¡Es un sacerdote!

¡Es un sacerdote! Pocos conocen al maravilloso pequeño Van de Vietnam, que murió mártir en 1959 en una cárcel comunista. Fue íntegramente formado en la vida mística primero por Santa Teresita del Niño Jesús (de los 14 a los 17 años), y luego por Jesús y por Maria en forma personal (a partir de los 17 años). Su causa de beatificación está en curso en Roma (ver PS 1). Antes de continuar, deseo citar aquí uno de aquellos magníficos diálogos que Van sostuvo con el Señor Jesús a los 18 años de edad:

Van: Niño Jesús, dime ¿por qué amas tanto a los sacerdotes? Siempre que hablas de ellos, veo que les profesas un profundo respeto.

Jesús: Porque los sacerdotes son realmente otros “Yo mismo”. Su dignidad es superior a la de mi Madre. La dignidad de nuestra Madre María no iguala la de los sacerdotes. Sin embargo, María es más poderosa, porque es mi Madre, y los sacerdotes al ser otros “Yo mismo”, son también hijos de María. En el Cielo, el alma de un sacerdote será objeto de veneración de todos los santos y santas, también de nuestra Madre Maria (19-4-46, coloquios 478)

Como muchos de ustedes saben, después que Roma suspendió al padre Tomislav Vlasic, medios al asecho de escándalos intentaron dañar a Medjugorje asociándolo con sus errores. En efecto, unir el devenir del padre Vlasic con el de Medjugorje constituyó un burdo error histórico que les ha retirado no poca credibilidad. La entrevista al Provincial de Mostar, Fra Ivan Sesar, ha clarificado ciertos puntos esenciales sobre este debate, y es bueno tenerla como referente (Ver PS 2)

Resulta evidente para los corazones rectos en busca de la verdad que no hay vínculo oficial alguno entre el padre Vlasic y la parroquia de Medjugorje desde 1987, época en que las enseñanzas del padre Vlasic comenzaron a contener errores teológicos. Junto con Agnes Heuspel oriunda de Alemania, fundó una comunidad en Medjugorje que fue trasladada luego a Italia. Poco a poco el discernimiento del Padre parece haberse ido encegueciendo: no era ya el Pastor quien guiaba a su oveja, sino la oveja que guiaba al Pastor. Las “locuciones interiores” que esta mujer decía recibir se convirtieron en piedra de tropiezo para él, que no quiso dejarlas de lado como tampoco a su obra, a pesar de las insistentes advertencias de sus hermanos franciscanos. Esto fue lentamente arrastrándolo hacia la tragedia que vemos hoy.

Es importante subrayar aquí dos puntos que ayudan a la compresión:
Cuando un auténtico fenómeno místico aparece en la Iglesia, es un clásico que el Maligno busque de inmediato crear confusión para aniquilarlo. Por ello florecen una gran cantidad de falsos místicos, como se dio en Lourdes, en Fátima y en otros lados. ¡Estos casos son célebres y Medjugorje no ha escapado a la regla general!

Por otra parte, cuando un fiel recibe locuciones interiores u otros fenómenos similares, es de suma importancia que el fenómeno sea discernido por una autoridad competente de la Iglesia. Nadie, en ningún caso,  puede ser quien lo reciba, quien lo interprete y menos aún imponga lo que recibe por sí mismo. Un tercero debe hacerlo por él, y éste deberá tomar una distancia prudencial para no correr el riesgo de dejarse engañar por el enemigo. No es el árbol quien juzga el valor de sus frutos, sino el jardinero del árbol. Aquí, la obediencia tiene un papel principal, al igual que la humildad. Satanás no podrá jamás vencer a un alma obediente. La sabiduría de la Iglesia y los místicos lo han enseñado siempre. En el caso que nos ocupa hoy, la “locucionista” se había convertido en pastora y líder, y sus palabras eran consideradas por encima de los consejos de prudencia expresados entonces por los superiores franciscanos. Aquí radica el primer error, ¡tan corriente hoy en día! En los grupos de oración, por ejemplo, ciertos mensajes se vuelven tiránicos cuando se imponen, a través de las personas que los reciben, como revelaciones indeclinables para los miembros del grupo. No contando con la contención de la Iglesia (rápidamente considerada como demasiado menos inspirada que uno), no es asombroso que se desencadenen toda clase de desviaciones principalmente en el campo moral y se haga decir a Dios cosas que son objetivamente contrarias al Evangelio.

En cuando a Medjugorje, lejos de ser condenada, las perspectivas parecen favorables del lado de Roma. El 16 de septiembre último, en el mismo momento en que las olas mediáticas citadas más arriba causaban furor, el vidente Ivan Dragicevic animaba una velada de oración ante miles de fieles en la gran catedral de San Esteban de Viena (ver PS 3). A las 18:40, recibió allí su aparición diaria, mientras un profundo silencio envolvía el recinto. ¡Este acontecimiento habla por sí mismo! Por otra parte, es muy probable que Roma comunique algunos cambios en la famosa comisión internacional y que ésta dé nuevas directivas para la vida de la parroquia de Medjugorje. “Estamos dispuestos a darle la bienvenida a una nueva comisión para Medjugorje”, dijo recientemente el provincial franciscano, fra Ivan Sesar.

4 ¡Pasemos a la acción! Cada uno es libre de creer o no creer que María se aparece en Medjugorje. Los mismos videntes expresan un gran desapego en ese sentido: “Yo te digo lo que veo, y tú eres libre de hacer con ello lo que quieras”, responden sonriendo a quienes les dicen que no creen en las apariciones. Pero si un sacerdote de Jesucristo es removido de su ministerio sacerdotal a causa de un desorden, nadie puede considerarse ajeno, menos aún alegrarse ante esta tragedia. Un sacerdote permanece sacerdote para toda la eternidad, y su alejamiento del ministerio es un sufrimiento muy profundo para Cristo y para todo su Cuerpo, del cual somos miembros. Es por ello, que lejos de querer ahondar sobre esta triste historia, deseo proponer aquí una acción concreta y eficaz en el plano espiritual. Como el 24 de noviembre próximo celebraremos los 8 años del nacimiento en el Cielo del padre Slavko Barbaric, les propongo comenzar el 24 de octubre treinta días de oración al padre Slavko intercediendo por el padre Vlasic y por aquellos que lo siguen, uniéndonos también a nuestros santos franciscanos favoritos, a San Francisco de Asís por supuesto, San Antonio de Padua, a San Padre Pío, a los treinta mártires de Siroki Brijeg, etc… De esta forma participaremos activamente en la sanación que el Señor quiere siempre dar a su Iglesia en sus miembros ¿Qué hacer concretamente durante estos treinta días? Cada uno puede elegir su colaboración, pero podemos estar unidos en la decisión común de elevar a diario una oración espontánea que venga del corazón a estos santos franciscanos, y ofrecer a la Virgen por lo menos una decena del rosario por esta intención. En cuanto a los sacrificios, ofrezcamos al menos una misa y ayudemos de esta manera a un sacerdote pobre o en dificultad. La Santísima Virgen nos dijo a través de Mirjana: “Los sacerdotes no tienen necesidad de sus juicios, ¡sino de sus oraciones, de su amor y de su ayuda! Los sacerdotes son también hombres, y es difícil para un sacerdote hoy en día permanecer fiel” “Que sus pastores estén en sus corazones y en su oración”.

¡Oh tú, la Madre del Gran Sacerdote y de todos los sacerdotes, intercede con nosotros
por la santidad de tus sacerdotes y concédenos muchos santos sacerdotes!

Sor Emmanuel +
{Tomado del Boletín Children of Medjugorje del 15 de Octubre del 2008}

 
 
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