El Cardenal Bertone responde a Obispo Francés

El obispo de Langres en Francia, monseor Léon Taverdet se dirigió a la sede apostólica el 14 de febrero de 1996 para preguntar acerca de la posición de la Iglesia con respecto a Medjugorje y si estaba permitido acudir en peregrinación a aquel lugar. La Congregación de la Santa Sede para la doctrina de la fe dio una respuesta por medio de su propio secretario Tarcisio Bertone. Damos a conocer integralmente su respuesta.

Congregación para la doctrina de la Fe

Vaticano, 23 de marzo de 1996
No. prot. 154/81-01985

Su Excelencia,
En su carta del 14 de febrero de 1996 nos ha preguntado acerca de la posición actual de la Iglesia con respecto a las presuntas "apariciones de Medjugorje" y si estaba permitido a los fieles cristianos acudir en peregrinación a ese lugar.

En cuanto a esto, tengo el honor de informarle que los Obispos de la ex-Yugoslavia en la Declaración de Zadar, el 10 de abril de 1991, han establecido lo siguiente con respecto a la autenticidad de las apariciones en cuestión: "... En conformidad con las investigaciones hasta ahora realizadas, no se puede afirmar que se trate de apariciones o fenómenos sobrenaturales.

Sin embargo, los numerosos peregrinos que acuden a Medjugorje impulsados por la fe o por otros motivos requieren la atención y el cuidado pastoral del obispo de la diócesis, pero también de otros obispos, a fin de que en Medjugorje sea alentada una devoción hacia la Bienaventurada Virgen María en armonía con la enseanza de la Iglesia.

Para lograr este objetivo, los obispos habrán de emitir particulares directivas litúrgico-pastorales. Además, la Comisión por medio de ellos continuará su labor de seguir y analizar todos los eventos de Medjugorje."

De lo anteriormente mencionado resulta que las peregrinaciones oficiales a Medjugorje, entendido como un lugar de apariciones marianas auténticas, no pueden ser organizadas a nivel parroquial, ni diocesano, puesto que esto estaría en contradicción con lo afirmado por los Obispos de la ex-Yugoslavia en la Declaración susodicha.

Su Excelencia, reciba usted mis más cordiales saludos.
+ Tarcisio Bertone

 
 
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