Capitulo 3
Cómo orar con el corazón

Nuestra Santísima Madre nos dio u indicio de que hacer, si sentimos que no sabemos, si estamos orando con el corazón. Ella dijo: "Oren, Oren, Oren." ¡Es necesario comenzar! No es repetitivo. Debemos orar y orar un poco mas . A medida que crezcamos en la oración y al llevar una vida en paz con otros, nosotros comenzaremos a experimentar la oración con el corazón. ¡Debemos pedir ese don!

Si meditamos en la parábola del hijo pródigo, podremos comprender que Nuestro Padre nos espera, con tanto amor y paciencia, y que Él esta listo para perdonarnos y llenarnos con su inmensurable amor y dones de incalculables riquezas. A veces es muy duro para nosotros creer que no somos, en efecto, un producto del mundo, sino un producto de Dios, quien tiene existencia eterna.

En sus ojos, no importa si somos pecadores, porque en Su inmenso amor, Él esta ahí esperando—dispuesto a borrar todos nuestros pecados.

Ora por el Don del Espíritu Santo

En la oración al Espíritu Santo es que especialmente crecemos en la Imagen de Dios. Desea y pide el don del Espíritu Santo.

Espíritu de Temor al Señor. Este don me enseña a venerar y me ayuda a nunca ofender a Dios voluntariamente. Voy a confiar totalmente en el poder del Espíritu Santo para que me de fortaleza para escuchar sus inspiraciones, para que así, mi alma se mantenga en paz. "Espíritu Santo, auméntame el don del temor al Señor, para que yo nunca ofenda a Dios voluntariamente."

Espíritu de Misericordia. ¿Quién puede medir la misericordia escondida de muchos, que el mundo no conoció o desprecio? Para ellos estas palabras: "Los últimos serán los primeros" y "muchos son los llamados y pocos los escogidos." La misericordia me ayudara a pensar un poco mas en el bienestar de mi prójimo, que en el mío, y me dará el poder de continuar buscando. Su Bondad en los insultos y en las ingratitudes. Yo no puedo decir que amo a un Padre que no veo, si no amo a mi prójimo que si veo. La misericordia me ayuda en esta búsqueda de ver al invisible Todopoderoso.

Espíritu de Fortaleza. La fortaleza me concede el poder de preservar en hacer el bien, pero también me concede resistencia sobrenatural. Yo acepto un dolor de cabeza con cierto consuelo, sabiendo que se mejorara mañana, pero si fuera un doloroso cáncer, yo le tendría que pedir el espíritu de fortaleza. Yo puedo aceptar una persona con una personalidad difícil por una hora, pero si fuera por toda una vida, necesitaría el don de la fortaleza.

Espíritu de Consejo. Este es un don muy poderoso porque permite ver a otros y a uno mismo en la luz de la verdad. Es con una cualidad especial que uno puede ver sus propias faltas y no pretender que no están ahí. Yo puedo pasar una vida bajo una ilusión y aferrarme a mi opinión de que todos están mal , excepto, yo. El, el Espíritu Santo, no solo me señala mis defectos, sino que Él me concede el refugio en Jesús, el remedio para todos mis males espirituales.

Espíritu del Discernimiento. El don de discernimiento que a veces le llaman " la ciencia de los santos", me permite juzgar todas las cosas desde la perspectiva de nuestra meta de alcanzar la eternidad. El discernimiento me hace comprender que mi existencia es parte del plan de Dios y que yo debo hacer Su voluntad y que Su amor por mi es incondicional. Este don impide la amargura, el resentimiento y el guardar rencores. Con cada cruz en mi vida, dentro del dolor, encuentro, si no me conquisto yo mismo, seria como si nada.

Espíritu de Conocimiento. El don de conocimiento me permite penetrar las realidades invisibles detrás de las cosas que el conocimiento desenmascara. Esto no quiere decir que yo las entiendo completamente, porque eso es imposible para una mente finita. El conocimiento no me permite comprender los misterios de Dios o las revelaciones, pero me da la habilidad para examinar el interior del misterio. Quizás unos de los efectos mas importantes del don del conocimiento es el crecimiento en la fe. La fe debe ser mas que una aceptación intelectual de las revelaciones de Dios; debe obrar en mi vida diaria e influir en la vida de mi prójimo.

Espíritu de Sabiduría. Este es un don, que saca del interior de mi alma, un anhelo y una sed de Dios, que solo Él puede satisfacer, Se extiende desde mi ser , hasta el mismo corazón de Dios y ansia una unión con Dios, que ninguna dificultad puede lograr disuadir. La sabiduría abarca cada don y cada virtud. Las ata con paz y las envuelve todas en amor. La sabiduría trae paciencia en el sufrimiento. La sabiduría trae paz en los disturbios. La sabiduría trae paz en los disturbios. La sabiduría trae alegría en la angustia. La sabiduría trae amor en las situaciones de ir. La sabiduría trae control propio en las tentaciones. La sabiduría trae el perdón en los agravios. La sabiduría trae bondad en el servicio. La sabiduría trae resignación para la muerte.

Recuerda cuando el Angel Gabriel vino a María y dijo: "Bendita seas entre todas las mujeres." Cuando Gabriel le anuncio que iba engendrar y a dar la luz un hijo al cual le pondría el nombre de Jesús , ella le pregunto como era eso posible , si ella no conocía varón. Y el Angel Gabriel le contesto," El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el Poder del Altísimo te cubriría con su sombra; por eso tu Hijo será Santo y con razón lo llamaran Hijo de Dios".

María contesto con completa obediencia y conformidad, "Yo soy la esclava del Señor; que haga en mi lo que has dicho."

De esa forma es que debemos meditar sobre el Espíritu Santo. Debemos decirle si. Tenemos una opción—decir no. Debemos decir que si y pedirle que venga a nuestros corazones, para que podamos recibir los siete dones.

Debemos Hacer Ejercicios (Orar) - Como un Atleta

Debemos hacer ejercicios (orar) todos los días, como un atleta.

El atleta, para estar listo para competir, debe estar en forma (en gracia) y no debe de ceder a la tensión, a la incomodidad y al cansancio (tentaciones). Entonces, cuando compita, su actuación demostrará su esfuerzo máximo (vida de oración). El atleta nunca renuncia a la pelea (contra Satanás) y sabe que al final de la competencia, estará feliz y satisfecho con su actuación (Dios te ama).

La Verdadera Historia del Proceso por el que pasamos

A continuación, el testimonio de una persona que estaba muy deprimida. Este nos demuestra como, el proceso de la oración con el corazón puede ocurrir: "Mi vida estaba llena de desesperaciones, sin esperanzas. Lleno de amarguras, me sentía desamparado y deprimido. Me hesentido que no valgo nada desde mis primeros recuerdos, cuando yo era niño. El sentido de culpa y depresión me han acompañado desde mi niñez, hasta me he sentido incapaz de formar relaciones genuinas, y peor aún, saber como amar en vez de resentir.

"Yo estoy casado, tengo cuatro hijos y tengo una carrera profesional, que me consume todo mi tiempo, mis energías, mis pensamientos. Yo estuve atrapado en lo que ahora yo percibo como la amarga carrera de nuestros tiempos – nunca satisfecho con lo que tengo y siempre esforzándome por conseguir más, ya sean éxitos o cosas materiales."

"Yo no sabía disfrutar nada. Yo alcancé mis punto más bajo cerca de un año atrás cuando me diagnosticaron clínicamente que estaba atravesando por una severa depresión, con tendencias suicidas. Me negué a hospitalizarme, porque me sentía que no podía perder ni un día de trabajo, aunque mi salud estuviese en peligro."

"Fue en ese momento que Medjugorje entró en mi vida. Una de las compañeras de trabajo me mencionó que se iba a reunir con un amiga que iba para Medjugorje y me preguntó si yo quería ir. Como nunca había oído hablar de Medjugorje, estaba curioso y acordé reunirme con ellas. Su amiga había estado allí numerosas veces y me relató todos los eventos que allí ocurrían. Me interesé muchísimo y ella se ofreció a llevarse mi rosario para bendecirlo."

"Con la vida tan atareada que llevaba, no le di más pensamiento, pero de vez en cuando, me encontraba pensaba ó atraído a averiguar más sobre esto."

"Comencé a orar – sin saber cómo empezar. Por algún tiempo ocurrió mucho; pero yo continué orando y sin darme cuenta aumenté el tiempo en que pasaba orando. Yo oraba para dirección, perdón, y renovación de fe. En un momento durante la oración sentí una fuerza interior que me parecía que me tiraba hacia adentro, hasta ponerme en contacto con mi alma. Yo nunca había sentido una cosa como ésta en toda mi vida. Me encontré preguntándome por qué yo no podía encontrar a Dios, y mi interior me contestó que ya lo había encontrado. ¿Pero cómo era eso?"

"Me sentí tan indigno, tan pecador y tan inmerecedor del amor de Dios. ¿Cómo Él me iba a perdonar? – y mi alma parecía contestarme que Él ya me había perdonado y que yo debía dejar de torturarme.

"La sanación comienza a través del amor. Y yo pensé para mí; pero yo no sé cómo amar. Me he pasado toda una vida construyendo una pared protectora alrededor mío para evitar lastimarme, pero en el proceso, yo también perdí mis sentimientos y a mí mismo. La solución , sin embargo parece estar muy clara. Aprende a amar a Dios con todo tu corazón, ama a tu familia, amigos, vecinos y comienza a amar – EL AMOR.

"Esto me abrió el camino. Yo comencé a reconciliarme con mi familia y comencé a aceptar las condiciones de mi niñez. Parecía que me guiaban, y al completar un paso, un nuevo paso me venía a la mente. ¡De alguna forma, yo sabía lo que tenía que hacer! Comencé a ver la bondad y la esperanza alrededor mío. Me reconcilié con todo lo malo con que yo me había atormentado por tantos años. Yo me sentía más cerca de Nuestro Señor con cada paso que completaba. También me estoy reconciliando con la Iglesia, pero más importante aún, estoy lleno de amor. Parece desbordarse."

"Yo viviría mi vida nuevamente con todo el dolor, el sufrimiento ya la depresión para lograr lo que tengo ahora - ¡completa paz y alegría interior!"

Esta notable historia, demuestra cuánto Dios nos ama y cómo Él quiere perdonarnos. Su sabiduría es lo mejor para nuestra felicidad.

Así es que para resumir, debemos orar con el corazón. No debemos servir a Dios con los labios. La oración es mucho más que unas palabras. La oración debe venir del corazón. Dios desea que comencemos a orar con el corazón y no con palabras. Él desea que nos arrodillemos o nos sentemos quietamente y comencemos a reconocer su presencia. Él no está lejos. Él está realmente muy cerca de nosotros. Es mucho mejor sentarse quietamente y reconocer su presencia diciendo, "Te Amo", y sentirlo realmente en tu corazón, que repetir una lista de oraciones por hábito. Es como sentarse con la persona amada, y por eso amor que existe entre los dos, no es necesario intercambiar una sola palabra. Hay un gran bienestar en esta forma de orar.

Tiempo en Silencio con el Padre

Trata de sentarte en u lugar tranquilo y quietamente lee la siguiente oración, e imagínate que tu Padre amado te habla sólo a ti.

No tienes que ser experto para complacerme; todo lo que tienes que hacer es querer amarme.

Háblame como si le hablaras a alguien a quien quieres mucho.

¿Hay algunas personas por las cuales deseas orar? Dime los nombres y pregúntame todo lo que quieras.

Yo conozco todas sus necesidades, pero Yo quiero que tu me demuestres tu amor por ellos y por Mi al confiar que Yo haga lo mejor que Yo crea para ellos.

¿Hay algo que deseas para tu alma? Si quieres escribe una larga carta de tus necesidades, y vienes y me las lees.

Dime sobre las cosas que te hacen sentir culpable. Yo te perdonaré, si tu aceptas mi perdón.

Solo háblame sobre tu orgullo, tus susceptibilidad, tu egocentrismo. A pesar de todo esto, Yo todavía te amo.

No te avergüences; hay muchos santos en el cielo que tenían los mismos defectos tuyos; ellos Me oraron, y poco a poco, fueron corrigiendo sus fallas.

No vaciles en pedirme bendiciones para tu cuerpo y para tu mente; salud, memoria, éxitos.

Para aquellos que realmente lo deseen, yo puedo darle todo lo necesario, para la santidad de su alma.

¿Qué es lo que deseas hoy? Dime, porque anhelo hacerte bien. ¿Cuáles son tus planes?

Cuéntamelos. ¿Hay alguien que deseas agradar? ¿Qué dDeseas hacer para ellos?

¿Le temes a algo? ¿Tienes algunos miedos y angustias irracionales? Confía en Mi. Yo estoy aquí.

Lo veo todo. Yo no te abandonaré.

¿No tienes alegrías para contarme? ¿Por que no compartes tus alegrías conmigo?

Dime que ha pasado desde ayer; que te ha alegrado y consolado. Lo que fuese, grande pequeño, Yo lo preparé. Reconócelo y dame las gracias.

¿Las tentaciones caen fuertemente sobre ti? Ceder a tentaciones siempre altera la paz del alma. Pídeme, que Yo te ayudaré a vencerlas.

Bueno, sigue adelante, continua con tu trabajo o tu diversión o con tus otros intereses.

Trata de ser mas tranquilo, humilde, bondadoso y regresa pronto y tráeme un corazón mas lleno de amor.

Mañana tendré mas bendiciones para ti.

Así Nuestro Padre abre Su Corazón por medio de Nuestro Señor Jesús, para todos los que entran en comunión con Él. Cristo mismo nos enseña cómo orar con sinceridad. María, amorosamente, nos asistirá en la búsqueda de cómo orar con el corazón; ya que su papel en el Reino de Dios en el de llevar a todos a su Hijo, Ella no se lo pide a algunos, ella se lo pide a TODOS.

 
 
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