Capítulo 7 - ¿Y cómo lo puedo conocer?

1 - Nadie ama lo que no conoce.

Este es un adagio o frase que todos nosotros conocemos y cuyo significado entendemos y aceptamos sin dificultad.

Como seres humanos fuimos creados por el Señor a su imagen y semejanza. Ahora bien, Dios es un Ser inteligentísimo y bondadosísimo cuya inteligencia y voluntad gobiernan el universo.

“Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves del cielo, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todos los reptiles que reptan por la tierra.”[1]

Y al crearnos a su imagen y semejanza nos hizo partícipes de esas dos mismas bellísimas cualidades que a El lo caracterizan, que son la inteligencia que nos capacita para conocer la verdad y el bien , y la voluntad, que nos dispone para amarlos. Y como la voluntad es una facultad ciega, necesita ser guiada por el entendimiento, que como lazarillo le muestra donde están el bien y la verdad para que con toda su fuerza y naturalidad se dedique a adquirirlos, poseerlos , disfrutarlos y practicarlos.

Tenemos ciertamente las palabras el libro Sagrado sobre el conocimiento que pudiéramos desear acerca de Dios: “Dijo Yahvé: «Escuchad mis palabras: Si hay entre vosotros un profeta, en visión me revelo a él, y hablo con él en sueños. No así con mi siervo Moisés; él es de toda confianza en mi casa; boca a boca hablo con él, abiertamente y no en enigmas, y contempla la imagen de Yahvé”.[2]

“Yahvé hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo. Entonces Moisés dijo a Yahvé: «Déjame ver tu gloria.» Él le contestó: «Yo haré pasar ante tu vista toda mi bondad y pronunciaré delante de ti el nombre de Yahvé; pues concedo mi favor a quien quiero y tengo misericordia con quien quiero.» Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo, porque nadie puede verme y seguir con vida.» [3]

Por eso dice San Juan en el prólogo de su Evangelio “A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo Unigénito, que está en el seno del Padre , él lo ha contado.”[4]

En la naturaleza observamos cómo la madre por medio de su ternura, amor y dedicación se le manifiesta a su criatura la cual por ese medio termina por conocerla a ella y amarla con fuerza irresistible.

Es lo que el Señor ha hecho desde el comienzo con el hombre prodigándole todo su amor, derrochando amor y generosidad para con él hasta el extremo, manifestándole con hechos cuánto amor siente por su criatura hecha por él a su imagen y semejanza porque “porque Dios es Amor”[5]: “Con amor eterno te he amado:”5

“Él, que tus culpas perdona, que cura todas tus dolencias, rescata tu vida de la fosa, te corona de amor y ternura, satura de bienes tu existencia, y tu juventud se renueva como la del águila.

Yahvé es clemente y compasivo, lento a la cólera y lleno de amor; no se querella eternamente, ni para siempre guarda rencor; no nos trata según nuestros yerros, ni nos paga según nuestras culpas.

Como se alzan sobre la tierra los cielos, igual de grande es su amor con sus adeptos; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros crímenes. Como un padre se encariña con sus hijos, así de tierno es Yahvé con sus adeptos;”[6]

Por eso el Apóstol San Juan pudo decir:” sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”[7] Y cuál extremo?” “Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. [8]

“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de expiación por nuestros pecados. Nosotros amamos, porque él nos amó primero.” Era lo que hacía decir a San Pablo “me amó y se entregó a sí mismo por mí”.[9]

Como nadie ama lo que no conoce necesitamos de antemano conocer al que nos ama para de ese modo empezar también nosotros a amarlo. Por eso decía Jesús:“ Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo.”[10]

 

 

2 - Que te conozca más y más.

Este conocimiento de Dios tenemos que irlo adquiriendo ya desde este mundo. Por ello decía San Pablo:“En efecto, la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que aprisionan la verdad en la injusticia; pues lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó. Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables; porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en sus razonamientos y su insensato corazón se entenebreció: jactándose de sabios se volvieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombres corruptibles, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles”[11].

“Si, cautivados por su belleza, los tomaron por dioses, sepan cuánto les ventaja su Señor, pues los creó el autor de la belleza. Y si admiraron su poder y energía, deduzcan de ahí cuánto más poderoso es quien los hizo; pues por la grandeza y hermosura de las criaturas se descubre, por analogía, a su Creador “porque, si fueron capaces de saber tanto, que pudieron escudriñar el universo,¿cómo no encontraron antes a su Señor?” “Son necios por naturaleza todos los hombres que han desconocido a Dios y no fueron capaces de conocer al que es a partir de los bienes visibles, ni de reconocer al Artífice, atendiendo a sus obras” [12]

«El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por mano de hombres; ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado, el que a todos da la vida, el aliento y todas las cosas. Él creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra fijando los tiempos determinados y los límites del lugar donde habían de habitar, con el fin de que buscasen la divinidad, para ver si a tientas la buscaban y la hallaban; por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros; pues en él vivimos, nos movemos y existimos”, “ El cielo es mi trono y la tierra el escabel de mis pies. Dice el Señor: ¿Qué casa me vais a construir? O ¿cuál será el lugar de mi descanso? ¿Es que no ha hecho mi mano todas estas cosas? [13]

Se cuenta que el cosmonauta ruso Yuri Alekséevich Gagarín, el primero que realizó un vuelo cósmico en la década del sesenta, al final de su hazaña espacial confesaba: “Le di catorce vueltas a la tierra y por ninguna parte encontré a Dios”.

 

 

3 - Observando la naturaleza.

De modo pues que para conocer a Dios contamos ya con un medio que está al alcance de todos: Observar la naturaleza:

“porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad”.“Si, cautivados por su belleza, los tomaron por dioses, sepan cuánto les ventaja su Señor, pues los creó el autor de la belleza. Y si admiraron su poder y energía, deduzcan de ahí cuánto más poderoso es quien los hizo; pues por la grandeza y hermosura de las criaturas se descubre, por analogía, a su Creador “porque, si fueron capaces de saber tanto, que pudieron escudriñar el universo,¿cómo no encontraron antes a su Señor? “Son necios por naturaleza todos los hombres que han desconocido a Dios y no fueron capaces de conocer al que es a partir de los bienes visibles, ni de reconocer al Artífice, atendiendo a sus obras”[14]

 

 

4 - Estudiando la historia.

Otro medio de conocer a Dios es analizar el curso de la historia. La historia es la Biblia de la vida y en sus páginas eternas van quedando consignados tantos hechos en los cuales es imposible no ver el dedo de la mano de Dios que con infinita sabiduría va dirigiendo los acontecimientos para que se realicen de manera infalible los planes de su Divina providencia.

San Pablo escribiendo a los Cristianos de Corinto les hace recordar todo lo que sucedió en el pasado al pueblo de Dios:

“La mayoría de ellos no fue del agrado de Dios, pues sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto. Estas cosas sucedieron para ejemplo nuestro, para que no codiciemos lo malo como ellos lo codiciaron”.

“No os hagáis idólatras al igual que algunos de ellos, como dice la Escritura: Sentóse el pueblo a comer y a beber y se levantó a divertirse.

“Ni forniquemos como algunos de ellos fornicaron y cayeron muertos veintitrés mil en un solo día”.

“Ni tentemos al Señor como algunos de ellos le tentaron y perecieron víctimas de las serpientes”.

“Ni murmuréis como algunos de ellos murmuraron y perecieron bajo el exterminador. Todo esto les acontecía en figura, y fue escrito para aviso de los que hemos llegado a la plenitud de los tiempos.”[15]

 

 

5 - Y nuestra propia historia.

También tenemos que analizar nuestra propia historia y descubrir en ella las variadísimas intervenciones que de manera especial ha tenido Dios con cada uno de nosotros. Es lo que con amor y ternura sin igual nos dice nuestra Señora la Reina de la paz:

“Dios quiere salvarlos y para ello les envía mensajes por medio de la gente, de la naturaleza y de muchas otras cosas para que entiendan que deben cambiar el rumbo de su vida. Por eso, mis pequeños, comprendan también la gracia singular que el Señor les otorga por mi medio para que yo pueda protegerlos con mi manto y guiarlos alegremente en la vida.”[16]

“Queridos hijos: hoy los invito a que sean mis testigos viviendo la fe de sus padres. Hijitos, Uds. buscan signos y mensajes pero no ven que Dios los invita cada amanecer con la salida del sol a que se conviertan y retornen al camino de la verdad y la salvación.[17].

"Queridos hijos: hoy los invito a entrar en la naturaleza porque en ella encontrarán a Dios Creador. Hijitos los invito hoy a darle gracias a Dios por todo lo que El les da .Agradeciéndole descubrirán al Altísimo y todos los bienes que los rodean. Hijitos, Dios es grande y grande su amor por cada criatura. Por tanto oren para poder comprender el amor y la bondad de Dios. En la bondad y en el amor de Dios Creador también Yo estoy con Uds. como un don”.[18]

“Queridos hijos: también hoy los invito a glorificar a Dios el Creador en los colores de la naturaleza. El les habla incluso a través de la flor más pequeña acerca de su hermosura y la profundidad del amor con que los ha creado. Hijitos, que la oración brote de sus corazones como el agua fresca de un manantial. Que los campos de trigo les hablen acerca de la misericordia de Dios hacia cada criatura . Por eso renueven la oración de acción de gracias por todo lo que El les da”.[19]

 

 

6 - Sobre todo la Sagrada Biblia.

Pero ciertamente que donde podemos adquirir el mejor conocimiento de Dios es a través de la Sda Escritura. Ya decía Jesús:“Vosotros investigáis las Escrituras, ya que creéis tener en ellas vida eterna; ellas son las que dan testimonio de mí;” Juan,5,39.

Veamos lo que nos enseña la Iglesia acerca de la Palabra de Dios en el documento del Conc.Vat. II.: “Quiso Dios, con su bondad h sabiduría revelarse a sí mismo y manifestar el misterio de su voluntad (Ef.1,9);por Cristo la Palabra hecha carne, y con el Espíritu Santo pueden los hombres llegar hasta el padre y participar de la naturaleza Divina. En esta revelación, Dios invisible, movido de amor, habla a los hombres como amigos para invitarlos y recibirlos en su compañía”.

“La revelación se realiza por obras y palabras intrínsecamente ligadas, las obras que Dios realiza en la historia de la salvación manifiestan y confirman la doctrina y las realidades que las palabras significan; a su vez las palabras proclaman las obras y explican su misterio. La verdad profunda de Dios y de la salvación del hombre que transmite dicha revelación resplandece en Cristo, mediador y plenitud de toda la revelación”.

“Dios habló a nuestros padres en distintas ocasiones y de muchas manera por los profetas. Ahora en esta etapa final nos ha hablado por el Hijo (Hebr.1,1-2).Pues envió a su Hijo la Palabra eterna que alumbra a todo hombre para que habitara entre los hombres y les contara la intimidad de Dios” (Juan1,1-18)

“Jesucristo, Palabra hecha carme, hombre enviado a los hombres, habla las palabras de Dios (Jn 3,34) y realiza la obra de la salvación que el Padre le encargó. Quien ve a Jesús ve al Padre, El con su presencia y manifestación, con sus palabras y obras, signos y milagros, sobre todo con su muerte y gloriosa resurrección, con el envío del Espíritu de la Verdad, lleva a plenitud toda la Revelación y la confirma con testimonio divino, a saber: que Dios está con nosotros para librarnos de las tinieblas del pecado y la muerte y para hacernos resucitar a una vida eterna”. [20]

Según todo lo anterior la Sda Escritura es el poema más sublime y grandioso, el cántico más inspirado al amor de Dios y en donde se halla dibujada con los rasgos más sobresalientes la bellísima imagen de Dios nuestro Señor .¿Y cómo no habría de serlo si ha sido escrito nada menos que por el mismo Espíritu divino , el amor personificado del Padre y del Hijo?

A través de todas sus páginas encontramos la imagen más arrebatadora de un Dios que por amor crea el universo y en él coloca al género humano al que destina para que sea el heredero de su gloria y felicidad en el cielo.

Vemos también en él la imagen de Dios que se compadece de la situación esclavizante e infortunada del pueblo que El ha escogido como pueblo de su propiedad y que para librarlo de la esclavitud no se detiene ante la realización de los más asombrosos prodigios y milagros durante su peregrinar por el desierto

Encontramos a un Dios que se complace en poner a prueba la fe de sus hijos para luego recompensarlos con las dádivas más generosas de su munificencia.

Aprendemos también la imagen de un Dios para quien nada es imposible y ante quien toda situación desesperada se deshace, un Dios amigo de los pobres, de los enfermos ,de los débiles y de los niños, un Dios que perdona al pecador arrepentido pero que también sabe castigar cuando el castigo es necesario para la corrección del individuo y de la Comunidad.

Aprendemos a conocer al Dios providente, generoso, justo, sabio, todopoderoso, terror de los demonios y consuelo de los débiles y necesitados.

Esto y muchísimo más sin comparación es lo que podemos encontrar en la lectura lenta, meditada, de esas páginas inmortales que han sido por siglos el alimento vigorizante a la vez que delicioso de tantas almas que lo han tomadlo entre sus manos y han hecho de él el manual orientador de toda su existencia.

En ella encontramos la imagen más perfecta de Dios que el mismo Jesucristo vino a presentarnos y lo hizo a través de su misma persona . Expresivas por demás las siguientes palabras del Evangelio de San Juan: “Entonces le decían: «¿Dónde está tu Padre?» Respondió Jesús:«No me conocéis ni a mí ni a mi Padre. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre” “Yo y el Padre somos uno”[21]

“Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.»Le dice Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre? [22]

Por eso encontramos además en el magisterio de la Iglesia esta frase: “El Santo Sínodo recomienda insistentemente a todos los fieles, especialmente a los religiosos, la lectura asidua de la Escritura para que adquieran la ciencia suprema de Jesucristo, pues desconoce r las Escrituras en desconocer a Jesucristo...Recuerden que a la lectura de la Sagrada Escritura debe acompañar la oración para que se realice el diálogo de Dios con el hombre, pues a Dios hablamos cuando oramos, y a Dios escuchamos cuando leemos sus palabras”[23]

 

 

7 - La queja de una Madre.

Razón tiene nuestra Señora cuando en sus mensajes nos viene repitiendo: "Queridos hijos, hoy los invito a que lean la Biblia cada día en sus hogares y la coloquen en un lugar visible para que los motive a leerla y a rezar”. [24]

“Pongan las Sagrada Escritura en un lugar visible en sus familias, léanla, medítenla y aprendan cómo Dios ama a su pueblo. Su amor se manifiesta también en este tiempo al enviarme a Uds para llamarlos al camino de la salvación”. [25]

"Por tanto los invito de nuevo a todos a llevar la Palabra de Dios en su corazón y en sus pensamientos. Hijitos, en sus hogares pongan la Palabra de Dios en un lugar visible. Léanla y vívanla. Enseñen a sus hijos porque si Uds. no son ejemplo para ellos, abrazarán el camino del ateísmo. Reflexionen y oren y así Dios nacerá en sus corazones y disfrutarán la alegría”[26].

En el Evangelio de San Mateo encontramos el siguiente relato: “Cada Fiesta, el procurador solía conceder al pueblo la libertad de un preso, el que quisieran. Tenían a la sazón un preso famoso, llamado Barrabás. Y cuando ellos estaban reunidos, les dijo Pilato: «¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, el llamado Cristo?», pues sabía que le habían entregado por envidia.

Mientras él estaba sentado en el tribunal, le mandó a decir su mujer: «No te metas con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa.»

Pero los sumos sacerdotes y los ancianos persuadieron a la gente para que pidiese la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. Y cuando el procurador les dijo: «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?», respondieron: «¡A Barrabás!»

Díseles Pilato: «Y ¿qué voy a hacer con Jesús, el llamado Cristo?» Dicen todos: «¡Sea crucificado!» -«Pero ¿qué mal ha hecho?», preguntó Pilato. Mas ellos seguían gritando con más fuerza: «¡Sea crucificado!»

Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: «Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis.» Y todo el pueblo respondió: «¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!» Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarle, se lo entregó para que fuera crucificado”.[27]

Esta elección hecha por el pueblo era algo demasiado inhumano , injusto, cruel y sanguinario, que sin duda alguna tuvo que haber arrancado torrentes de lágrimas al corazón amorosísimo de la Madre que sin duda alguna estaba aunque fuera desde lejos presenciando tan bárbara e inesperada escena.

Y no era para menos. Su Hijo divino, la santidad en persona, el que toda su vida no había hecho más que el bien sin distinción de personas y de la manera más desinteresada, el que había curado tantos enfermos, alimentado grandes multitudes, el que había liberado de la posesión diabólica a tantas víctimas infelices, el que había librado de la muerte a la mujer adúltera, el que había resucitado muertos y secado de esa manera los torrentes de lágrimas que por ellos derramaban, El, su Hijo amadísimo, la razón única de su existencia, su vida en una palabra, ahora primeramente parangonado con un malhechor, facineroso y asesino y después de todo vilmente condenado a la muerte por el mismo pueblo al que tanto ha favorecido ...y que ahora pide a gritos su sangre a cambio de la libertad de asesino .

Pero hoy también Ella constata otra elección no menos injusta, cruel y dolorosa para su Corazón Inmaculado como es la que a diario realizamos nosotros sus hijos que, en vez de tomar en nuestras manos las Sagradas escrituras que tienen como centro nada menos que a su Divino Hijo el Redentor de la humanidad, para nutrirnos de sus enseñanzas y aprender a vivir como verdaderos hijos suyos, preferimos la prensa amarilla, las revistas obscenas, los programas pornográficos de la televisión , en los que solo se aprende el vicio y la maldad en sus más aberrantes formas, con lo que se está prolongando la amarga Pasión de su Divino Hijo en cada una de sus hermanos.

"Queridos hijos, nos decía con acento dolorido el catorce de Febrero de 1985 ,... no todos están aceptando mis mensajes, no los están viviendo. Por eso estoy triste y deseo, queridos hijos, que me escuchen y vivan mis mensajes. Cada familia debe rezar unida y leer la Biblia.”.

Verdaderamente que nuestra Señora la Reina de la Paz tiene toda la razón para llorar cuando entre lágrimas abundantes le dice al sacerdote franciscano Jozo Zovco en Medjugorje:“ Se han olvidado de la Biblia”

 

 

8 - ¿Disculpas ..?

A veces para no leerla nos escudamos tras la disculpa de que no la entendemos , y en realidad la disculpa no es nueva . El mismo Apóstol San Pedro es el primero en afirmar que en las cartas del Apóstol Pablo “ hay cosas difíciles de entender, que los ignorantes y los débiles interpretan torcidamente -como también las demás Escrituras- para su propia perdición” [28]

En el libro de los hechos apostólicos leemos:“ Un ángel del Señor habló así a Felipe: «Levántate y marcha hacia el sur por el camino que baja de Jerusalén a Gaza. Es desierto.» Se levantó y partió. Y he aquí que un etíope eunuco, alto funcionario de Candace, reina de los etíopes, que estaba a cargo de todos sus tesoros, y había venido a adorar en Jerusalén, regresaba sentado en su carro, leyendo al profeta Isaías. El Espíritu dijo a Felipe: «Acércate y ponte junto a ese carro.» Felipe corrió hasta él y le oyó leer al profeta Isaías; y le preguntó: «¿Entiendes lo que vas leyendo?» Él respondió: «¿Cómo lo puedo entender si nadie me hace de guía?» Y rogó a Felipe que subiese y se sentase con él”.[29]

Pero a esta dificultad nos responde nuestra amadísima Maestra “, oren, oren, oren, para que su corazón se abra y sea sensible a la Palabra de Dios” [30]

"Queridos hijos: hoy los invito nuevamente a todos a la oración. Sólo con la oración, queridos hijos, su corazón cambiará, llegará a ser mejor y más sensible a la Palabra de Dios.”[31]

“Hijitos, en sus hogares pongan la Palabra de Dios en un lugar visible. Léanla y vívanla. Enseñen a sus hijos porque si Uds. no son ejemplo para ellos, abrazarán el camino del ateísmo. Reflexionen y oren y así Dios nacerá en sus corazones y disfrutarán la alegría.” [32]

La oración crece y madura cuando leemos la Biblia y solo pueden entender la Palabra de Dios los que hacen oración.

“Cuando encuentren la unidad con Dios sentirán hambre de la Palabra de Dios y sus corazones, hijitos, se desbordarán de alegría. Darán testimonio del amor de Dios donde quiera que estén” [33]

¿Más claro?

El Documento del Vaticano II sobre la Divina revelación nos dice:“Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo. Recuerden que a la lectura dela Sagrada Escritura debe acompañar la oración para que se realice el diálogo de Dios con el hombre pues a Dios hablamos cuando oramos y a Dios escuchamos cuando leemos sus palabras”[34]

Nuestra Madre quiere que nos enamoremos de Dios. Para lograrlo tenemos que conocerlo primeramente y lo conoceremos a través de la observación de la naturaleza, del estudio de la historia y de nuestra propia historia, pero sobre todo del estudio de la Palabra de Dios hecho con mucha oración , fe, dedicación e ilusión.

Eso fue lo que hizo nuestra Madre: “María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Bajó con ellos, vino a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Luc.2,19,51 y por ello, fundada en su propia experiencia quiere llevarnos por el camino de su ejemplo, con la seguridad de los frutos que de esa manera se perciben.

[1] Gen.1,26; 2 Num.12,6-8 3 Exodo,33,11,20 4 Juan 1,18 5 I Juan 4,8; 6 Jer.31,3; Salm.103 [7] (Jn.13,1).¿ [8] Juan”,15,13. [9] 1Juan 4,10,19; Gal. 2,20. [10] Juan 17,3 [11] Rom.1,18-23
[12] Sap,13, 1.3-5,9; [13] Hech 17,24-28 ; Hech.7,48-50 [14] Sap,13,1.3-5.9 [15] I Cor.10,5-13 [16] Marzo 25 de 1990 [17] Septiembre 25 de 1998 [18] Octubre 25 de 1995 [19] Agosto 25 de 1999 [20] D.V.Nº 2-4
[21] Jn 8,19 ; Jn,10,30 [22] Jn 14,8-9 [23] D.V. nº 25 [24] Octubre 18 de 1984 [25] Enero 25 de 1999
[26] Agosto 25 de 1996 [27] Mat.27,15-26 [28] II Pe.3,16 [29] Hech.8,26-31 [30] Nov.25 de 1997 [31] En.25 de 1998 [32] Ag.25 / 96 [33] En.25/97 [34] D.V. Nº 25

 
 
 

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