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18 de marzo de 2011

Queridos hijos de Medjugorje, ¡alabados sean Jesús y María!

1 -
El 2 de marzo, Mirjana recibió la aparición mensual de la Virgen en la Cruz Azul rodeada por una nutrida cantidad de peregrinos, aunque más acotada que en otras ocasiones a causa del tiempo invernal. Después de la misma, Mirjana nos transmitió el siguiente mensaje:

Queridos hijos, mi corazón maternal sufre tremendamente cuando veo a mis hijos que persistentemente anteponen lo humano a lo que es de Dios. A mis hijos que, a pesar de todo lo que los rodea y a pesar de todos los signos que les son enviados, piensan que pueden caminar sin mi Hijo. ¡No, no pueden! Ellos están caminando hacia la perdición eterna. Es por eso que los estoy reuniendo a ustedes, que están prontos a abrirme sus corazones; a ustedes que están dispuestos a ser apóstoles de mi amor, a ayudarme; de modo que viviendo el amor de Dios puedan ser un ejemplo para aquellos que no lo conocen. Que el ayuno y la oración les den fortaleza para ello. Yo los bendigo con la bendición maternal en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Gracias.

El 18 de marzo, Mirjana recibió la aparición anual en la Cruz Azul, compartiendo luego con nosotros el siguiente mensaje:

Queridos hijos, estoy con ustedes en el nombre del más grande Amor, en el nombre de Dios querido, quien se acercó a ustedes por medio de mi Hijo y les mostró su verdadero amor. Deseo conducirlos en el camino de Dios. Deseo enseñarles el amor verdadero para que otros lo vean en ustedes, para que ustedes puedan verlo en otros, para que puedan ser un hermano para ellos y que los otros vean un hermano misericordioso en ustedes. Hijos míos, no tengan miedo de abrirme sus corazones. Con amor maternal les mostraré qué espero de cada uno de ustedes, qué espero de mis apóstoles. Vengan conmigo. Gracias.

La Sma. Virgen nos pidió que rezáramos por los sacerdotes diciendo: “Insisto nuevamente: triunfaré junto con ellos”.

2 – Para un mejor tiempo de Cuaresma. Durante mi estadía en Italia, experimenté una nueva forma de renunciamiento cuaresmal que deseo compartir con ustedes, confiada de que será de utilidad para muchas familias y comunidades:

A partir de nuestro primer almuerzo en Sassuolo, estando rodeada por una decena de amigos, sugerí que no habláramos de comidas entre nosotros, sino que buscáramos evocar temas que pudieran elevar el nivel de luz en nuestras almas y que de esta manera nos hicieran crecer. Por supuesto, deseábamos hablar de Jesús, de lo que nos había hecho comprender recientemente a través del Evangelio o de algún acontecimiento de nuestra vida. ¡Fue una experiencia memorable! Nos era difícil terminar nuestra sobremesa; todos queríamos seguir profundizando sobre estos temas y el corazón nos ardía. Un poco como en el caso de los discípulos de Emaús (guardando distancia, obviamente), experimentábamos la presencia de Jesús de un modo tangible, y sentíamos deseos de decirle: “¡Quédate con nosotros, Señor!”

Sólo es necesario proponerlo antes de iniciar la comida. Habitualmente nos sentamos a la mesa sin tomar conciencia de la importancia de este momento tan querido por Dios, y entonces comentamos todo lo que se nos va cruzando por la cabeza, hablamos de cosas baladíes, o incluso, lamentablemente hablamos mal del prójimo. Y sin embargo, este tiempo compartido puede transformarse en un privilegiado momento de intercambio, donde cada uno se interesa por el crecimiento del Reino de Dios en el corazón de sus compañeros de mesa. Si lo decidimos durante la oración de bendición que precede a la comida, rápidamente comprobaremos que Dios acude a la cita (¡muy feliz por haber sido invitado, al menos una vez!), y la comida tomará otro cariz completamente diferente.

Una abuela croata tenía la costumbre de asistir diariamente a Misa. Al volver a su casa, compartía con los suyos lo que el sacerdote había dicho durante la homilía. En una ocasión, al inicio de las apariciones, no pudo concurrir a la iglesia por motivos de salud, pero su familia fue a Misa. Cuando regresaron, ella les preguntó qué había dicho el padre Jozo (que en aquel momento era el párroco de Santiago Apóstol). El padre había pedido a todos los fieles que asumieran el compromiso frente a Dios de no decir una sola palabra en contra del prójimo durante toda la velada. Al oír esto, la abuela exclamó con toda espontaneidad: “Pero entonces, ¿de qué vamos a hablar?”

Mientras estaba en la Tierra, Jesús siempre privilegió el tiempo de la comida compartida. Qué buena ocasión para nosotros también, de hacer de ella un tiempo de bendición, y no un tiempo para ser llenado con palabras vanas, menos aún un tiempo para ofender a Dios. Compruebo con frecuencia que Jesús escucha el deseo de quien le pide: “Señor, ¡utilízame durante esta comida para que todo sea para gloria tuya!”

3 – La tragedia del Japón. Todos estamos aterrados por las imágenes y las noticias que nos llegan del Japón. Lejos de querer continuar agregando comentarios a lo ya publicado, deseo recordar aquí los medios que la Gospa nos ha dado, que son los medios más eficaces para evitar nuevos cismas. La Madre de Dios y Madre del Creador nos dice: “Sólo por medio del ayuno y de la oración ustedes pueden parar las guerras, impedir las guerras…” Pero omitimos frecuentemente el final de este mensaje: “y suspender las leyes naturales”. (PS 2)

En efecto, parecerá como si la Tierra gimiera ante las tinieblas que cubren nuestra humanidad que quiere prescindir de Dios. ¿Acaso la Sma. Virgen no nos ha dicho recientemente que ella no perdía la esperanza? ¿No nos ha hablado por cierto de un “tiempo nuevo” de un “tiempo de paz que su corazón aguarda ansiosa”? ¡Está en nuestras manos suavizar y acortar el tiempo de la prueba! Me he encontrado con mucha gente que ha comenzado a ayunar siguiendo los deseos de la Virgen, pero que han interrumpido luego, desanimados ante el combate o por otras razones y motivos. ¡No!, ¡Necesitamos perseverar! ¡Está en juego algo que es terriblemente importante! ¡Demasiados hermanos y hermanas no conocen a Dios y necesitan de nuestra consagración y de nuestra fidelidad! La Virgen todavía tiene otros mensajes para comunicarnos, ella nos dice hoy: “Les mostraré lo que espero de cada uno de ustedes, lo que espero de mis apóstoles”. Permanezcamos con ella, porque ella sabrá mostrarnos a cada uno cuál es nuestra misión específica en este tiempo de prueba. ¡Ella cuenta tanto con nosotros!

Concretamente, podemos hacer mucho para ayudar a las víctimas de la catástrofe.\

- Por quienes han muerto, podemos hacer celebrar por lo menos una Misa por el descanso de sus almas, lo que constituye un acto de exquisita caridad hacia el prójimo.

- Por los sobrevivientes, por aquellos que lo han perdido todo, que están heridos, y que temen ser las próximas víctimas, podemos orar y ayunar con todo nuestro corazón. Podemos también enviarles nuestros ángeles custodios para que los socorran y los reconforten en su calvario. Esto representará para ellos un beneficio directo del Cielo, mientras que la ayuda humanitaria siempre tiene sus límites.

4 – Solemnidad de San José, 19 de marzo. Nunca alguien ha tenido que arrepentirse de haber elegido como amigo del alma a san José y como patrono y consejero para su familia. Él, el “padre adoptivo del Hijo de Dios”, es quien provee mejor a nuestras necesidades espirituales y temporales. ¡No lo dejen nunca de brazos caídos!” Aquí en Medjugorje, su ayuda se hace tangible cada vez que lo invocamos. Las familias necesitadas obtienen de él grandes beneficios. En el PS 7 encontrarán sus letanías, ¡que continúan siendo efectivas después de su Solemnidad!

Querida Gospa, ¡
hoy más que nunca te necesitamos! ¡No nos desampares! ¡Queremos finalmente poner a tu Hijo en el primer lugar en nuestras vidas!

Sor Emmanuel
(
Traducido del francés)


 

PS 1Futuras misiones: A fines de marzo Sor Emmanuel irá a Asia: Indonesia, Singapur, Malasia, etc. Ella cuenta con nuestras oraciones, indispensables en estos tiempos difíciles. Gracias de todo corazón.

PS 2 –
En el libro “Sanarse y liberarse por medio del ayuno” encontrarán amplia información sobre el tema.

PS 3 - Cuando tengan que hacer algún regalo a sus amistades o familiares, ¿por qué no regalar un alimento sustancial para el alma? Para conseguir el material de Sor Emmanuel pueden contactar a:
Argentina: gisele_riverti@mensajerosdelareinadelapaz.org – Te (+ 54 11) ó (011) 4431-7847
Chile: foyertome@gmail.com – Te: (+56) 41 265 1332, Fax (+56) 41 265 1127
España: hijosdemedjugorjeespana@gmail.com Te (+ 34) 676 05 95 94
Estados Unidos: www.fcpeace.com (ir a Tienda – Medjugorje)
México: dulcelanda@hotmail.com Te (+52) 33 31 223 223
Perú: Librería Magnificat, lilypesa@hotmail.com Te (+51) 1448 1789

PS 4 – ¡Celebraciones de Medjugorje en vivo y en directo! Entrndo en el link de la Parroquia de Santiago Apóstol: http://www.medjugorje.hr/es/multimedia/tv-web/

PS 5 - Para recibir este boletín por e-mail alrededor del 15 de cada mes pueden inscribirse en las siguientes direcciones:
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PS 6 - ¡Haga su pan de ayuno!
La Sma. Virgen nos invita a que ayunemos a pan y agua los miércoles y los viernes –A veces, abandonamos la práctica del ayuno a causa de la mala calidad del pan. Elaborar su propio pan resulta ser muy beneficioso y saludable, especialmente si se mezcla la harina de salvado con la harina blanca. Recordemos beber mucho en los días de ayuno.

N. T. Personalmente, lo que me resulta más práctico, es hacer una buena cantidad de pan, en moldes tipo budín inglés (cuantos quepan en una sola horneada, en mi horno caben 6). Una vez fríos, los congelo, cortado en porciones según la cantidad que se consuma por día de ayuno.

Les paso la receta:

Pan De Ayuno

1 kg de harina de trigo
½ kg de harina integral
¼ kg de salvado de trigo
50 g de germen de trigo, un puñado de semillas de lino y otro de semillas de sésamo

1 cucharada de sal
Colocar en un recipiente suficientemente holgado (yo utilizo un organizador de plástico, en el que almaceno luego los distintos ingredientes junto con los moldes ( tipo budín inglés) hasta la siguiente ocasión, mezclando todos estos ingredientes secos y dejando un hueco en el centro. Colocar en el mismo:
2 cucharadas de extracto de malta ( o una cucharadita de azúcar)
15 g de levadura seca o 50 g de levadura fresca

1 pocillo de aceite
Agua tibia (cantidad necesaria)
Ir volcando agua tibia en el centro, mezclar los elementos con una cuchara e ir incorporando los ingredientes secos hasta formar una masa blanda, haciendo movimientos circulares hacia arriba con la misma cuchara para airear la masa.
Cubrirla luego con la tapa del organizador o con un paño húmedo y dejar levar un par de horas (o de un día para el otro) en el lugar caldeado a no menos de 25°.
Untar los moldes con aceite. Espolvorear la mesada con harina, colocar unas 5 o 6 cucharadas de masa sobre la mesada y trabajar la masa incorporándole harina hasta formar un bollo tierno. Golpearlo con fuerza arrojándolo a la mesada desde una cierta altura (esto le da elasticidad a la masa y hace que el pan no se desmigaje una vez cocido). Disponerlo en cada molde (hasta la mitad del mismo), volverlos a cubrir con un trozo de tela o repasador para dejar levar hasta que la masa llegue hasta el borde de los moldes.
Disponer los moldes en el horno precalentado y cocinar a horno moderado (150°), hasta que se haya formado una costrita firme por encima (unos 50 a 60 minutos).
Desmoldar en caliente y dejar enfriar. Colocar en bolsas de plástico para freezer y congelar. Yo voy descongelando el molde entero de a por vez. Si no consume mucho pan, quizás le convenga cortar el pan por la mitad o en tres partes antes de congelarlo para poder luego descongelar la cantidad que usted desee.

PS 6 – Letanías de San José

San Jose

Señor, ten piedad, Señor ten piedad.
Cristo, ten piedad, Cristo ten piedad
Señor, ten piedad. Señor ten piedad
Jesús escúchanos. Jesús escúchanos

Dios, Padre celestial. Ten piedad de nosotros
Dios, Hijo, Redentor del mundo. Ten piedad de nosotros
Dios, Espíritu Santo. Ten piedad de nosotros
Santa Trinidad, Un solo Dios. Ten piedad de nosotros

Santa María, ruega por nosotros.
San José, ruega por nosotros.
Descendiente de David,
Esposo de la Madre de Dios,
Casto custodio de la Virgen,
Padre adoptivo del Hijo de Dios,
Diligente protector de Cristo,
Cabeza de la Sagrada Familia,
Justísimo José,
Castísimo José,
Prudentísimo José,
Fortísimo José
Obedientísimo José,
Fidelísimo José,
Espejo de paciencia,
Amante de la pobreza,
Modelo de los artesanos,
Gloria de la vida familiar,
Custodio de las vírgenes,
Pilar de las familias,
Auxilio de los afligidos,
Esperanza de los enfermos,
Patrono de los moribundos,
Terror de los demonios,
Protector de la Santa Iglesia.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Lo hizo señor de toda su casa. Y le dio potestad sobre todas sus posesiones.

Oremos. Oh Dios, que en tu inefable providencia te complaciste en elegir al Bienaventurado José para que fuera el esposo de tu muy santa Madre, concédenos, te lo rogamos, que seamos dignos de tenerlo como nuestro intercesor en el Cielo a quien veneramos como nuestro Protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 
 
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