Declaración del Cardenal Christoph Schonborn

“La carta del Arzobispo Bertore al Obispo de la reunión aclara suficientemente lo que siempre ha sido la postura oficial de la jerarquía en años recientes con respecto Medjugorje: Es decir, que conscientemente deja el asunto sin decidir. El carácter sobrenatural no ha sido establecido; ésas fueron las palabras usadas por la antigua Conferencia Episcopal Yugoslava en Zadar, en 1991.

Se trata en realidad de una cuestión de redacción, que conscientemente deja el asunto abierto. No se dice que el carácter sobrenatural haya sido establecido substancialmente. Aún más, tampoco ha sido negado o descartado que el fenómeno pueda ser de origen sobrenatural. No cabe duda que el Magisterio de la Iglesia no hace una declaración definitiva mientras fenómenos extraordinarios continúen en forma de apariciones o de otros medios. En efecto, es la misión de los pastores promover lo que esta creciendo, alentar los frutos que están surgiendo, y , de ser necesario protegerlos de los peligros que obviamente hay en todas partes.

“También en Lourdes es necesario vigilar a fin de que el don original de Lourdes no sea desvirtuado por eventos desafortunados. Tampoco Medjugorje es invulnerable. Por eso es y seguirá siendo tan importante que los obispos sean conscientes de su misión como pastores de Medjugorje, a fin de que los frutos obvios que hay en el lugar puedan ser protegidos de posibles errores.

“Creo que las palabras de María en Caná: “Hagan lo que El es dice”, son la substancia de lo que Ella dice a lo largo de los siglos. María nos ayuda a escuchar a Jesús y Ella desea con todo su corazón y con todas sus fuerzas que nosotros hagamos lo que El dice.

“Esto es lo que yo deseo para todas las comunidades de oración que se han formado a partir de Medjugorje; esto es lo que deseo para nuestra diócesis y para la Iglesia.

“... Personalmente, no he estado de Medjugorje, pero en cierto modo sí he estado allá muchas veces a través de las personas que he conocido y las personas que conozco. Y en sus vidas veo buenos frutos. Mentiría si dijera que esos frutos no existen. Esos frutos son concretos y visibles y yo puedo ver en nuestra diócesis y en muchos otros lugares gracias de conversión, gracias de una vida sobrenatural de fe, gracia de gozo, gracias de vocaciones, de curaciones, de personas que regresan a los sacramentos— a la confesión. Todo esto no es equívoco. Por eso, en lo que a mí concierne, como Obispo, sólo puedo ver los frutos. Si tuviéramos que juzgar el árbol por sus frutos como Jesús, ¡debo decir que el árbol es fructífero!”

Cardenal Christoph Schonborn

El Cardenal Schonborn, Arzobispo de Viena, quién impartió el Retiro de Cuaresma en 1998 al Santo Padre y a la Casa del Papa (y quien encabezó la comisión eclesial responsable para el "Catecismo de la Iglesia Católica"), dio el presente testimonio en Lourdes el 18 de julio de 1998. Las palabras del Cardenal fueron publicadas en la revista "Gebetsaktion-Medjugorje" No. 50 y en "Stella Maris" No. 343, pp. 19-20.

 
 
Imprimir esta pagina