Testimonios de Cardenales y Obispos en relación a Medjugorje

“”Yo creo que Medjugorje es un lugar que ha sido tocado por lo divino. De otro mo­do, no puede entenderse esa clase de atmósfera espiritual que de inmediato experi­mentan los sentidos...”, Obispo J. Fernando, Presidente de la Conferencia Episcopal de Sri Lanka.


“¡Nadie puede dudar de los frutos de Medjugorje!”, Obispo Adelio Tomasin, Obispo de Quixada, Brasil.


“Es imposible no ver aquí al Señor, nuestro Dios. ¡Imposible!... En todas nuestras iglesias alrededor del mundo debería ser como aquí en Medjugorje”, Obispo Domenico Pecile, Vicario de la Basílica de San Juan de Letrán en Roma.


“A aquellos que me preguntan sobre Medjugorje, les digo que éste es un lugar de oración, un lugar donde la gente se convierte... Creo que podemos considerar Medju­gorje como un impulso para la renovación de la Iglesia. Es una renovación que viene desde abajo, a través del cambio en las personas. El hecho que tantas personas acu­dan a la Confesión aquí es muy positivo. En los países occidentales, muchos acuden a comulgar, pero muy pocos van a confesarse”, Arzobispo Bruno Tommasi, Lucca, Italia.


“Sé que grupos de Salzburgo viajan a menudo a Medjugorje, que constantemente se inician nuevos grupos de oración, que cada vez hay más gente que dice: ‘En Medjugor­je recibí mi vocación’. Y reflexiono: Estamos perdiendo tres cosas que en Medjugorje se recuperan: penitencia, conversión y vocaciones”, Arzobispo Georg Eder, Salzburgo, Austria.


“Vine aquí a orar y no a discutir. Yo deseo mi conversión personal plena. ¡Qué ale­gría y qué gracia tan grande estar aquí!”, Cardenal Corrado Ursi, Arzobispo emérito de Nápoles.


“La teología de Nuestra Señora en Medjugorje parece saludable y yo la entiendo como una continuación de la teología de sus apariciones en Fátima. En el siglo pasado Nuestra Señora ya había iniciado su obra: Rue du Bac, Lourdes, Fátima y, en mi opi­nión, Medjugorje es el núcleo de su obra... Ella nos invita a la conversión del cora­zón... Los mensajes de Medjugorje son mensajes de esperanza”, Arzobispo Rubén Héctor di Monte, Mercedes-Luján, Argentina.


“La Madre Teresa fue quien me dijo: ‘Jesús me ha dicho que ésta es la obra que Ud. hará.’ Nunca pensé en ello antes. La comunidad misionera Cor Christi da retiros y con­ferencias a líderes empresariales y de otros ámbitos. Madre Teresa me dijo: ‘Estos son sus pobres.’ Nuestro carisma es llevarlos al Corazón Eucarístico de Jesús y al Corazón Inmaculado de María. En las conferencias, el punto es devolverlos al camino que han

perdido”, Obispo Georg Tracy, Estados Unidos, fundador de Cor Christi, quien ha via­jado a Medjugorje cada año desde 1984.


“La Iglesia será la última en pronunciar un juicio sobre Medjugorje. Mientras tanto, la experiencia de los fieles es esencial. Con todo, yo veo que la actitud de la Iglesia es positiva, porque no prohibe a nadie venir. Por el contrario, la Iglesia permite a la gen-te ir a Medjugorje. Extra oficialmente, podemos decir que la Iglesia ya ha aceptado Medjugorje”, Obispo Thomas Msusa, Zomba, Malawi.


“No podemos guardar silencio sobre lo que hemos visto [en Medjugorje] y no pode­mos ignorar lo que pide Nuestra Señora. En Medjugorje, los peregrinos encuentran la paz, encuentran a Jesús y sus vidas cambian. Hacia todos aquellos que son como ove­jas perdidas, nosotros debemos ser como Jesús, a fin de que la gente pueda regresar a Él y pueda recibir de Él todo el bien que Él da. Seamos como María, reconozcamos lo que la gente necesita, cuáles son sus sufrimientos y ayudémosles. Seamos testigos del gran don de vivir nuestra fe dentro de nuestra Santa Madre Iglesia”, Obispo José Do­mingo Ulloa Mendieta, O.S.A., Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Panamá.


“Los mensajes de Medjugorje son mensajes del Evangelio. Yo no veo nada más. Eu­caristía, penitencia, oración... es el Evangelio. Voy a escribir un folleto sobre mis im­presiones de Medjugorje. Alentaré a los fieles a venir y hacer esta peregrinación, que vivan unos días de oración y conversión interior. Alentaré igualmente a los sacerdotes para que los acompañen.” Obispo Issam John Darwish, Eparca de la Iglesia Católica Melquita en Australia y Nueva Zelandia.


“Es realmente muy hermoso aquí. Es correcto que Medjugorje sea llamado lugar de oración por el mundo entero y ‘el confesionario del mundo’. Medjugorje todavía es bastante desconocido en Perú, pero prometo convertirme en apóstol de Medjugorje para mi país... ¡Voy a regresar, seguramente regresaré!”, Arzobispo José Antúnez de Mayolo, Ayacucho, Perú.


“Veo que muchas personas vienen aquí; personas que quieren acercarse más a Jesús por María. Demos gracias a Dios por habernos dado a María... Hay tantas conversiones aquí, las cuales pueden llevar a vocaciones espirituales; una vocación sacerdotal, una vocación religiosa, una vocación de laicado activo... Cuando vuelva a casa, contaré lo que he visto y he experimentado aquí”, Obispo Julio Ojeda Pascual, San Ramón, Perú.


“¡Estoy enamorado de Medjugorje! La voz maternal llena de ternura que resuena a través de los mensajes de Nuestra Señora lleva a los fieles a orar y a [encontrarse con] Cristo. Nuestra Señora nos llama ‘hijitos’ y estas palabras conmueven profunda-mente el corazón del hombre... ¡los fieles sienten que este llamado es auténtico y responden!”, Obispo Ricardo Guerra, Vicario Jurídico de la Arquidiócesis de Valencia, Venezuela.


“María nos ayuda de manera especial a ir a Cristo y Él es el único Mediador y Salva­dor. A Ella, Jesús le dijo desde la cruz: ‘He ahí a tu hijo’, pero al discípulo le dijo:

‘¡He ahí a tu Madre!’ Estoy convencido que ésta es la razón de sus apariciones, esto es, darle a María el derecho y del cual proviene la obligación de aparecerse y ayudar­nos... Lo que se anuncia aquí es la esencia del Evangelio, ¡por eso debemos aceptar­lo!”, Obispo José de Jesús Núñez Viloria, Guyana, Venezuela.


“Ustedes, en esta parroquia, tienen un don grandioso que se llama María. Ella siempre puede ayudarnos en la evangelización por el hecho de que Ella siempre nos lleva a Jesús. Ella abre las puertas de los corazones y de las casas. Lo he visto tam­bién en mi propio pueblo que está tan secularizado y tiene tantas sectas. Donde está María, el corazón se abre. Por consiguiente, lo que tiene que hacerse es evangelizar con la ayuda de Nuestra Señora”, Obispo Raúl Carrero Scarrone, Florida, Uruguay.


“Esta es la primera vez que vengo a este lugar. Aquí siento la presencia de Dios. Siento la gracia que Dios está concediendo a sus fieles por intercesión de Su Santísima Madre”, Fabio Betancourt Tirado, Arzobispo de Manizales, Colombia.


“Medjugorje es el lugar de encuentro de Dios con el hombre. Aquí se encuentra una fuente de salvación auténtica... Debo admitir que esta visita aquí ha abierto mis ojos a muchas cosas y voy a hacer un montón de cosas diferente en todas las tareas de mi vida. ¡Aquí entendí mejor el rol de María en la vida del cristiano!”, Obispo Víctor Mal­donado, Ecuador.


“Pienso que por encima de todo hay que prestar atención a los frutos de Medjugor­je. ¡Voy a invitar a mis fieles a que vengan a Medjugorje!”, Obispo Lázaro Pérez, Autlán, Jalisco, México.


“Yo iba frecuentemente de peregrinación a Fátima, Lourdes y otros lugares. Aquí descubro una gran diferencia. Nada es estereotipado. Todo es diferente de los otros lugares. Cada quien tiene su propia experiencia personal. ¡Aquí la gente encuentra la paz y se reconcilia!”, Obispo Joseph Lafontant, Puerto Príncipe, Haití.


“”Yo creo que Medjugorje es un lugar que ha sido tocado por lo divino. De otro mo­do, no puede entenderse esa clase de atmósfera espiritual que de inmediato experi­mentan los sentidos...”, Obispo J. Fernando, Presidente de la Conferencia Episcopal de Sri Lanka.


“¡Nadie puede dudar de los frutos de Medjugorje!”, Obispo Adelio Tomasin, Obispo de Quixada, Brasil.


“Es imposible no ver aquí al Señor, nuestro Dios. ¡Imposible!... En todas nuestras iglesias alrededor del mundo debería ser como aquí en Medjugorje”, Obispo Domenico Pecile, Vicario de la Basílica de San Juan de Letrán en Roma.


“A aquellos que me preguntan sobre Medjugorje, les digo que éste es un lugar de oración, un lugar donde la gente se convierte... Creo que podemos considerar Medju­gorje como un impulso para la renovación de la Iglesia. Es una renovación que viene

desde abajo, a través del cambio en las personas. El hecho que tantas personas acu­dan a la Confesión aquí es muy positivo. En los países occidentales, muchos acuden a comulgar, pero muy pocos van a confesarse”, Arzobispo Bruno Tommasi, Lucca, Italia.


“Sé que grupos de Salzburgo viajan a menudo a Medjugorje, que constantemente se inician nuevos grupos de oración, que cada vez hay más gente que dice: ‘En Medjugor­je recibí mi vocación’. Y reflexiono: Estamos perdiendo tres cosas que en Medjugorje se recuperan: penitencia, conversión y vocaciones”, Arzobispo Georg Eder, Salzburgo, Austria.


“Vine aquí a orar y no a discutir. Yo deseo mi conversión personal plena. ¡Qué ale­gría y qué gracia tan grande estar aquí!”, Cardenal Corrado Ursi, Arzobispo emérito de Nápoles.


“La teología de Nuestra Señora en Medjugorje parece saludable y yo la entiendo como una continuación de la teología de sus apariciones en Fátima. En el siglo pasado Nuestra Señora ya había iniciado su obra: Rue du Bac, Lourdes, Fátima y, en mi opi­nión, Medjugorje es el núcleo de su obra... Ella nos invita a la conversión del cora­zón... Los mensajes de Medjugorje son mensajes de esperanza”, Arzobispo Rubén Héctor di Monte, Mercedes-Luján, Argentina.


“La Madre Teresa fue quien me dijo: ‘Jesús me ha dicho que ésta es la obra que Ud. hará.’ Nunca pensé en ello antes. La comunidad misionera Cor Christi da retiros y con­ferencias a líderes empresariales y de otros ámbitos. Madre Teresa me dijo: ‘Estos son sus pobres.’ Nuestro carisma es llevarlos al Corazón Eucarístico de Jesús y al Corazón Inmaculado de María. En las conferencias, el punto es devolverlos al camino que han perdido”, Obispo Georg Tracy, Estados Unidos, fundador de Cor Christi, quien ha via­jado a Medjugorje cada año desde 1984.


“La Iglesia será la última en pronunciar un juicio sobre Medjugorje. Mientras tanto, la experiencia de los fieles es esencial. Con todo, yo veo que la actitud de la Iglesia es positiva, porque no prohibe a nadie venir. Por el contrario, la Iglesia permite a la gen-te ir a Medjugorje. Extra oficialmente, podemos decir que la Iglesia ya ha aceptado Medjugorje”, Obispo Thomas Msusa, Zomba, Malawi.


“No podemos guardar silencio sobre lo que hemos visto [en Medjugorje] y no pode­mos ignorar lo que pide Nuestra Señora. En Medjugorje, los peregrinos encuentran la paz, encuentran a Jesús y sus vidas cambian. Hacia todos aquellos que son como ove­jas perdidas, nosotros debemos ser como Jesús, a fin de que la gente pueda regresar a Él y pueda recibir de Él todo el bien que Él da. Seamos como María, reconozcamos lo que la gente necesita, cuáles son sus sufrimientos y ayudémosles. Seamos testigos del gran don de vivir nuestra fe dentro de nuestra Santa Madre Iglesia”, Obispo José Do­mingo Ulloa Mendieta, O.S.A., Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Panamá.


“Los mensajes de Medjugorje son mensajes del Evangelio. Yo no veo nada más. Eu­caristía, penitencia, oración... es el Evangelio. Voy a escribir un folleto sobre mis im­

presiones de Medjugorje. Alentaré a los fieles a venir y hacer esta peregrinación, que vivan unos días de oración y conversión interior. Alentaré igualmente a los sacerdotes para que los acompañen.” Obispo Issam John Darwish, Eparca de la Iglesia Católica Melquita en Australia y Nueva Zelandia.


“Es realmente muy hermoso aquí. Es correcto que Medjugorje sea llamado lugar de oración por el mundo entero y ‘el confesionario del mundo’. Medjugorje todavía es bastante desconocido en Perú, pero prometo convertirme en apóstol de Medjugorje para mi país... ¡Voy a regresar, seguramente regresaré!”, Arzobispo José Antúnez de Mayolo, Ayacucho, Perú.


“Veo que muchas personas vienen aquí; personas que quieren acercarse más a Jesús por María. Demos gracias a Dios por habernos dado a María... Hay tantas conversiones aquí, las cuales pueden llevar a vocaciones espirituales; una vocación sacerdotal, una vocación religiosa, una vocación de laicado activo... Cuando vuelva a casa, contaré lo que he visto y he experimentado aquí”, Obispo Julio Ojeda Pascual, San Ramón, Perú.


“¡Estoy enamorado de Medjugorje! La voz maternal llena de ternura que resuena a través de los mensajes de Nuestra Señora lleva a los fieles a orar y a [encontrarse con] Cristo. Nuestra Señora nos llama ‘hijitos’ y estas palabras conmueven profunda-mente el corazón del hombre... ¡los fieles sienten que este llamado es auténtico y responden!”, Obispo Ricardo Guerra, Vicario Jurídico de la Arquidiócesis de Valencia, Venezuela.


“María nos ayuda de manera especial a ir a Cristo y Él es el único Mediador y Salva­dor. A Ella, Jesús le dijo desde la cruz: ‘He ahí a tu hijo’, pero al discípulo le dijo: ‘¡He ahí a tu Madre!’ Estoy convencido que ésta es la razón de sus apariciones, esto es, darle a María el derecho y del cual proviene la obligación de aparecerse y ayudar­nos... Lo que se anuncia aquí es la esencia del Evangelio, ¡por eso debemos aceptar­lo!”, Obispo José de Jesús Núñez Viloria, Guyana, Venezuela.


“Ustedes, en esta parroquia, tienen un don grandioso que se llama María. Ella siempre puede ayudarnos en la evangelización por el hecho de que Ella siempre nos lleva a Jesús. Ella abre las puertas de los corazones y de las casas. Lo he visto tam­bién en mi propio pueblo que está tan secularizado y tiene tantas sectas. Donde está María, el corazón se abre. Por consiguiente, lo que tiene que hacerse es evangelizar con la ayuda de Nuestra Señora”, Obispo Raúl Carrero Scarrone, Florida, Uruguay.


“Esta es la primera vez que vengo a este lugar. Aquí siento la presencia de Dios. Siento la gracia que Dios está concediendo a sus fieles por intercesión de Su Santísima Madre”, Fabio Betancourt Tirado, Arzobispo de Manizales, Colombia.


“Medjugorje es el lugar de encuentro de Dios con el hombre. Aquí se encuentra una fuente de salvación auténtica... Debo admitir que esta visita aquí ha abierto mis ojos a muchas cosas y voy a hacer un montón de cosas diferente en todas las tareas de mi vida. ¡Aquí entendí mejor el rol de María en la vida del cristiano!”, Obispo Víctor Mal­donado, Ecuador.


“Pienso que por encima de todo hay que prestar atención a los frutos de Medjugor­je. ¡Voy a invitar a mis fieles a que vengan a Medjugorje!”, Obispo Lázaro Pérez, Autlán, Jalisco, México.


“Yo iba frecuentemente de peregrinación a Fátima, Lourdes y otros lugares. Aquí descubro una gran diferencia. Nada es estereotipado. Todo es diferente de los otros lugares. Cada quien tiene su propia experiencia personal. ¡Aquí la gente encuentra la paz y se reconcilia!”, Obispo Joseph Lafontant, Puerto Príncipe, Haití.

 
 
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