Tema 8
Consideraciones Prácticas en el Estudio de la Biblia

Introducción

Después de saborear los diferentes temas que hemos trabajado hasta ahora, proporcionaremos algunos métodos y consideraciones prácticas para el estudio individual o comunitario de la Biblia.

Siete actitudes ante la Palabra de Dios

La Palabra de Dios exige de nosotros una profunda disposición para que ella pueda dar abundantes frutos en nosotros. Por lo mismo, te presentaremos las siguientes siete actitudes básicas ante la Palabra de Dios para que puedas acercarte a ella con amor, para poder iluminar con ella tu vida y entender mejor el sentido escondido detrás de las palabras.

pies Los pies bien firmes en la realidad. Para leer bien la Biblia es necesario leer bien la vida, o sea, conocer la realidad personal, familiar y comunitaria de nuestro país y del mundo. Es necesario conocer también la realidad en la cual vivió el pueblo de la Biblia. La Biblia no cayó del cielo como ya mencionamos. Ella nació de las luchas, de las alegrías, de las esperanzas y de la fe de un pueblo.
ojos Los ojos bien abiertos y limpios para leer los dos libros. Se necesita un ojo para leer el texto de la Biblia y otro para leer el texto de la vida. La palabra de Dios está en la Biblia y está en la vida. Necesitamos tener ojos para percibirla.
oidos Los oídos abiertos y atentos. Un oído es para escuchar el clamor del pueblo y otro para escuchar lo que Dios quiere hablarnos.
corazon El corazón libre para amar. Necesitamos leer la Biblia con el sentimiento y con la emoción que el texto provoca. Sólo quien ama a Dios y al prójimo puede entender lo que Dios habla en la Biblia y en la vida. Siempre necesitamos un corazón dispuesto para convertirnos.
boca La boca dispuesta para anunciar y denunciar aquello que los ojos vieron, los oídos oyeron y el corazón sintió sobre la Palabra del Dios de la vida. Jamás se puede callar.
cabeza La cabeza concentrada para pensar. Necesitamos usar la inteligencia para meditar, estudiar y buscar las respuestas para nuestras dudas. Hay que leer la Biblia, pero también otros libros o folletos que nos expliquen la Biblia.
rodillas Las rodillas dobladas en oración. Sólo con mucha fe y oración se puede entender la Biblia y la vida. Es por eso que necesitamos pedir el auxilio del Espíritu Santo para entender lo que está escondido en la Biblia. No podemos hacer una lectura al pie de la letra, porque la letra mata, mientras que el Espíritu vivifica, como nos advierte san Pablo (2 Cor 3,6).

Siete pasos para orar con la Biblia

Para realizar un círculo bíblico en cualquier comunidad es bueno basarse en algunos elementos que podrían ser como una guía para el encuentro. A continuación presentamos siete pasos a dar en todo círculo bíblico.

Te invitamos a una lectura orante de la Biblia. Es una de las formas más antiguas de orar con la Biblia, porque nos conduce a la oración, al silencio y a la contemplación durante un encuentro bíblico. Te proponemos los siguientes siete pasos para la lectura orante:

  1. Acogida y oración inicial: el animador o la animadora acoge con alegría a los participantes, compartiendo brevemente las expectativas. Luego, realiza la oración, invocando la luz del Espíritu Santo.
  2. Lectura del texto: el animador o alguien del grupo lee atentamente el texto. Luego, se hace un poco de silencio para que la Palabra resuene en nuestro interior. Finalmente, el animador invita a los participantes a que repitan el texto, tratando de recordar todo lo que fue leído. Hay que preguntarse en silencio y sin pasar a hacer interpretaciones o aplicaciones: ¿qué palabra o frase me gustó más?
  3. El sentido del texto: ¿qué dice el texto? Todos los participantes intercambian las impresiones y dudas sobre el sentido del texto. Si es necesario, habrá que leerlo de nuevo, aclarándolo mutuamente. Otra vez se hace un poco de silencio para asimilar todo lo que fue oído.
  4. El sentido para nosotros: tratar de ver lo que el texto nos quiere decir a nosotros a partir de la realidad en la cual vivimos. Compartir las experiencias. Se puede ampliar el mensaje del texto estudiado con el de otros textos parecidos.
  5. Rezar el texto: se lee de nuevo el texto con toda la atención. Se hace un momento de silencio para preparar nuestra respuesta a Dios. Luego, se puede rezar espontáneamente a partir del texto estudiado, compartiendo las luces y fuerzas recibidas. Se puede hacer oración a partir de la palabra o frase que más nos haya gustado.
  6. Contemplar y comprometerse: expresar el compromiso a que la reflexión nos llevó (es bueno que sea por escrito). Luego resumir todo en una frase para llevar consigo durante la semana. Puede ser una frase del texto estudiado que nos llamó la atención.
  7. La oración final: se puede rezar un salmo que revela lo que hemos reflexionado o alguna otra oración que contenga el sentido del encuentro.

Siete pasos a partir de personajes que aparecen en el texto

La lectura bíblica a partir de personajes consiste en identificar a las personas que intervienen en el texto bíblico. Esta forma es interesante, especialmente para jóvenes y adolescentes quienes pueden identificar con facilidad los diferentes personajes que aparecen en un texto.

  1. Acogida y oración inicial. El animador o la animadora acoge con alegría a los participantes, compartiendo brevemente sus expectativas. Luego, realiza la oración, invocando la luz del Espíritu Santo.
  2. Lectura del texto. Se trata de un texto donde aparezcan varios personajes, haya acción y movimiento. Las parábolas son muy oportunas para este método, por ejemplo, la parábola del buen samaritano (Lc 10,25-37). El animador o la animadora para luego a leer el texto con mucha atención.
  3. Hacer preguntas. ¿Qué personajes aparecen en el texto? ¿Qué hace cada uno de ellos? ¿Qué dicen? ¿Qué sentimientos expresan?
  4. El mensaje central. Se trata de descubrir el mensaje central del texto a partir de preguntas: ¿Con qué personaje me identifico? ¿Cuál es el mensaje que nos quiere dar el texto?
  5. Compartir creativamente. Se puede hacer una presentación en forma teatral (sociodrama) o simplemente compartir las experiencias.
  6. Síntesis. Es importante hacer un resumen de Palabra o por medio de un dibujo que exprese brevemente.
  7. Oración final. Se puede rezar un salmo que revele lo que hemos reflexionado o alguna otra oración que encierre el encuentro.

Siete pasos basándose en los símbolos

Se trata de una lectura de los símbolos, porque consiste en descifrar lugares, personas, cosas o números significativos y muy importantes para el pueblo o la comunidad.

  1. Acogida y oración inicial. El animador o la animadora acoge con alegría a los participantes, compartiendo brevemente las expectativas. Luego, realiza la oración, invocando la luz del Espíritu Santo.
  2. Lectura del texto. Se trata de un texto que contenga símbolos fuertes: tierra, agua, luz, mar, etc., por ejemplo, el texto de Jn 4,1-26 (la samaritana). El animador lee el texto con mucha atención.
  3. Hacer preguntas: ¿Qué símbolos aparecen en el texto? ¿Cuál es el símbolo central?
  4. Meditar sobre el símbolo. Hay que poner atención especial en el símbolo central. ¿Qué recuerdos bíblicos me provoca este símbolo? ¿Aparece en otros lugares de la Biblia?
  5. Mensaje para hoy. Para no quedarnos solamente en el pasado, respondemos a las siguientes preguntas: ¿Qué nos hace recordar esta imagen-símbolo? ¿Qué símbolos de nuestra cultura se parecen al que estamos reflexionando? ¿Qué significa para nosotros el símbolo (el que estamos reflexionando)? ¿Qué nos recuerda?
  6. Síntesis. El animador recoge lo central de la reflexión y lo resume por medio de un dibujo o simplemente con sus propias palabras.
  7. Oración final. Se puede rezar un salmo que revele lo que hemos reflexionado o alguna otra oración que encierre el encuentro.

Conclusión

Todos estos métodos tienen algo en común: unen armoniosamente nuestra realidad, la comunidad de fe y el estudio del texto. ¡Vida, comunidad y texto forman el mecate de la Biblia! Así como los lentes ayudan a ver mejor las cosas, también una buena lectura, con estudio, meditación, diálogo y oración ayudan a descubrir lo que Dios quiere decirnos a través del texto.

Estos métodos nos permiten hacer una buena lectura de los textos bíblicos. Sin embargo, hay que estar atentos para saber cuál de los métodos es el más adecuado para un círculo bíblico. A veces se pueden mezclar los métodos para así crear uno nuevo y propio

Bien sabemos que a andar se aprende andando. Igualmente, a leer la Biblia se aprende leyéndola; y por eso es necesario poner en práctica con cierta frecuencia la reflexión bíblica, ya sea individual, ya sea comunitaria. Al principio nos puede parecer difícil, pero luego, con la práctica nos familiarizaremos y se nos hará más fácil.

 
 
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