Tema 5
La Biblia y la Vida

Introducción

biblia

Los Santos Padres, es decir, los antiguos maestros y teólogos de la Iglesia leían la Biblia como la familia Luz. Uno de ellos, San Agustín, dijo que Dios nos había regalado dos libros: el primero era la creación entera y el segundo, la Biblia. Dios quiere que descubramos su presencia amorosa dentro de la vida. Pero nosotros los humanos andamos como ciegos, pues el pecado y el egoísmo nos oscurecen la vista y muchas veces no logramos siquiera descubrir como Dios actúa en nuestra vida, en la historia y en los signos de los tiempos.

Por eso Dios  nos regaló el segundo libro, la Biblia. Dios inspiró a hombres y mujeres a escribir sus experiencias de vida, sus búsquedas del Dios vivo, sus logros y sus fallas. Este segundo libro nos sirve a nosotros hoy como un espejo para ver con más claridad como está presente Dios en nosotros.

Dios nos regaló la Biblia para ayudarnos a entender mejor nuestra vida. Por eso hay que leer siempre los dos libros juntos: la vida y la Biblia.
Para entender mejor vamos a utilizar ciertas imágenes sencillas a modo de comparación:

La Biblia como espejo

La Biblia se parece a un espejo en el cual nos podemos reflejar. Al poner al frente a personajes bíblicos como Abraham, David, Amós, Isaías, Jeremías, Rut, Judit, Jesús y María, me puedo preguntar, ¿Qué tengo yo de estos personajes?, ¿Qué obras y actitudes mías están presentes en ellos? , ¿Cómo mi vida se refleja en las suyas?...
Mirarme en el espejo de la Biblia, me permite revisar, ajustar y cambiar mi vida de acuerdo al Proyecto de Dios revelado en la Biblia.

La Biblia como ventana de la casa

Sabemos lo importante que es una ventana para una casa, especialmente cuando hace mucho calor. La ventana también nos abre al mundo exterior y nos da la oportunidad para ver hacia adentro. La Biblia se parece también a una ventana, a la que desde afuera nos acercamos y miramos en su interior (en sus páginas), al pueblo de Israel, a Jesús, a las primeras comunidades cristianas que luchan, trabajan y viven su fe. Y una vez que estamos dentro de la casa podemos examinar desde allí nuestras oportunidades y a la sociedad entera con ojos nuevos y con nuevas perspectivas.

La Biblia como álbum

pueblo

El álbum nos ayuda a mantener vivos nuestros recuerdos de los parientes antiguos y nuevos, algunos muy cercanos y otros lejanos. La Biblia nos guarda los recuerdos de muchos personajes que nos ayudan comprender la vida según la voluntad de Dios, reconociendo el Proyecto que Dios trazó para la humanidad.

La Biblia como un pueblo

Algunas personas cuando comienzan su lectura bíblica no se ubican en los libros ni en los textos porque no les son familiares los nombres de personas, lugares y símbolos. Es como cuando llegamos a un pueblo desconocido. No conocemos los nombres de sus calles, tampoco los monumentos a sus héroes. Si caminamos solos por el pueblo nos perdemos. El caso de la Biblia es igual. Necesitamos conocer sus calles (los libros), plazas (los datos) y monumentos (sus personajes) para entrar en el corazón de su gente.

La Biblia se parece a un coco

La Biblia se parece a un coco, que tiene la corteza dura. Esconde y protege un agua que sacia la sed del caminante cansado. Y, de hecho, todos somos caminantes y peregrinos. Andamos cansados también. Necesitamos romper la corteza de este coco para saciarnos.  Necesitamos romper la corteza de este coco para saciarnos. Necesitamos abrir la Biblia para encontrar el sentido y descubrir el secreto de nuestra vida. Aunque el coco parezca muy duro, por dentro es muy suave. ¿A quién no a ha parecido difícil el estudio de la Biblia al principio? Pero una vez que entramos en su mundo todo lo demás se nos hace interesante y hasta dulce como el coco.

biblia ilumina

La Biblia como luz que ilumina la vida

Si miramos de cerca nuestra vida, percibimos que en ella hay muchas dificultades. Nosotros, los cristianos y cristianas, estamos convencidos de que  Jesucristo ha venido a iluminarnos la vida: “He venido a que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10,10)

Apoyados en esa fe, abrimos la Biblia para encontrar en ella la orientación divina para mejorar nuestra vida. Esto no quiere decir que la gente tanga que acudir a la Biblia para solucionar cualquier problema. Nadie va a consultar la Biblia para saber cómo tiene que cocinar la carne o como hay que comprar en el mercado, etc. La Biblia no dice nada sobre esas cosas. ¡Nadie busca al panadero para pintar la casa! Acudimos a la Biblia para encontrar en ella una palabra de Dios para orientar nuestra vida hacia su destino. La Biblia es como una luz muy brillante que descubre las sombras que existen en nuestra vida. Es la luz que la palabra de Dios hace brillar en nuestra vida, tan llena de problemas.

Por lo tanto, debemos estar convencidos de que, si por un lado, la Biblia ilumina la vida, por otro lado la misma Biblia es iluminada por la vida.

Dialoguemos en grupos

  1. ¿Cómo ilumina la Biblia mi vida?
  2. ¿Cuándo, por primera vez, tuve el gusto de saborear la palabra de Dios? ¿Cómo ocurrió esto?
  3. ¿Los amigos, amigas y vecinos, percibieron algún cambio en mi vida? ¿Cuál?
 
 
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