Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Fr. Jozo Zovko

Enero 2006

"¡Queridos hijos! También hoy los invito a ser portadores del Evangelio en sus familias. Hijitos, no olviden leer la Sagrada Escritura. Pónganla en un lugar visible y testimonien con su vida que creen y viven la Palabra de Dios. Yo estoy cerca de ustedes con mi amor, e intercedo ante mi Hijo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

 
 

El ser llamados por Nuestra Senora o por Nuestro Senor es un honor especial y una gracia, pero al mismo tiempo es una responsabilidad. Como nos dice el Apostol, algunas veces El llama a los debiles y a los fragiles para avergonzar a los sabios, a los poderosos y a los fuertes. La grandeza, el honor y la magnitude de la llamada viene de aquel que nos esta llamando y despues viene de la mission a la cual la persona ha sido llamada. La grandeza de los Discipulos no esta en ellos o en su trabajo de pescadores. Fue de la intencion de Jesus de hacer de ellos “pescadores de hombres”.

En este amoroso y lindo mensaje, Nuestra Madre – La Reina de la Paz – nos llama sus colaboradores, sus hijos: “los llamo a ser portadores del Evangelio en sus familias”. Otra vez vale la pena reflexionar en el contenido de lo que ella nos esta dando y en la familia a la que debemos llevarlo. Antes que nada, el Evangelio no se lleva como algo que se vende. No tiene precio en el mercado. En primer lugar, el Evangelio no se lleva como un libro que podemos dejar en un lugar visible o dar a alguien como si fueramos un cartero.

Que es el Evangelio – las Buenas Nuevas? En primer lugar, es el Arca de la Nueva Alianza. Es el Tabernaculo donde vive la Palabra de Dios, el Evangelio es Jesus. Jesus esta vivo y El habla porque El es el Maestro. El sana porque El es el Sanador. El, que es el Senor, nos pide que estemos con El todos los dias. Cuando tomamos la Biblia en nuestras manos, oimos la voz del Padre como en el Monte Tabor: “ Este es mi Hijo amado, escuchenlo”. Debemos contestar como Samuel, “habla Senor tu siervo te escucha”, como Samuel, necesitamos estar abiertos para que ni una palabra caiga fuera de nuestros corazones.

Mis queridos hermanos y hermanas,

Yo se que nunca podremos apender a orar con el corazon si no escuchamos y contemplamos la Palabra de Dios. Es por esto que nuestra Madre desea que seamos portadores del Evangelio en nuestras familias. Ella quiere que seamos como Moises o Samuel quienes supieron escuchar y responder a ese llamado. Desafortunadamente, es possible encontrar en nuestra familia toda clase de revistas de astrologia y hasta de pornografia y las paginas amarillas que promueven el culto del cuerpo y del pecado. Ya no es suficiente decir que esto no es bueno o que aquello es pecaminoso. El antidote y el poder que puede eliminar esta oscuridad es solo la Biblia. Debemos leer la Palabra de Dios todos los dias. Recordemos la recomendacion del gran hombre de la oracion, Juan Pablo II, quien en su Carta Apostolica sobre el Rosario nos dice que leamos parte de la Sagrada Escritura antes de comenzar a orar con la familia. El nos dice que la familia que ora junta permanece unida. Estas palabras de nuestro Papa son una respuesta del Cielo.

San Geronimo nos advirtio que “aquel que es ignorante de las Escrituras es ignorante de Cristo”. Es por esto que yo les recomiendo que participen en los cuersos y seminarios sobre la Biblia que muchas veces se organizan en las parroquias. Si en su parroquia o ciudad se organiza un curso o escuela para ayudar a leer y a comprender la Biblia, no dejen de participar en el. Si se enteran de que una familia no puede compra una Biblia, organizen su grupo de oracion que con este pequeno regalo pueden hacer una gran obra.

Nuestra Senora nos pide que pongamos la Sagrada Escritura en un lugar visible. Les recuerdo nuevamente el “altar de la familia”, alrededor del cual debe reunirse la familia cada dia. En esta pequena mesa, el altar de la familia, coloquen el crucifijo – el Amo del amor cricificado, que es bondad y paz. Al lado de la cruz, coloquen a la Madre – nuestra querida Santa Madre, la Reina de la Paz. Encima del altar tambien coloquen la Biblia, el Rosario de la familia, el libro de oraciones y agua bendita. Tomen la Biblia del altar todos los dias y lean parte de ella a la familia o a su grupo de oracion. Despues tomen el Rosario y continuen orando con un corazon humilde y confiado.

Para mi, el lugar visible de que Nuestra Senora habla desde el principio es el “altar de la familia” el cual permanece como herencia para nuestros hijos. Aun cuando no estemos alli, ellos siempre recordaran donde y como nosotros extraimos la luz y la fortaleza para nuestra vida cotidiana. En mi corazon, esta es la mas amorosa y gran herencia que podemos dejarle a nuestros hijos.

Este mes oraremos por las siguentes intenciones:

  1. Por la unidad de todos los Cristianos y por la Iglesia. Por la paz y la unidad en nuestra Iglesia.
  2. Por el sacerdocio y las vocaciones religiosas. Por paz y perseverancia de los Obispos, sacerdotes y religiosos en sus vocaciones y dones.
  3. Por todos los enfermos y desamparados y por las comunidades nuevas y los miembros nuevos de nuestra asociacion de oracion.

Queridos hermanos y hermanas, en este gran jubileo del 25 aniversario, que cada peregrino y amigo de Medjugorje encuentre alli gracia y paz. Que viviendo los mensajes puedan encontrar fortaleza y toda ayuda y bendicion. Yo los encomiendo a todos a la Madre, la Reina de la Paz y oro por cada uno de ustedes.

Su hermano,
Fr. Jozo Zovko, O.F.M.
26 de Enero, 2006 , Siroki, Brijeg

 
 
Imprimir esta pagina