Penitencia

María Santísima nos pide que nos confesemos cuando menos una vez al mes. Ella dijo una vez: “Si la gente se confesara cuando menos una vez al mes, regiones enteras serían sanadas...” Jesús se pone feliz cuando llega un pecador a descargar sus pecados en la Confesión. Él lo perdona y lo abraza con mucho amor, pues nun-ca lo ha dejado de amar. Y se entristece cuando no le pedi-mos perdón por todas nuestras faltas. El Sacramento de la Reconciliación es el sacramento de la misericordia. Para poder confesarme bien, tengo que orar por el sacerdote y él tie-ne que orar por mí. Si no oramos por los sacerdotes, ellos no podrán seguir adelante. Necesitan de nuestra oración, son tan pocos los sacerdotes y es tanta la gente... También necesitan nuestro amor, de nuestra ayuda. Es a través de nuestras oraciones y de nuestra conversión como Dios está sanando a la Iglesia.

María dice “¡Confiésense!” ¿Qué significado tiene la Confesión? Si ésta no fuera tan importante podría hacerse por teléfono. La Confesión es lo que nos lleva a la Resurrección. Jesús nos dio este sacramento para que nos sintiéramos en paz y con amor. No le demos la espalda a Jesús.

 
 
 

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