paz. Yo les digo que su venida es su entrada e inclusión en nuestras oraciones y sacrificios. Perseveren en vivir los mensajes de la Reina de la Paz. Mientras les escribo esto, pienso en todos ustedes y oro y los encomiendo a cada uno a Nuestra Madre del Cielo. Saludos fraternales para todos, especialmente para nuestros hermanos y hermanas enfermos.

Permanezco sinceramente suyo,
Fr. Jozo Zovko O.F.M.
Siroki Brijeg, 29.08.2007

 
 
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