Capítulo 5 - Que la oración sea vida

Los pensamientos con que vamos a trabajar en el presente capítulo los hemos encontrado en un hermoso escrito[1] y los vamos a extraer de aquí y de allí, para compartirlos con todos nuestros amigos pues con ello le daremos gusto a nuestra Madre.

1 - La nueva vida.

El Espíritu Santo en el Evangelio nos presenta un ejemplo muy claro y muy preciso sobre lo que El quiere de nosotros. Y dice:” Jesús les mostró con un ejemplo que debían orar siempre, sin desanimarse jamás: «En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaba la gente. En la misma ciudad había también una viuda que acudía a él para decirle: Hazme justicia contra mi adversario. Durante bastante tiempo el juez no le hizo caso, pero al final pensó: Es cierto que no temo a Dios y no me importa la gente, pero esta viuda ya me molesta tanto que le voy a hacer justicia; de lo contrario acabará rompiéndome la cabeza.»

Y el Señor dijo: «¿Se han fijado en las palabras de este juez malo? ¿Acaso Dios no hará justicia a sus elegidos, si claman a él día y noche, mientras él deja que esperen? Yo les aseguro que les hará justicia, y lo hará pronto. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?»[2].

Y en el mismo sentido escribe San Pablo a la Comunidad cristiana de Efeso: “Vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu. Velen en común y perseveren en sus oraciones sin desanimarse nunca, intercediendo en favor de todos los santos, sus hermanos.” [3]

Queriendo nuestra Madre ayudarnos a poner en práctica este consejo del Señor nos dice por medio de sus videntes:

“Queridos hijos, hoy como nunca los invito a orar. Que su vida se vuelva oración”[4] "Queridos hijos, hoy los invito a la oración. Que la oración sea para Uds. vida. Una familia no puede decir que está en paz si no ora.. Por tanto que su día comience con la oración de la mañana y concluya con la acción de gracias. Hijitos, yo estoy con Uds, los amo, los bendigo y deseo que cada uno de Uds. esté en mis brazos. Pero no pueden estar en mis brazos si no están prontos para orar cada día". [5]

“Queridos hijos, yo soy su Madre y les advierto que este es un tiempo de tentación. Satanás está tratando de encontrar algún vacío en Uds para poder entrar y destruirlos. NO SE RINDAN. Yo rezo con Uds. Pero no recen solo con los labios sino con el corazón. Y así la oración obtendrá la victoria”.[6]

Comenzar el día con la oración, concluirlo con la oración, que el demonio no encuentre ningún espacio vacío de oración en nuestro día y en nuestra vida y esto para poder permanecer en los brazos de nuestra Madre. Esto es hacer que la oración se convierta en nuestra vida y nuestra vida se vuelva oración.

 

 

2 - La oración no es evasión.

La oración nace de la vida y la misma vida se convierte en oración. La oración no puede ser jamás evasión de las realidades concretas de nuestra existencia, sino encuentro con el hombre, con todos nuestros hermanos y por encima de todo encuentro con Dios.

La oración no son palabras egoístas a un Dios escondido y alejado de este mundo sino obras y compromiso generoso de servicio a todos los hermanos en el mundo. Esto significa que la oración no es un paréntesis en la vida de trabajo, no es algo postizo o añadido, no es ausencia de la realidad.

La oración es signo de vitalidad espiritual y esta vitalidad nos tiene que llevar a la acción de servicio a nuestros hermanos. De una vida de encuentro auténtico con Dios brota como consecuencia la entrega generosa al servicio del hermano , imagen y prolongación de Dios en el universo: “Dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” [7] y “Si uno dice «Yo amo a Dios» y odia a su hermano, es un mentiroso. Si no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve. Pues este es el mandamiento que recibimos de él: el que ama a Dios, ame también a su hermano”.[8]

Esta es la explicación de la enorme vitalidad apostólica de los grandes santos que ha tenido la Iglesia. Por eso pudiérase preguntar:¿Por qué los hombres y mujeres de intensa oración han sido personas tan activas en el servicio a los hermanos? Y la respuesta no es otra: porque haciéndolo estaban convencidas de hacerlo todo para Dios a quien amaban.

 

 

3 - Eso no se hizo para mí.

Pero al mismo tiempo podría alguien insistir:¿Y por qué esos hombres y mujeres tan intensamente activas oraban tanto? ¿Cómo hacer para que esto sea también una realidad en mi propia vida? Me esfuerzo por orar, no me falta el deseo, lucho por orar ...y no me sale nada,¿qué hacer? No soy capaz de concentrarme ni un minuto, al segundo ya estoy en las nubes completamente distraído.

Yo pienso que la Virgen en ocasiones se sale de la realidad, que desconoce el ambiente de agitación en que me toca vivir a cada instante. ¿Cómo va a pedirme que mi vida se vuelva oración...? ¿Y entonces mis ocupaciones y mi trabajo que tengo que realizar, que de por sí exigen tanta concentración para que queden bien ejecutados, cómo voy a interrumpirlos para dedicarme a la oración como Ella está pidiendo?

“Es que no se trata de interrumpir las labores cotidianas. Creo que eso te acontece, dice nuestro autor, porque cuando vas a orar te desconectas de la vida real, quieres en el fondo, aparecer como una persona distinta de ti mismo. Da la impresión de que al orar, para entrar en ambiente te pones una careta , una máscara de artificios. Tu oración entonces no tendrá la carga de ti mismo, de tu ser, de tus esperanzas, alegrías deseos, también de tus problemas y dificultades. Si al orar no hablas con el Señor a partir de tu propia vida, te despersonalizas. Dios mismo te va a encontrar extraño.

La oración es hablar con el Señor: y hay tanto que contarle !! , y sobre todo hay tanto que escuchar de El !! . El es mi Amigo el alma, mi Hermano, mi Dios, mi Señor.

Cuando hablamos con alguien que nos ama no nos distraemos, no nos cansamos y el diálogo amoroso puede ser eterno.

Llegará el día en que la oración ,a pesar del trabajo, pueda durar largas y hermosas horas, que se convierten en instantes apasionantes más y más buscados en la vida.

¿Quieres hacer la prueba de oración? Empieza por tener presente que la oración no es un monólogo. El monólogo distrae y termina cansando a quien lo hace”.

La oración debe ser siempre un diálogo como nos lo recuerda repetidamente la Reina de la paz. Y antes de orar debes convencerte de que el Señor te quiere hablar.¿De qué manera? Ya verás que el Señor tiene un millón de maneras de hablar: por medio de su Espíritu, por los acontecimientos, por las cosas, por algo muy íntimo que puedes sentir allá en el corazón, por algo muy bello que puedes experimentar al encontrarte con una persona.

En cuanto a las distracciones la mejor manera de evitarlas es hacer de la oración una verdadera conversación con el Señor sobre tu vida, sobre la realidad que estás viviendo hoy, precisamente en este instante.

Y si acaso en medio de esta conversación te dieras cuenta de que algo a pesar de todo tiende a distraerte, puedes tomar el tema de la distracción y presentárselo al Señor para que El se dé cuenta de lo que ahora estás pensando.

¿Te cansarás orando? No, porque para ti lo más interesante es tu propia vida y esa vida llenará todo el espacio de tu oración ante el Señor.

 

 

4 - Vivir enamorados.

¿Te has preguntado alguna vez por qué tanto interés de María en que hagas oración?¿Te has preguntado alguna vez cómo sería la vida de María en la tierra en sus relaciones diarias con su Dios?

No vas a imaginarte que Ella lo pasaba eternamente de rodillas sumida en la más profunda contemplación de las maravillas del Señor. En absoluto. El ama de casa tiene muchas cosas en qué pensar y de qué ocuparse .Y Ella tenía su esposo, a su Hijo, tenía la casa, la cocina ,el lavadero, tenía los oficios ordinarios y normales de un hogar, y además no contaba con servicio, tenía los quehaceres que inevitablemente señalan las relaciones con los vecinos.

Jamás alguien llegó a imaginar de Ella lo más grande de su vida: que era nada menos que la Madre de Dios, del Dios hecho hombre para nuestra salvación. Ante os ojos de sus contemporáneos no pasó jamás de ser la madre de ese nazareno llamado Jesús.

“ Y decían: «Conocemos a su padre y a su madre, ¿no es cierto? El no es sino Jesús, el hijo de José. ¿Cómo puede decir que ha bajado del cielo?»[9]

“¿No es éste el hijo del carpintero? ¡Pero si su madre es María, y sus hermanos son Santiago, y José, y Simón, y Judas! Sus hermanas también están todas entre nosotros, ¿no es cierto? ¿De dónde, entonces, le viene todo eso?» Ellos se escandalizaban y no lo reconocían”.[10]

Sin embargo los santos y entre ellos San Luis de Montfort cuando hablan de las virtudes que ella practicó en la tierra mencionan su oración continua[11]

Es que es físicamente imposible estar enamorados y no permanecer en íntima comunicación con el amado . María vivía permanentemente enamorada de su Dios y por ello su espíritu no cesaba de glorificar a su Señor:” María dijo entonces: Proclama mi alma la grandeza del Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador”,[12]

Y como Ella conoce por experiencia personal los bienes inefables que se perciben de una vida de íntima y permanente comunicación con el Señor, quiere que todos nosotros sus hijos entremos también por el mismo sendero que nos hará disfrutar de las alegrías de esa vida sobrenatural que Ella conoce por experiencia personal.

 

 

5 - En continua contemplación.

Te he dicho que la oración es diálogo amoroso; pero es también contemplación amante y silenciosa de todas las cosas bellas que Dios nos ha dado. Es oración contemplar todo lo hermoso que Dios ha hecho en mi vida, en las personas que me rodean, en el mundo ,en la Iglesia . Orar es contemplar delante de Dios la película de mi vida con sus luces y sus sombras, porque tanto en las unas como en las otras se pone de manifiesto la infinita misericordia del Señor.

Orar es contemplar el universo, las montañas, los ríos, la lluvia y las estrellas, el rostro vivo de un ser humano, los ojos transparentes y radiantes de un niño. Es imposible contemplar tantas cosas bellas que ha hecho Dios en mí y para mí como también fuera de mí y no terminar como María alabando y glorificando al Señor:

”Proclama mi alma la grandeza del Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque se fijó en su humilde esclava, y desde ahora todas las generaciones me dirán feliz. El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí: ¡Santo es su Nombre! Muestra su misericordia siglo tras siglo a todos aquellos que viven en su presencia”.[13]

Por la oración nos hacemos amigos del Padre, sus confidentes, e intercesores como Abraham, como Moisés, como la Virgen María,” Sucedió que se terminó el vino preparado para la boda, y se quedaron sin vino. Entonces la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino.»Jesús le respondió: «Mujer, ¿por qué te metes en mis asuntos? Aún no ha llegado mi hora.» Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan lo que él les diga.»[14]

Pero sobre todo nos hacemos como el poderoso Jesucristo, podemos interceder en su nombre y muchos otros van a recibir la salvación a través nuestro. Y por ello la oración nos da felicidad y plenitud.

Es más, San Juan Eudes decía que por la oración le damos felicidad a Jesucristo. Sí, porque si la oración es amor, Dios y nosotros nos gozamos en el amor. Tal vez te has imaginado al Padre celestial allá en su cielo inconmovible, sin que le importen nuestras plegarias, nuestras alabanzas, nuestros gritos amorosos y confiados.

Hay personas que dicen:” ¡Dios, qué va a necesitar de mis alabanzas, de mis oraciones!” y al decirlo se están imaginando un Dios a quien no le interesa mi amistad, mi amor, mi alegría, mi vida!

Pero ese no es el Padre que nos anunció su hijo Jesucristo : Es el Padre que cuida de nosotros, de nuestro vestido de nuestra bebida, de nuestra comida[15],es el Padre que hace fiesta cuando uno de los hijos vuelve al hogar, ese Padre que tiene contados hasta los cabellos de mi cabeza.

En la oración sucede como en el amor. Yo sé que la persona que me ama va a sentir un gran gusto en encontrarse conmigo. Yo le quiero dar ese gusto...¡Y claro! Seré yo siempre el ganador !

Entonces sí entendemos el interés de nuestra Madre por que nos decidamos a llevar vida de intensa oración.“Mis hijos, oren. No puedo decirles nada más sino que oren. Sepan que en sus vidas no hay nada más importante que la oración”.[16] “Vuelvan a la oración. No hay nada más importante” [17]

“Cuando recen deben hacerlo de una manera más sentida. La oración es una conversación con Dios. Orar significa escuchar a Dios. La oración les aprovecha a Uds. porque después de ella todo se ve más claro. La oración les puede enseñar la felicidad” [18]

“Hijos, las tinieblas reinan en el mundo entero. Las personas son atraídas por muchas cosas y se olvidan de lo principal. Queridos hijos: este es el motivo de mi presencia entre Uds durante todo este tiempo: para llevarlos por el camino de Jesús. Quiero salvarlos y mediante Uds salvar a, mundo entero. En la actualidad, muchas personas viven sin fe. Algunos no quieren ni oír acerca de Jesús. Y aún quieren tener paz y felicidad. Hijos, esta es la razón por la que necesito sus oraciones: La oración es el único camino para salvar al género humano” [19]

Por lo anterior nos vamos dando cuenta de la sublimidad de los planes que sobre nosotros alienta nuestra Madre. Lo que Ella pretende de nosotros es llevarnos poco a poco a vivir en un clima de la más intensa y sincera amistad e intimidad con el Señor , como requisito para hacernos disfrutar no solo de la más imperturbable felicidad sino a demás para conseguir de la misericordia divina cuantas gracias podamos para tantos hermanos nuestros necesitados .Verdaderamente que Ella es nuestra insuperable Maestra de oración, y lo mejor que podemos hacer es abandonarnos ciegamente a su labor educativa.

[1] Encuentro personal con Dios por Higinio Lopera, págs.13 y ss [2] Luc.18,1-8 [3] Efes.6,18
[4] Noviembre 25 de 1992 [5] Agosto 25 de 1995 [6] Julio 4 de 1988 [7] Gén,1,26 [8] 1ª de Juan,4,20-21
[9] Juan 6,42 [10] Mat.13,55-56.[11] Verdadera Devoción. Nº 198 [12] Luc.1,46-47 [13] Luc.1,46-50
[14] Juan,2,3-5. [15] Mat.6,25-34 [16] Diciembre 25 de 1983 [17] Dic.29 de 1986 [18] Oct.20/ 84
[19] Jul.30 / 87.

 
 
 

Imprimir esta pagina