Siempre vence el amor

En 1992 nació la Asociación internacional de Padrinos de los Niños de Bosnia-Herzegovina. Hoy tiene más de 4 mil niños a su cargo. Son los hijos de la brutal guerra que asoló a la ex Yugoeslavia durante la primera mitad de la década de los 90. La consigna sigue siendo cuidarlos, rezar y ocuparse de ellos.

Los huérfanos fueron el motivo inicial de la entrevista con el padre Jozo Zovko en la que puede descubrirse el poder transformador del amor en los proyectos humanos, y lo explica el párroco que estaba a cargo de Medjugorje en 1981 cuando comenzaron las apariciones de la Reina de la Paz. El padre Jozo enseña a perdonar a los enemigos de cada día, porque "siempre vence el amor".

Si bien ya no es el párroco de Medjugorje, los peregrinos recorren los caminos sinuosos para recibir su bendición y escuchar su prédica en el monasterio de Siroki Brijeg donde reside actualmente. Desde Medjugorje en 1981, Jozo Zovko, dio el Sí al plan de Dios y lanzó un movimiento de renovación con alcance a las más remotas regiones del mundo: ayuno, penitencia y oración para la conversión que significa cambio de vida.

Siempre sentiré que el padre Zovko me esperaba. También sé que la Reina de la Paz aseguró que este encuentro se produjera.

La primera parte está dedicada a los niños que produjo la orfandad de la guerra y a todas las personas que quieren iniciar un proyecto de asistencia social basado sólo en los hechos o en la voluntad humana. Muchos de esos intentos fracasan a pesar de los recursos económicos o del enorme esfuerzo humano puesto en su desarrollo. Estoy segura de que los obstáculos y divisiones que conspiran para demoler una obra de bien se alejan con un poco de amalgama del puro Amor.

No se puede construir sin haber sanado las heridas del alma de los desprotegidos, ni las de los protectores. Ambos, el que dona y el que recibe, necesitan hacerlo para luego ordenar su psiquis y poner a andar el cuerpo, y para eso hay que empezar por perdonar, una palabra que significa donarse muchas, incontables veces al otro.

En el segundo tramo de la entrevista, fray Jozo discurre con su estilo reflexivo y vehemente en un tratado sobre el amor y que nos enfrenta con el ateísmo como desafío de transformación. Por último, encontrarán también la definición de testigo-apóstol y el compromiso de irrumpir en el mundo como lo hicieron Pedro, Juan, Santiago y el resto de los apóstoles: yo Lo vi, yo Lo digo.

Sanar las heridas del alma

La guerra que asoló la ex Yugoslavia entre 1991 y 1995 produjo situaciones cuyos efectos aún se sienten en la región. El padre Jozo habla de pueblos que fueron destruidos y arruinados, cuyos pobladores, los que pudieron, se escaparon como "prófugos cristianos a otros países en el exterior: "un éxodo", dice.

La Asociación se fundó para los chicos que "quedaron y se quedarán en la guerra que fue muy grave en nuestro país y que hoy viven en diversos lugares, ciudades, en viejas escuelas, barracas o albergues, esparcidos por todas partes".

Sus integrantes efectuaron un relevamiento que en abril del 2000 les permitió contabilizar a 4.020 huérfanos de uno o ambos padres y en situaciones de díficil supervivencia. La mayoría tiene asignado un padrino que puede colaborar con su mantenimiento o inclusive acompañar su desarrollo con amor y contribución económica inclusive hasta la etapa universitaria. Con voz lenta fray Zovko da su visión del conflicto étnico-religioso que comenzó el día en que se cumplía el décimo aniversario de las apariciones de la Virgen en Medjugorje, el 24 de junio de 1991:

"Existen zonas que los musulmanes querían tener y que también los serbios y ortodoxos se disputaban. Los serbios comenzaron una guerra-invasión contra musulmanes y croatas. Después ocurrió la guerra entre los musulmanes y católicos (bosnios y croatas). Los católicos somos una minoría y muchos han caído en la primera y en la segunda guerra", dice

El padre Jozo explica que tienen la "necesidad de proteger y defender a los niños para que no vivan en la calle" y que deben "ser educados y amados, con la plegaria, con los juegos, con la oración y los sacramentos para sanarles las heridas de la guerra y sanarlos del odio".

Jozo Zovko habla en italiano y utiliza verbos infinitivos para dar énfasis a lo que se debe hacer con los enfermos del alma. Ocasionalmente recurrió al croata, pero allí estaba la traductora Silvia, una peruana que vive cerca de Split desde mediados de los 70 junto con su marido que pose un pequeño astillero sobre el Adriático. Silvia es guía hispana en Medjugorje.

El padre Jozo estaba a cargo de Medjugorje cuando comenzaron las apariciones de la Virgen en la pequeña iglesia de Santiago Apóstol, pero no creyó que pudiera ocurrir semejante acontecimiento fuera de la iglesia ya que los niños recibían a la Reina de la Paz en un monte cercano. Por lo tanto fue hacia esos acontecimientos con desconfianza, con interrogantes y con sospechas. Luego creyó y su entrega fue total, por lo tanto sabe de qué está hablando y lo explica con entusiasmo.

El régimen comunista de la ex Yugoeslavia lo encarceló durante tres años en agosto de 1981. En la cárcel fue torturado y le fue prohibido celebrar misa. Opina que todo sacerdote debería pasar por la prisión y padecer por la Fe, ya que esto significa ser testigos de la fortaleza y dignidad de una vida que se ofrece en sacrificio. Por eso en la entrevista dijo que "es una equivocación ayudar de una manera solamente material como lo hacen algunas sectas" a las que define como "movimientos que son de gente rica" y que confuden porque al finalizar la misión los pobres que habían sido atendidos por este tipo de misioneros quedan "con frutos empobrecidos".

El ateísmo, desafío de transformación

Su oficina en el monasterio es cálida, espaciosa, y plagada de recuerdos que le llegan de todas partes del mundo. Se destacan dos retratos autografiados de la Madre Teresa de Calcuta. En un espacio de la enorme biblioteca tiene un espacio para Argentina, con una imagen de medio metro de altura de la Patrona de nuestro país, la Virgen de Luján. Allí añadió un tríptico en honor a la canonización del primer y único Santo argentino, San Héctor Valdivieso, mártir de la guerra civil española, hermano lasallano, y también un folleto sobre la peregrinación en este año jubilar a Roma de Nuestra Señora de San Nicolás, bajo cuya advocación comenzó a aparecerse la Virgen María con el Niño Jesús en brazos en Argentina el 25 de septiembre de 1983. No es fácil preguntarle y menos aún interrumpirlo, porque un reportaje con el padre Jozo implica respetar su estilo de extensos discursos. Así aclara que:

El padre Jozo ha dado la fórmula para enfrentar el ateísmo: eliminando las sospechas sobre la persona que dice ser "no creyente" para conquistarlo con actos de amor. El secreto está en que esa persona al reconocer la bondad y el amor, reconoce a Dios porque el Amor es divino. Pero también advierte del riesgo de que los cristianos nos paralicemos en la Fe como una ideología, y considera que el ateísmo nos ofrece también el desafío de convertirnos.

El tratado sobre el amor de fray Jozo se agiganta, y ha jugado con los anteojos, con el libro que puede ser una Biblia, para explicar el cambio, el "convertíos" que pide la Reina de la Paz, y lo hace con ímpetu. Sugiere que el título del reportaje sea "Redescubrir bondad, amor y lo positivo".

Matilde Fierro - Periodista Argentina
Mayo del 2000, Buenos Aires
Entrevista realizada en Semana Santa del mismo año en Siroki - Brijeg

 
 
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