Milagros

Desde un principio, las apariciones de Medjugorje estuvieron acompañadas de fenómenos inusitados, tanto en el cielo como en la tierra, especialmente por curaciones milagrosas. Yo mismo, junto con cerca de mil peregrinos, experimenté una excepcional danza del sol. Dicha manifestación fue tan inusual y evidente que todos, sin excepción, la clasificaron como un milagro. Ninguno de los presentes permaneció indiferente, de lo cual me convencí personalmente al interrogar a todos los que estaban ahí. El gozo, las lágrimas y las afirmaciones de los presentes lo confirmaron fuertemente. De sus palabras podía inferirse que ellos entendían esa manifestación como una confirmación de la autenticidad de las apariciones y como un incentivo para responder a los mensajes de Medjugorje, aceptándolos. Y éste es el propósito real de los milagros: ayudar a la gente a creer y a vivir por la Fe, porque [los milagros] están al servicio de la Fe y de la salvación del pueblo.

En cuanto a los milagros luminosos en Medjugorje, un profesor que trabaja en Viena, experto en este campo, admitió que durante una semana estudió dichos fenómenos en Medjugorje. Al final me dijo: “La ciencia no tiene respuesta para estas manifestaciones.” Si bien el juicio sobre los milagros no depende de la ciencia natural o de la ciencia en general, sino sobre todo de la teología y la Fe, esto es muy importante porque donde la ciencia no alcanza a llegar, entra la Fe. Es muy significativo el hecho que muchos acontecimientos hayan sido captados por los fieles como auténticos milagros. Ellos han captado su significado y, ya sea que los hayan experimentado directa o indirectamente, se han sentido obligados a aceptar los mensajes de Medjugorje. Es difícil decir con precisión cuántos de estos eventos milagrosos se han verificado como una consecuencia de las apariciones de Medjugorje. Sin embargo, es bien sabido que varios cientos de ellos han sido reportados y confirmados. Muchos han sido concienzudamente examinados y elaborados científica y teológicamente, y no existe razón seria alguna para dudar su carácter sobrenatural. Basta mencionar tan solo unos cuantos.

La señora Diana Basile, nacida el 5 de Octubre de 1940 en Platizza, Consenza, Italia, sufrió de esclerosis múltiple, enfermedad por otro lado incurable, desde 1972 hasta el 24 de Mayo de 1984. A pesar de la ayuda experta de profesores y médicos de una clínica de Milán, su enfermedad se agravó más y más. Por deseo propio, vino a Medjugorje y estuvo presente durante la aparición de Nuestra Señora en una habitación aledaña a la iglesia y fue curada repentinamente. Todo ello sucedió de una manera tan rápida y completa que al día siguiente, la misma mujer caminó descalza 12 kilómetros desde el hotel en Ljubuki, donde pasó la noche, a la Colina de las apariciones para dar gracias a Nuestra Señora por su curación. Desde entonces hasta hoy, ha seguido bien. A su regreso a Milán, los médicos estaban asombrados de su curación e inmediatamente integraron una comisión médica que debía examinar concienzudamente tanto la condición previa como la actual de la mujer sanada. Reunieron 143 documentos y, al final, 25 profesores, médicos en jefe y otros médicos escribieron un libro especial sobre la enfermedad y la curación, en el cual afirmaron que Diana Basile en efecto sufría de esclerosis múltiple, que por muchos años fue tratada sin éxito, pero que ahora está completamente curada y que esto no sucedió por alguna clase de terapia, ni por algún medicamento. De este modo, indicaron que la causa de la curación tenía un origen diferente que el científico.

Otro milagro más significativo le sucedió a Rita Klaus de Pittsburgh, Pensylvania, EU, maestra y madre de tres hijos, nacida el 25 de Enero de 1940, quien durante 26 años sufrió de esclerosis múltiple. También ella era alguien a quien ni los médicos ni la medicina fueron capaces de ayudar. Leyendo el libro sobre Medjugorje, ¿La Virgen María se aparece en Medjugorje? por el Laurentin-Rupcic, ella decidió aceptar los mensajes de Nuestra Señora. Y una vez, cuando rezaba el rosario el 23 de Mayo de 1984, sintió en su interior un calor inusitado. Después de ello se sintió bien. Y desde entonces hasta hoy, la paciente está completamente bien y es capaz de realizar todas sus tareas en domésticas y su trabajo en la escuela. Existe una sólida documentación médica acerca de su enfermedad y la fútil terapia así como un certificado profesional de los médicos sobre su extraordinaria e inexplicable curación, la cual es total y permanente.

Hay aún más curaciones relacionadas a Medjugorje que tuvieron lugar intempestivamente y de manera absoluta. Han sido examinadas más o menos examinadas por peritos. Pero algunas de ellas no han sido analizadas del todo. No se descarta que entre ellas existan algunos casos tan grandes como los ya estudiados. En los milagros es crucial que se deriven de Dios y que sirvan a la Fe, mientras que no es importante que sean “grandes”. Y la gente de buena voluntad está mas abierta a la verdad que pueda reconocerlos, que los científicos prevenidos y críticos versátiles, porque éstos a menudo se encierran en esquemas donde un milagro “no debe” y “no puede” suceder.

 
 
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