Reflexión del Mensaje de la Santísima Virgen
María Reina de la Paz

Por el Fr. Danko Perutina

Diciembre 2008

OREN POR ESTE MUNDO TURBULENTO SIN ESPERANZA

"¡Queridos hijos! También hoy los invito en este tiempo de gracia a orar para que el Niño Jesús pueda nacer en el corazón de ustedes. El, que es sólo paz, done a través de ustedes la paz al mundo entero. Por eso, hijitos, oren sin cesar por este mundo turbulento y sin esperanza, a fin de que ustedes se conviertan en testigos de la paz para todos. Que la esperanza fluya en sus corazones como un río de gracia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

 
 

Fr. Danko Perutina

El adviento se le ha llamado tiempo de gracia, desde un principio de la tradición Cristiana, pues es el tiempo en que el amor de Dios es particularmente eficáz en hacer nuestra fe más fuerte e inspirarnos a que seamos santos. En el mensaje pasado Nuestra Señora nos llama para rezar que el pequeño Jesús nazca en nuestros corazones en esta época de gracia. Hay también otra razón por la cual llamamos el tiempo en que vivimos una época de gracia: Nuestra señora ha estado cerca de nosotros de una manera muy especial por más de 27 años. A través de todo este tiempo ella nos ha estado enseñando su escuela del amor. En su mensaje pasado ella nos llama otra vez para que recemos, ella nos recuerda a menudo porque ella sabe que no oramos. Todos estámos incurriendo en un gran error Y por eso pensamos que estamos orando mucho y que somos buenos. En el mismo momento que nos demos cuenta y aceptemos que no es así, entonces nuestra conversión comenzará. Juan de Damasco dice: "Orar es levantar tu corazón al Señor".

Significa disfrutar de la proximidad de Dios, Su presencia, amor y paz. Recientemente el mundo se ha topado con una agitación y todos los países líderes se han enfrentado a una crisis financiera. El hombre de hoy vive agitado. Siempre de prisa, incapaz de terminar, que lo hace aún sentir más inquieto. Él está buscando la paz en todos los lugares erroneos. Nuestra Señora nos muestra el camino a la paz. Es Su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo. En el evangelio de Juan dice: " La Paz te dejo; mi paz te doy. No te la doy como el mundo te la da. No dejen que sus corazónes se perturben y no tengan miedo." (14:27 de Juan). Los que tienen a Dios tienen todo. Los que han encontrado a Dios son portadores de la paz de Cristo.

Nuestra señora nos llama a orar sin cesar en este turbulento mundo sin esperanza. La esperanza es una virtud teológica que nos hace que desiemos el reino del cielo y la vida eterna como las fuentes de nuestra felicidad cuando ponemos la fe en las promesas de Cristo y no confiando en nuestras propias fuerzas, pero en la ayuda que viene de la gracia del Espíritu Santo. " Sostengámonos en la esperanza que profesamos, porque el que prometió es fiel" (10:23 de los hebreos). El Espíritu Santo "quién virtió en nosotros en abundancia por medio de Jesucristo nuestro Salvador, quien siendo justificado por su gracia, podemor llegar a ser herederos teniendo la esperanza de la vida eternal" (3:6 de Titus - 7), como leímos en el catecismo (cf. CCC 1817). Gracias a la esperanza es más facil para nosotros lidiar con los problemas de diario. La Redención se nos ofrece en el mismo sentido que se nos ha dado esperanza, la esperanza digna de confianza, en virtud de la cual podemos hacer frente a nuestro presente: el presente, incluso si es ardúo, se puede vivir y aceptar si se llega ha una meta, si podemos estar seguros de esta meta, y si ésta meta es lo bastante grande para justificar el esfuerzo de la jornada, como el Papa Benedicto XVI nos enseña en su Enciclica "Salvado en la Esperanza".

En este mensaje recordaremos el octavo aniversario de la muerte del Padre Slavko Barbaric. El Padre Slavko fue muy devoto de Nuestra Señora en una manera infantil como la de un niño. Él era incansable en su ministerio. Él siempre estaba listo a ofrecer su ayuda a cualquier persona que se lo pedía, tanto de una manera espiritual o material. Lo incluiremos en nuestros rezos agradeciendo al señor por darnos la oportunidad de conocerle y al mismo tiempo de aprender de él.

Padre Danko Perutina
Medjugorje 26/11/2008

 
 
Imprimir esta pagina