RADIO MARĶA, UNA OLA DESBORDADA

Sin ser una realidad “religiosa” en sentido estricto, anima a una comunidad muy grande de cristianos que se encuentran en la misma sintonía, reciben formación espiritual y oran. Su sede no está en Medjugorje, sino en Italia, pero nació de esa experiencia. Y en esa experiencia creció: mediamente la escuchan a diario un millón setecientos mil radioescuchas. Al director, Padre Livio Fanzaga, le gusta mencionar los números, estos números, porque de por si revelan frutos. Son datos referidos sólo a Italia, a una estación de radio capaz de competir con las grandes redes privadas. Sin contar que se está extendiendo como una ola desbordada hacia otros países del mundo. Un fenómeno que ha deslumbrado a los observadores “laicos” y llamado la atención de los expertos en comunicación. Pero al que no deslumbra es al director, ni a las muchas personas que se han vuelto devotos de la Gospa gracias a la estación italiana. Ellos saben que ésta también estaba en el plan de Dios. Lo confirma el mensaje que la Virgen a través de Vicka les dio a los peregrinos de Radio María un día de 1985: “Sean anunciadores de conversión. Defiendan y sean testigos en el amor de los mensajes de la Reina de la Paz.”

El secreto del éxito consiste en el haber respondido a esta invitación. Padre Livio explica: “Nuestra propuesta es la de una fe que incida en la vida concreta de cada día.” A costa de su tiempo, energías y creatividad para explotar todas las potencialidades de difusión de este medio de comunicación masiva. De hecho, toda la estación (excepto un pequeño grupo de trabajadores) es manejada por voluntarios, que han adquirido en el camino la profesionalidad necesaria, mientras que los costos se cubren con los donativos de los radioescuchas. Una absoluta confianza en la Providencia, en línea con la conducción de la estación, si se considera que cada año se juntan puntualmente los millones necesarios para la producción de los programas y para mantener repetidoras y satélites. Con este espíritu Radio María trabaja para la evangelización: lo confirma el estilo franco e sincero del diálogo entre padre Livio y sus radioescuchas.

 
 
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