Oración

La Virgen María nos llama a orar, pero a orar con el corazón. El cristiano no puede vivir sin oración. La oración es lo que nos une a todos los hijos de Dios en el mundo. El nos hizo a Su imagen y semejanza y quiere que entendamos por qué somos tan importantes para Él. Y lo único que nos pide es que en nuestro corazón esté el regalo especial del amor que Él nos ha dado. Si un hombre tiene el corazón endurecido, no puede orar. Pero si comienza a orar un poco todos los días, todo cambiará para él. Dios quiere que reconozcamos que la oración nos sana; con la oración seremos capaces de volvernos nuevamente a Él.

Orar con el corazón es también ofrecer a nuestros enemigos a Dios, ponerlos en nuestro corazón y perdonarlos. Si tienes odios contra otros, déjalos a los pies de Jesús en la cruz. Perdona a tus enemigos, no tengas miedo de hacerlo.

Esas cinco piedritas dadas a David son también las cinco decenas del Rosario. El Rosario es un arma garantizada por Dios, podemos estar seguros de ello y creerlo. Es una biografía, es la historia de la vida de Jesús y de María. Y es la historia de la Iglesia. Orar en lo personal, orar en la familia, orar en la comunidad. Eso es lo que María pide de cada uno de nosotros.

 
 
 

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