Bishop Hnilica - Fue un defensor de Medjugorje!

Mons. Paolo Hnilica fue un valiente testimonio en la Iglesia de la gracia extraordinaria que emana de aquel lugar. Fue famosa su carta enviada a los grupos de oración vinculados a Medjugorje en 1997, de la cual entresacamos unos párrafos, por la elocuente síntesis que contiene sobre el valor del acontecimiento de Medjugorje:

Una realidad viva

“Nadie puede negar –aunque de hecho hay quien intenta hacerlo- que el Movimiento espiritual de la Reina de la Paz es una realidad viva en la Iglesia, suscitada por un espíritu de oración y no de iniciativa humana. Este río de luz, de vida, de paz y de amor hacia la Madre de Dios, ha generado grupos de oración por doquier, ha inspirado conversiones y continua sanando y consolando el corazón de todos aquellos fieles que han encontrado en la sencillez del mensaje de la Reina de la Paz una orientación auténtica para volver al Evangelio y al corazón de la Iglesia.

Transformados por la gracia

Miles de sacerdotes y centenares de obispos han celebrado allí la S. Misa y escuchado en confesión a largas filas de fieles transformados por la gracia materna de María. Muchos de ellos vuelven a sus diócesis dando un unánime testimonio: “en Medjugorje la gente se convierte”. Conversiones que dejan perplejos a los Pastores porque son “conversiones duraderas”. Es innumerable la gente que ha experimentado allí la presencia de María, como innumerables son las sanaciones espirituales y también físicas, las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, nacidas de la gracia de Medjugorje. Estos son algunos de los grandes frutos espirituales que han llevado a muchos a la conclusión de que verdaderamente la Reina de la Paz está presente en Medjugorje.

Una luz de esperanza

Infinidad de grupos de oración esparcidos por los cinco continentes han encontrado en el mensaje de la Reina de la Paz una luz de esperanza y de consuelo y constituyen estos grupos, una presencia cristiana viva y operante en la Iglesia. Esta presencia materna nos recuerda lo acontecido en Guadalupe, Lourdes y Fátima y en otros lugares de apariciones marianas, donde antes eran como desiertos espirituales y la visita materna de María hace florecer la vida y la esperanza, se ha ejercido el perdón y se ha vuelto a la paz.

Una voz en el desierto

La Reina de la Paz ha venido a Bosnia-Hercegovina para proponer un mensaje de paz y de reconciliación a unos pueblos que años más tarde se verían involucrados en una guerra infernal que en poco tiempo hubiera masacrado aquellas tierras. Su voz había gritado en un desierto. Ella venía para advertir, amonestar y suplicar a sus hijos que sin la conversión del corazón no sería posible la verdadera paz. La paz que había en 1981 era solo aparente, ya que diez años más tarde estallaba la guerra. Pero eso nadie lo sabía. En los tiempos de las primeras apariciones nadie comprendía por qué en un país donde había una convivencia pacífica, la Señora de la aparición hablaba de la necesidad de un urgente retorno a Dios para obtener la verdadera paz. El 26 de junio de 1981 Ella se mostraba llorando delante de una gran cruz. El 26 de junio de 1991 caían las primeras bombas sobre el aeropuerto de Ljubljana en Eslovenia.

Persecuciones…

Sin embargo, para el mensaje de Medjugorje como para el de Fátima que también habla de paz y de conversión, el camino en la Iglesia no es fácil y tiene el mismo destino del de los profetas: muchas conversiones pero también muchas persecuciones, mucha gracia, pero también mucha lucha y como ocurre con los profetas, sólo después de muchos sufrimientos y tribulaciones, los hombres llegan a comprender su importancia.

El acontecimiento de Medjugorje se inserta en un período de la historia de la humanidad especialmente amenazado por las fuerzas del maligno. Sin el encuentro con la Madre de Jesús no habría vida sobrenatural y esta vida está siempre amenazada, hay siempre un Herodes que intenta suprimirla.

El Camino Maestro

Es solamente nuestra conversión la que decide la suerte del futuro de la humanidad. No son los programas, los convenios ni las palabras los que cambiarán al mundo. La Reina de la Paz nos ha indicado el Camino Maestro para obtener la conversión del corazón. Es el Camino que conduce al Cenáculo donde por medio de la oración y en comunión con María la Esposa del Espíritu Santo, reconocemos nuestros pecados, hacemos penitencia y nos convertimos. No nos debe extrañar que Satanás haga de todo para destruir los frutos sobrenaturales que han madurado a raíz del Movimiento espiritual de Medjugorje. Por nuestra parte, para defendernos debemos amar con autenticidad, servir e imitar a nuestra Reina y Madre de la Paz, viviendo sus Mensajes.

Confusión…

Debemos caminar con María y con Ella descubrir a Su Hijo. Este camino espiritual considerado por muchos una bendición para la Iglesia, no crea confusión. La confusión es siempre obra del maligno. Los mensajes de la Reina de la Paz no desorientan sino que orientan y llevan a la Verdad evangélica y Medjugorje mismo ha supuesto para muchos peregrinos un lugar de reconciliación con la Iglesia y no de separación de la Iglesia.

Sabemos bien que hay ciertas voces contrarias a Medjugorje, pero no es la primera vez que en torno a un acontecimiento sobrenatural haya en la Iglesia pareceres discordantes, aún entre los mismos obispos. “El mundo está perdiendo el sentido de lo sobrenatural y la gente lo encuentra en Medjugorje a través de la oración, el ayuno y los sacramentos” esto decía el Santo Padre hace algunos años…
Los tiempos del “Totus tuus” universal

Unamos nuestros corazones al Corazón Inmaculado de María. Estos son Sus tiempos, los tiempos anunciados en Fátima y confirmados por el mensaje de Medjugorje. Son los tiempos del “Totus tuus” universal. La Reina de la Paz nos quiere unidos en la oración y en una confiada espera de un Nuevo Pentecostés que renueve la faz de la tierra. En camino con Ella, vayamos al encuentro del Señor.

(Paolo M. Hnilica, obispo) Source: Echo of Mary ( www.ecodimaria.net ^ )

 
 
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