LA COMUNIDAD CENÁCULO DE MADRE ELVIRA

En el camino que sube de Bijakovici hacia el Križevac (en Medjugorje todo queda en un pequeño espacio) vemos en frente primero el Campo de la Vida y luego el Campo de la Alegría: las dos casas, respectivamente la masculina y la femenina, fueron abiertas aquí por Madre Elvira Petrozzi, para todos Madre Elvira, y forman parte de la Comunidad Cenáculo, cuya sede principal se encuentra en Saluzzo, [un pequeño pueblo italiano] cerca de Cuneo, Italia, y que tiene otros centros en quince países del mundo.

Las dos construcciones, muy bonitas, levantadas en piedra con el trabajo de muchos jóvenes que aquí se alternaron, cuentan con un comedor, los dormitorios, lavandería, talleres, gimnasio, unas bonitas capillas donde ce celebra la Eucaristía, se tienen los encuentros de oración y los coloquios con los jóvenes. Madre Elvira, quien desde 1982 trabaja para la recuperación de los adictos a través de la oración y del ayuno (en la comunidad no se toma alcohol, no existe la TV, no se fuma) proponiendo el redescubrimiento de la belleza de la vida cristiana, decidió ir a Medjugorje en 1991, llamada por la particular gracia que el pueblo de las apariciones dona a los jóvenes en búsqueda de la verdad. Los jóvenes que ahí viven y tienen algo auténtico que contar sobre su conversión, ofrecen con gusto su testimonio a los peregrinos.

 
 
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